Volkswagen ha dado varios giros a lo largo de los últimos años respecto a la autonomía extendida. Fue uno de los primeros que quiso apostar por esta tecnología, antes que nadie, con el Volkswagen TwinDrive entre 2008 y 2011 y más tarde con Volkswagen XL1, entre 2013 y 2015, cuando la movilidad híbrida y eléctrica estaba dando sus primeros pasos. Fueron proyectos experimentales e híbridos conceptuales, pero se descartaron rápidamente, digamos que, por aquel entonces, la sociedad no estaba preparada para este cambio, y no se entendía que un coche eléctrico funcionara con el combustible que, precisamente, se quería eliminar.
La postura del fabricante alemán cambió drásticamente, incluso hace apenas unos años, cuando esta tecnología empezaba, de verdad, a extenderse, la autonomía extendida, EREV, la criticaba públicamente calificándola de anticuada y poco respetuosa con el medio ambiente, algo de las acusaciones que ellos recibieron en su momento. Li Auto, por alusiones, uno de los fabricantes chinos que apostó y que domina este sistema, contraatacó tachando el generador de Volkswagen de «obsoleto».
Muchos giros que nos hacen plantarnos en el presente donde la realidad evidencia el éxito de los EREV en China. Es normal por otro lado, cada uno defiende su producto y ha habido muchas dudas sobre la dirección de esta nueva movilidad, y todo ello ha llevado a muchas marcas a rectificar, a cambiar su hoja de ruta, a abrir los brazos a tecnologías que antes rechazaban, exactamente lo que ahora Volkswagen ha hecho con la autonomía extendida. El Volkswagen ID.ERA 8X es el segundo coche de la marca alemana con esta tecnología que se va a comercializar en China. Ya está la preventa abierta.
El proyecto detrás del ID.ERA 8X
No podemos hablar del 8X como un proyecto aislado, ya que Volkswagen mantiene en China tres asociaciones distintas, y cada una cuenta con su propia familia de eléctricos exclusivos. Por un lado está Volkswagen Anhui, con la serie ID.Unyx y tecnología de Xpeng, SAIC-Volkswagen. Después está la serie ID.Era, de ahí parte este 8X, que se apoya en la tecnología del gigante chino SAIC, y que cuenta con Momenta, y FAW-Volkswagen para la conducción asistida. Por último, la ID.Aura, que también cuenta con la tecnología de Xpeng. Por tanto, cuenta con tres líneas de producto que funcionan al mismo tiempo, cada una vendiendo un tipo de coches que nunca vamos a ver en el mercado europeo.
El ID.ERA 9X es el considerado hermano mayor del 8X, un modelo que se comercializa desde el pasado 25 de abril, y que cuesta entre los 309.800 y 359.800 yuanes, alrededor de 40.245 y 46.730 euros. Logró vender 2.326 unidades en los primeros cinco días que estuvo a la venta, y se lograron entregar más de 10.000 unidades en los dos primeros meses.
Volkswagen ID.ERA 8X
La preventa del 8X lleva unos días abierta, y SAIC-Volkswagen ha fijado el lanzamiento oficial para el próximo lunes 12 de octubre. Con este, ya son dos los modelos EREV de la familia ID.Era, y está pensado especialmente para las familias que se decantan por una segunda fila más amplia y por un maletero generoso en lugar de una tercera fila de asientos como la del 9X. Mide 5,02 metros de largo, 18 cm menos que su hermano mayor, y cuenta con una batalla de 10 cm más corta. Eso sí, de ancho, son exactamente iguales.
El motor de combustión también es el mismo, el EA211 1.5T, solo para generar electricidad. La primera unidad de producción data del pasado 3 de marzo, confeccionada sobre una arquitectura de 800 voltios con tracción a dos o cuatro ruedas.
En cuanto a las versiones Pro y Max, las dos montan una batería de 51,1 kWh, cuentan con una autonomía combinada de hasta 1.567 km. Por otro lado, están las Long Range, que elevan la batería a los 65,2 kWh y permiten una autonomía de alrededor de 1.602 km.
En el interior del habitáculo, el sistema funciona con el VW.OS sobre chip Snapdragon 8295P, con pantalla central de 15,6 pulgadas y head-up display.
Llegará a Europa
Aunque Volkswagen funciona de manera independiente en Europa y en China, el delegado de Volkswagen, Oliver Blume, no descarta que algunos de los modelos que se están comercializando en China puedan llegar en algún momento a Europa. De hecho, uno de los grandes candidatos ahora mismo es el 9X, el hermano mayor del 8X. Se está estudiando la viabilidad, tanto para la importación, como para fabricarlos directamente en suelo europeo.
También se estudia que pueda llegar a Europa un SUV, sin más detalles, solo que sería para finales de 2027. Pero este segundo modelo sí podría contar con tecnología controlada en exclusiva por la firma alemana. Y por extensión, el 8X debería tener las mismas opciones. Son tres coches, tres opciones, pero nada confirmado.
Eso sí, lo que podemos sacar de todo esto es que Volkswagen ha rectificado, y eso está bien, abraza la autonomía extendida cuando hace nada la rechazaba, se adapta al mercado y a las tendencias actuales, la mejor forma de batallar en un terreno que no para de cambiar.









