Hace unas décadas, la llegada del Smart, ese coche biplaza que se podía aparcar casi en cualquier lado, de cualquier forma, y que tan diferente era a lo que los conductores estaban acostumbrados, supuso una revolución en el mundo del motor. La última unidad del Smart Fortwo salió de la línea de montaje el 27 de marzo de 2024 de Hambach, Francia. Se cerraban así 26 años de producción de forma ininterrumpida de una planta que se creó solo para ese coche.
El Smart #2 es el sucesor, ahora se va a presentar en el Salón del Automóvil, y no se va a fabricar en esta mítica planta, se va a fabricar directamente en China, con Geely liderando este nuevo proyecto. Por tanto, estamos hablando de un cambio mucho más profundo de lo que puede parecer de primeras.
Mercedes diseña el Smart y Geely fabrica
Smart tiene dos propietarios al 50%, Mercedes-Benz y Geely, y la sede está en Ningbo, después de que el gigante asiático pagara 850 millones de euros por ese 50% de las acciones allá por el año 2019. Lo que hace cada uno está muy claro, Mercedes se encarga del diseño, mientras que Geely es el encargado de la base técnica, de la mecánica, y también de la industrialización, todo ello a través de la nueva plataforma ECA (Electric Compact Architecture), que se ha desarrollado en exclusiva para este tipo de vehículos pequeños y compactos.
Smart montó carrocerías viejas del Fortwo sobre chasis nuevos con la mecánica ECA para probar las plataformas bajo condiciones reales, antes de tener finalmente la carrocería definitiva. La propia empresa la llamó “flota de vehículos de prueba altamente representativa». Aunque por dentro ya montaban la nueva tecnología, los primeros prototipos que se vieron por carreteras parecían los míticos Fortwo, realmente, por fuera lo eran.
En septiembre de 2025 se aprobó el proyecto de forma oficial, con el nombre «Project: two«. Eso sí, el director general de Smart Europa, Dirk Adelmann, ya había adelantado anteriormente cómo sería dicho proyecto. El diseño definitivo se exhibió por primera vez en el Salón de Pekín de este año 2026. Más tarde, en un evento celebrado en Roma este pasado mes de junio, se dieron a conocer los detalles del interior y de la nueva plataforma.
El #2 no viene solo, también está preparado el #6
Smart tenía este 2026 marcado en rojo, no era un solo lanzamiento, eran dos lanzamientos estratégicos, el propio #2, pero también el #6, aunque lo cierto es que, de este último, se sabe bastante menos. Es un detalle importante, sitúa al #2 como eje de un movimiento que pretende devolver a la marca a esas raíces urbanas que la elevaron a lo más alto de la popularidad y de las ventas, después de haber estado varios años centrada en los SUV eléctricos, #1, #3 y #5 con una horquilla de precios entre los 38.000 y los 64.000 euros, muy alejados del espíritu original de la marca.
En cuanto al precio del #2, ha habido muchos rumores, mucha especulación. El último Fortwo EQ tenía un precio de 21.490 en Alemania, cuando dejó de fabricarse, y muchos analistas pensaban que el nuevo #2 rondaría ese mismo precio. Pero eso fue antes de que hubiera una filtración en el mes de junio que eleva ligeramente el precio, aunque se quedaría por debajo de los 22.500 euros. Por tanto, con ese precio, mantendría esa esencia, el espíritu de un urbano accesible sin llegar a ser un low cost.
Un coche pensado para no parecer frágil
La Tridion Cell sigue siendo el mejor referente en cuanto a seguridad de Smart, es la seña de identidad del vehículo biplaza desde que salió al mercado a finales de los años 90, y en esta versión Evo, casi el 80% de toda su estructura está fabricada en acero de alta resistencia. Cuenta con una configuración de tres capas y materiales con una capacidad de aguante de 1.800 MPa de tracción. Cuenta con una rigidez de torsión que alcanza los 39.000 Nm por grado, y su estructura tiene la capacidad de aguantar cargas de cuatro toneladas, unas cifras que no tienen otro objetivo más que compensar la sensación de fragilidad, por supuesto, también la de proteger.
Desde Smart comentan que «nuestro equipo se ha centrado en validar la célula Tridion Cell Evo y la plataforma ECA en condiciones reales, abarcando desde la conducción urbana hasta pruebas exhaustivas en carreteras y autopistas europeas».
Cuenta con siete airbags, cinturones con pretensado pirotécnico en la banda ventral, y un sistema de bloqueo que ha sido confeccionado con el objetivo de reducir el desplazamiento hacia delante en caso de impacto.
En cuanto a la mecánica, cuenta con una batería de 35,8 kWh con celdas CATL que ofrece 290 km de autonomía según el ciclo WLTP. Cuenta con un motor de 82 CV, y toda la potencia va a las ruedas de atrás, cuenta con suspensión multibrazo, reparto de pesos 50/50, diámetro de giro de apenas 6,95 metros. No son cifras oficiales, pero se habla de 2,75 metros de largo, 1,67 de ancho y 1,56 de alto.
El Smart #2, la vuelta del biplaza, se presentará en el Salón del Automóvil de París el próximo 12 de octubre. Cambia respecto al modelo original, ahora también lo fabrican los chinos, pero es una gran apuesta para revivir el concepto de un coche que fue una auténtica revolución.









