El mundo está viviendo un momento clave para el futuro de la movilidad eléctrica. Tras varios años, podríamos catalogarlo, de introducción, lo fabricantes de todo el mundo, y viendo que poco a poco nos vamos acercando al fin de la combustión interna, aunque aún hay para rato, aceleran por comenzar a fabricar vehículos que realmente cumplan con las exigencias de movilidad que demanda el consumidor. En ese sentido, las firmas tradicionales van con algo de retraso, el dominio de los últimos años, de las últimas décadas, les hizo pensar que podrían marcar el ritmo de la transición, sin tener en cuenta a China, que ha asestado una cornada al mercado mundial con sus vehículos eléctricos gracias a la gran tecnología, al equipamiento, al rendimiento, y sobre todo, al precio que ofrecen estos vehículos.
Ahora, los grandes fabricantes europeos se ven apurados, pero algunas grandes firmas, se han puesto realmente las pilas con el objetivo de frenar este crecimiento asiático. La clave para la evolución del coche eléctrico está en la arquitectura digital detrás del vehículo, y Volkswagen se ha encargo de dar un paso que podría ser determinante en la estrategia industrial y tecnológica. Y lo hace con la producción de una arquitectura electrónica que se está desarrollando, precisamente en china, la cual, reduce las unidades de control electrónico (ECUs) en un 30%, lo que simplifica el vehículo y acelera su desarrollo. El objetivo, ensamblar coches más rápidamente y más baratos, y que, a su vez, puedan evolucionar de forma continua.
Volkswagen y su nueva arquitectura
La evolución de los coches en los últimos años va ligada al aumento de centralitas electrónicas que controlan las funciones de cada uno de los vehículos, es decir, hay diferentes centralitas para controlar el motor, seguridad, conectividad, asistencia a la conducción, infoentretenimiento o gestión energética, entre otros, lo que ha provocado una enorme complejidad que, además, ha encarecido el desarrollo y no permite introducir nuevas funciones con facilidad.
Volkswagen responde con la CEA, una arquitectura basada en un enfoque regional o zonal. El sistema integra una plataforma central en vez de multiplicar los módulos independientes. Esto provoca que se pueda coordinar la mayoría de funciones de cada vehículo.
Volkswagen ha tomado este rumbo aliándose con China Technology Company, Cariad China y Xpeng, lo que supone una alianza que refleja cómo el fabricante alemán se está inspirando en la tecnología avanzada del gigante asiático.
Esta nueva plataforma no es exclusiva para los coches 100% eléctricos, también es válida para coches híbridos, e incluso podría usarse para ensamblar coches de combustión interna, por tanto, permite compartir desarrollos y reducir costes en cualquier gama que se tercie.
La estrategia de Volkswagen
Esta implementación de CEA está llegando en un momento clave para el fabricante alemán, LA estrategia, “In China, for China”, tiene el objetico de acelerar la capacidad de investigación y desarrollo que les permita poder competir con los fabricantes más avanzados a mayor velocidad. Y vehículo elegido para estrenar esta arquitectura es el Anhui, aunque habrá más en este mismo 2026.
Por ejemplo, el Volkswagen ID. AURA T6, que se convierte en el primer coche del fabricante con se construye íntegramente en China Electronic Architecture. Se trarta de un SUV mediano con capacidades avanzadas de conducción asistida de nivel 2, además de contar con una integración profunda de actualizaciones avanzadas.
Otro modelo es el UNYX 09, una berlina eléctrica enorme que se ha desarrollado con Xpeng en solo 24 meses, un especio de tiempo muy corto, y más teniendo en cuenta la nueva movilidad eléctrica.
Pero el proyecto no se detiene en solo dos modelos, Volkswagen quiere que esta arquitectura marque la fabricación de otros muchos modelos en los próximos años y estará disponible en sus tres grandes alianzas industriales que componen el mercado chino.
La estrategia que se ha marcado el grupo incluye la fabricación de 20 nuevos coches eléctricos, que deben ser 50 para el año 2030, lo que es ilustrativo de la ambiciosa estrategia del grupo.
Menos costes y desarrollos más rápidos
Si en algo va a cambiar esta nueva arquitectura es en los tiempos de desarrollo y en el bajo coste si se compara con la movilidad eléctrica actual. Volkswagen sabe que uno de los frenos al avance de esta tecnología, está precisamente en el precio final al cliente, por tanto, de esta forma, lograrán reducir los precios considerablemente.
Además, permitiría reducir los tiempos de producción en un 30% según indica el fabricante, lo que permitirá ofrecer un número mayor de vehículo en mucho menos tiempo.
Ha llegado el momento de dar un paso clave en la movilidad eléctrica, y Volkswagen está moviendo ficha para volver a situarse como uno de los referentes en la industria. Esta nueva plataforma, pretende revolucionar la forma de construir coches, en principio eléctricos, pero existen otras muchas alternativas.









