Sepang (Malasia).- Parece que va a llegar pero nunca lo hace. Lo de la lluvia este año en Fórmula 1 es un fenómeno digno de estudio. De brujería. El agua amenazó de cerca. O eso decía el radar meteorológico en la previa de los segundos Libres en un lugar donde es complicado pronosticar el clima. Y daba la sensación que todo el mundo la quería en este asfalto tan rugoso y degradador. Llega una lluvia arrolladora y se va, de repente. Mientras se hacía de rogar a pesar de ese 90% de probabilidades, Max Verstappen seguía igual que en Libres 1 y marcaba el mejor tiempo.
Parece que el neerlandés ha arrancado enchufado en Malasia, a pesar de andar perdido por el paddock cuando entró al Gran Premio. Entró a boxes a los veinte minutos para ajustar en su asiento todo eso de lo que protestaba por la radio mientras volaba por Sepang. El Red Bull, a pesar de que Isack Hadjar también se queje de botes varios, parece un coche fuerte en esta pista.
Aston, en la media tabla
Mientras, Fernando Alonso confirmó las buenas sensaciones que había cosechado en Libres 1, donde se coló en la media tabla contra todo pronóstico. A mitad sesión, el asturiano estaba situado entre los dos Haas en la decimoquinta posición. El AMR26 calcó los tiempos de Hamilton en el tercer sector en los primeros Libres, tal vez por cuidar los neumáticos mejor que nadie.
En los segundos Libres, Alonso terminó decimoquinto, a +1,9 segundos de la cabeza y Stroll fue decimoctavo mientras se quejaba de subviraje. No sería descabellado, visto lo visto, ver al asturiano pelear por la Q2 en clasificación. Como siempre sucede este año, la lluvia no hizo acto de presencia. No es que se demorara. Es que ni apareció directamente. Dejó a todo el mundo con las ganas de vivir la primera sesión de este año en mojado.
Sin lluvia y con Leclerc en el ajo
Como no hubo lluvia, los equipos aprovecharon para hacer tandas largas y comprobar en sus gomas lo cruel que puede llegar a ser la degradación. Hasta dónde puede llegar el domingo. Charles Leclerc, que hizo la vuelta más rápida con un 1:37:528, se mostró muy fuerte y recordó que esta pista podría adaptarse al Ferrari. Bortoleto y Lindblad regalaron una dura batalla rueda a rueda, sin motivo alguno, hacia el final de la sesión. El brasileño terminó con medio coche fuera de pista y cabalgando sobre un piano. Fueron de la mano varias vueltas hasta que el monegasco se les unió para dejar una bonita foto de un triple paralelo en la curva uno.
Bortoleto, por cierto, vio en el último minuto como su Audi le dejó tirado. Los comisarios, que han venido de Baréin, lo tuvieron que empujar Al final de la sesión, Leclerc, Hadjar y Norris acabaron a una décima. Verstappen, que no probó el blando y solo usó el medio, fue cuarto y Hamilton quinto. Hay que seguir tachando días para ver la primera sesión en mojado con esta generación de coches.









