La electrificación sigue pisando fuerte en el mercado del automóvil cambiando modelos que parecía imposible que diesen el paso al eléctrico. Y es que la electrificación ya no es cosa solo de coches urbanos tal y como ha demostrado Toyota con su última decisión.
Durante 59 años, la Toyota Hilux ha sido sinónimo de resistencia, trabajo duro y motor diésel. Desde su nacimiento en 1968, esta pick-up ha recorrido desiertos, selvas y obras de medio mundo con una fama legendaria: es prácticamente indestructible. Ahora, la firma nipona ha tomado una decisión histórica: la Hilux también será 100% eléctrica.
La primera pick-up de batería de Toyota, y ya está en preventa en España. Llega para demostrar que un vehículo eléctrico puede ser tan duro y capaz como el diésel de toda la vida, aunque no todo es perfecto: su autonomía se queda corta para según qué uso y su precio roza los 60.000 euros en según qué acabado.
Adiós al diésel (pero no del todo)
La decisión de Toyota viene sin duda marcada por la inercia actual del mercado y un necesario renovarse o morir, pero cabe dejar claro que este paso de la firma asiática no es un adiós total al diésel. Toyota no ha jubilado el diésel de la Hilux. El comunicado de prensa deja claro que la gama seguirá ofreciendo versiones diésel y Mild Hybrid 48V (microhíbrido ligero). La Hilux BEV es una incorporación, no una sustitución.
No es, por tanto, un adiós total o definitivo, pero si simbólico ya que la Hilux más emblemática que lleva 59 años con motor gasóleo, tiene ahora una alternativa para el comprador que busca la etiqueta Cero de la DGT. Hay relevo generacional lo que puede hacer pensar que la versión tradicional puede tener los días contados.
196 CV con dos motores y tracción total 4×4
Pensar en una pick-up eléctrica puede generar muchas dudas. Y es que la primera pregunta que se nos viene a cualquiera a la cabeza es si mantendrá la capacidad todoterreno. En la Hilux BEV, Toyota ha querido dejar claro que no se ha perdido ni un ápice de su ADN 4×4.
El sistema se compone de dos motores eléctricos (uno por eje), que desarrollan una potencia combinada de 144 kW, es decir, 196 CV. No es una cifra estratosférica si la comparamos con otras pick-ups eléctricas del mercado (como la Ford F-150 Lightning, que supera los 450 CV), pero es más que suficiente.
La tracción es total, como no podía ser de otra forma, y la gestión de esa tracción se ha cuidado al detalle gracias a un sistema que Toyota bautiza como Multi-Terrain Select (MTS). Este selector de terrenos incluye cinco modos de conducción: barro, arena, piedras, nieve… y uno nuevo muy especial.
El modo ‘puente cruzado’: una novedad pensada para lo extremo
Ese modo nuevo se llama «puente cruzado». ¿Qué hace? Básicamente, optimiza el control del vehículo cuando el terreno tiene grandes desniveles y alguna de las ruedas pierde el apoyo.
En una pick-up convencional, cuando una rueda se queda en el aire (al cruzar una zanja o una roca grande), el diferencial envía la potencia a la rueda que menos resistencia ofrece, es decir, a la que patina. Eso te deja sin tracción justo cuando más la necesitas. El modo puente cruzado utiliza los frenos y el control electrónico para llevar la potencia a las ruedas que realmente tienen agarre, incluso aunque estén en diagonal.
Diseño: sigue siendo Hylux
Exteriormente, la Hilux BEV mantiene el concepto de «robustez y agilidad», pero con algunos detalles que la diferencian de sus hermanas diésel. La parrilla frontal es cerrada, tiene faros LED estilizados, llantas de 17″, estribos laterales y acceso facilitado a la caja de carga.
Las dimensiones y la capacidad de carga no cambian. En España solo estará disponible con carrocería Doble Cabina (no habrá cabina simple o extra).
El interior se ha digitalizado del todo: cuadro de instrumentos digital de 12,3″ y pantalla multimedia central también de 12,3″ con el sistema Toyota Smart Connect. Eso incluye conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, puertos USB-C, volante multifunción y, en el acabado VX, tapicería mixta de tela y cuero sintético.
La autonomía, el punto débil
Esta nueva versión de un clásico de Toyota tiene un ‘pero’. La Hilux BEV monta una batería de ion-litio con 59,2 kWh de capacidad, y la autonomía homologada en ciclo combinado WLTP es de 255 kilómetros. Si te mueves solo por ciudad, el ciclo urbano sube hasta los 385 km, pero en carretera o con carga, la realidad será más cercana a los 200 km o incluso menos.
Para una pick-up que históricamente se ha usado en el campo, la obra o para recorrer largas distancias, 255 km son pocos. Una Hilux diésel puede hacer 800 o 900 km con un depósito.
Eso sí, Toyota ha pensado en la protección de la batería para uso off-road: va alojada entre los largueros del bastidor, con un subchasis y una placa protectora inferior para evitar daños por impactos.
Precio: desde 41.588 € hasta casi 60.000 €
El precio también puede ser un ‘pero’ ya que tiene trampa. El comunicado de prensa dice que la preventa empieza desde 41.588 € para el acabado GX. Pero ese precio corresponde a flotas con descuentos incluidos y sin impuestos. Es decir, si eres un particular normal, olvídate de esa cifra.
En la práctica, cuando se apliquen impuestos (IVA, matriculación…) y sin descuentos especiales de flota, la Hilux BEV se moverá en la horquilla de los 55.000 a 60.000 euros según el acabado (GX o VX). Sigue siendo más barata que una Ford F-150 Lightning (que en España no se vende oficialmente pero sí por importadores por más de 80.000 €), pero es cara para lo que ofrece frente a una Hilux diésel, que parte de unos 35.000-40.000 €.





