Ford es la primera marca de coches en homologar un sistema de conducción autónoma como este. El conocido como Ford Bluecruise te permite soltar las manos del volante en un número determinado de autopistas y autovías en Europa. Por primera vez disponible en el Ford Mustang Mach-e, ahora pasa a formar parte del equipamiento del resto de la gama. Entre ellos el Ford Puma, el Puma Gen-E, el Kuga (que hoy probamos) o incluso la pick-up Ranger PHEV.
A diferencia de otros controles de conducción adaptativos, la marca del óvalo ha logrado que el único requisito para activarlo sea permanecer atento a la carretera. Esto quiere decir que es el primero en poder utilizarse de manera legal soltando las manos del volante. Adelanta así a rivales como Tesla con su Autopilot u otras marcas chinas como Xpeng. Ninguna de ellas ha conseguido homologar sus respectivos sistemas en España.
Así funciona el sistema de conducción semi-autónoma de Ford

Los sistemas tradicionales de conducción semi-autónoma te obligan a mantener las manos en el volante, incluso aunque el vehículo intervenga por si sólo en la dirección de la trazada. Ford ha convencido a las autoridades europeas que puede vigilar de manera eficaz la atención del conductor de otro modo: con una cámara.
Un sistema de monitorización instalado en el habitáculo estudia las distracciones del conductor. Así, el vehículo decide de forma inteligente cuando es un buen momento para poner en marcha el BlueCruise. Cuando todo está en orden, el coche se mantiene centrado en el carril de forma autónoma. También gestiona la velocidad con el acelerador y el freno, guardando una distancia de seguridad determinada con el vehículo que le precede.
Hasta aquí, el comportamiento habitual de un sistema de control de crucero adaptativo. El avance más importante está en el hecho de que puedas apartar legalmente las manos del volante, al menos en un número determinado de carreteras. Estas se denominan «Blue Zones» y Ford las tiene todas registradas en su página web. Esto te permite saber dónde es posible y dónde no poner el BlueCruise en marcha, aunque el coche también cuenta con esta información en su base de datos.
Las BlueZone del Ford BlueCruise: cubren un 90% de las autovías y autopistas en España
Las denominadas «Blue Zone» suelen ser vías con las líneas bien marcadas y delimitadas. Muchas de ellas son autovías o autopistas de varios carriles. En total, la marca cubre un 90% de las carreteras de este tipo en España. Es decir, donde la activación del Ford BlueCruise es posible. El resultado es de una cobertura de 28.500 km.
En Europa, implica el 84% de las carreteras. En este caso, 133.000 km. Si quieres programar tu viaje y consultar donde sí y donde no previamente, puedes. Marcando una ruta en la web oficial, es posible comprobar qué porcentaje de tu viaje va a ser sin necesidad de que intervengas. El Ford Bluecruise es el único que lo hace posible.
Ojo, hay algunas limitaciones. En curvas muy cerradas, el coche te pide que pongas las manos en el volante. En cualquier caso, se encarga igualmente de tomar la curva. Tampoco funciona, por ejemplo, en situaciones extremas como una tormenta. Así se protege de un mal funcionamiento si los sensores o la cámara exterior no puede analizar el entorno correctamente.
¿Qué pasa si me duermo o me distraigo?
Si quien va al volante del coche activa el Ford Bluecruise y se duerme mientras conduce, se activa un protocolo de actuación para mantener la seguridad. Cuando detecta una anomalía, bien sea una distracción continuada o que el conductor se ha dormido o que ha sufrido un desmayo, el sistema comienza a avisar con alertas acústicas y visuales. «Recupere el control de la dirección» nos avisa nuestro «co-piloto».
En el caso de que el conductor no reaccione, el modelo de Ford pasa a frenar de manera intermitente. Si pasa un tiempo y no hay respuesta humana, el coche directamente activa las cuatro luces de intermitencia, los «warning». A continuación, decelera poco a poco hasta detenerse por seguridad. Después, cuando el conductor se recompone, el sistema no se pone en marcha de nuevo; es necesario apagar el motor y reiniciar el BlueCruise.
Disponible para Puma, Kuga, Mustang Mach-e y próximamente Ranger

El Ford BlueCruise está disponible a través de dos opciones. La primera es seleccionar durante la configuración de tu unidad el paquete Tech específico. Su precio aproximado es de 1.500 euros, aunque varía en función del modelo. La segunda alternativa es, directamente, elegir un acabado específico y exclusivo de nombre «BlueCruise edition».
A priori, el segundo parece el más interesante. Te cuento por qué: suma más equipamiento, también elementos estéticos de serie identificativos en cada modelo. Entre ellos, el color Azul Vapor para la carrocería, sólo disponible en esta versión Bluecruise e incluido de serie. Estos son todos los modelos que disponen del nivel BlueCruise Edition:
- En el Ford Kuga suma llantas de 19 pulgadas en color negro brillo, techo y espejos retrovisores en negro a modo de contraste. No faltan otros elementos como la cámara de 360º, el navegador o los faros Matrix LED. Su precio arranca desde 36.200 euros.
- El SUV más pequeño de la firma estadounidense, el Ford Puma, también cuenta con una versión BlueCruise. En este caso añade: llantas de 18 pulgadas, también en color negro brillo y otros elementos a modo de contraste. Parte de 29.700 euros.
- La variante eléctrica del Puma, de apellido Gen-E, también puede personalizarse con este nivel de equipamiento. Desde 33.500 euros.
Después de verano llegará al Ford Ranger en su versión híbrida enchufable. Aún se ofrece como elemento opcional para el Ford Mustang Mach-e. Para quien no quiera gastar todo de golpe, la marca propone una alternativa aún más asequible: pagarlo sólo cuando te haga falta.
Pago por meses: el Ford BlueCruise al mismo precio que Netflix o Amazon
Imaginemos otro escenario: tus viajes en coche no suelen superar una distancia de 20 o 30 km diarios durante casi todo el año. Bien, entonces… el problema llega en verano ¿no?. Con las vacaciones aprovechas para viajar más con tu coche y los trayectos de corta distancia se convierten en desplazamientos mucho más extensos y pesados. Ford resuelve: alquila el Bluecruise por meses.
El precio es de 24,99 euros al mes y si quieres aprovecharlo durante un año, el coste pasa a ser de 280 euros. De esta forma, podrás aprovechar el sistema cuando más falta te hace. Una solución que acerca equipamiento de última hornada a quienes no pueden asumir un sobrecoste de 1.500 euros al comprar su coche. No obstante, todos los modelos Bluecruise incluyen un periodo de prueba de 90 días.
A «canjear» cuando prefieras, incluso aunque lleves un tiempo utilizando tu coche. Para activarlo, debes enlazar tu coche con tu cuenta FordApp, a descargar en tu teléfono. Desde aquí puedes gestionar los pagos y el estado de las suscripciones. Las actualizaciones del mapeado y los registros además se hacen desde el propio coche. Denominadas OTA (Over The Air) no necesitas ir al concesionario para utilizar la última versión.
Probamos el Ford Bluecruise en el Kuga: ciencia ficción

Podrías pensar que, al menos al principio, dejar tu vida en manos de un vehículo suena algo peligroso. No obstante, el sistema está afinado para transmitir plena confianza durante su funcionamiento. Primero, seleccionas el control de crucero adaptativo. Después el coche se ajusta a una velocidad mientras aún te encargas de la dirección, pasados unos segundos, ya puede controlar por si mismo el volante. Ahora llega el turno del nuevo sistema de Ford.
Cuando el coche te indica a través de un gráfico azul la disponibilidad del BlueCruise, sólo tienes que soltar las manos del volante y, la primera vez, respirar hondo. Ya puedes dejar que el coche se encargue de todo. Lee las señales de velocidad máxima, ajusta el ritmo para tomar curvas y frena suavemente cuando se nos cuela un coche por delante de manera abrupta. Al principio parece difícil de creer.
No es perfecto, pero es más que suficiente para que el viaje sea más llevadero
En el momento en el que las cosas se complican (una curva cerrada, un pequeño tramo de obras) o abandonas la autovía, el sistema te avisa de que llega el momento de que retomes la posición de las manos en el volante. Para la prueba, desde Las Rozas, en Madrid, hasta Villacastín, Ávila, circulamos por la A-6 y la AP-6.
En estos más de 100 km sólo encontramos un par de tramos en los que el coche prefirió pedirnos sujetar el volante: uno de ellos, en el túnel de Guadarrama. El resto del tiempo, no sólo se adapta a la velocidad máxima de la vía. Además se reinicia cuando terminas un adelantamiento.
Tal y como indica Ford, esta maniobra es posible en el Mustang Mach-e, pero sólo en Estados Unidos. Allí, la regulación de estos sistemas es un poco más permisiva. La experiencia fue muy positiva y vuelvo pensando en que, incluso si te gusta conducir, cuando no tengas este sistema lo echarás en falta.
A modo de conclusión, su precio es muy ajustado y ofrece algo inédito en el mercado. Es cierto que aún no permite adelantar y que precisa de tu intervención en ciertos momentos, pero es el acercamiento más interesante y económico a la conducción semi autónoma en España. Para mí, la nota queda muy cerca del sobresaliente.
Ford BlueCruise
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El sistema BlueCruise de Ford funciona muy bien, de manera precisa y segura, aunque aún es necesario que el conductor permanezca atento. No obstante, es un acercamiento muy interesante a la conducción autónoma y favorece que los viajes sean mucho más confortables. Durante la prueba (aprox: 1 hora y media y 100 km) nunca tuvo un comportamiento errático, propio del control de crucero adaptativo de otros rivales. Es un primer paso enorme, que supone un agujero pequeño en la cartera y que, después de probarlo a fondo, elegiría sin dudar un segundo.
Lo bueno
- Para las funciones que incluye, es un extra relativamente económico
- Se activa rápido, de manera fácil y sencilla
- El centrado en el carril es muy suave, mucho mejor que otros rivales
- Puedes elegir pagarlo solo un tiempo determinado. Cuesta el equivalente a una cuenta premium de Spotify
Lo mejorable
- Aún reclama tu atención, no es una conducción 100% autónoma
- La normativa española aún no facilita que pueda adelantar automáticamente
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Ford BlueCruise
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El sistema BlueCruise de Ford funciona muy bien, de manera precisa y segura, aunque aún es necesario que el conductor permanezca atento. No obstante, es un acercamiento muy interesante a la conducción autónoma y favorece que los viajes sean mucho más confortables. Durante la prueba (aprox: 1 hora y media y 100 km) nunca tuvo un comportamiento errático, propio del control de crucero adaptativo de otros rivales. Es un primer paso enorme, que supone un agujero pequeño en la cartera y que, después de probarlo a fondo, elegiría sin dudar un segundo.













