La industria de la automoción atraviesa un momento de incertidumbre que tiene que ver con la electrificación. La idea era que el coche eléctrico tuviera más presencia de la que está teniendo, pero lo cierto es que la hibridación, la gran protagonista actualmente, no tiene pinta de que sea un simple puente a la electrificación total, y parece que se va a quedar con nosotros muchos más años.
Porque todo lo que rodea a la tecnología 100% eléctrica, su evolución y su expansión, está siendo más lenta de lo esperado. Un coche totalmente eléctrico sigue siendo muy caro, y aunque ya hay opciones que ofrecen buen rendimiento, la mayoría de vehículos aún cuentan con unos tiempos de carga muy lentos, una autonomía escasa, sobre todo para afrontar largos viajes, y los precios siguen siendo demasiado elevados para el consumidor.
Sin embargo, la movilidad híbrida permite contar con las ventajas de la combustión interna para largos trayectos, como la autonomía, y los tiempos de repostar, mucho más rápidos que cargar el coche, y en ciudad, ofrece las ventajas de una movilidad eléctrica que permite ahorrar en combustible y no contaminar.
Y en cuanto a fabricantes, este ha sido el problema, si invertir o no en plataformas puramente eléctricas, teniendo en cuenta la realidad del mercado actual y lo que parece que serán los próximos años. Esta decisión puede suponer pérdidas millonarias y muy pocos están dispuestos a arriesgar, y más, dada la elevada competencia del mercado actual que obliga a ajustar al máximo los costes.
Así que algunas empresas se han inventado fórmulas para poner solución a este dilema. Es el caso de Horse Powertrain, la empresa conjunta de Renault, Geely y Aramco, que presentó el X-Range C15 Direct Drive el pasado 20 de abril en el Salón del Automóvil de Pekín 2026, un motor de gasolina de quita y pon.
Horse Powertrain y el dilema del eléctrico
Horse Powertrain nace para que Renault Group, Geely y Aramco desarrollen motores y sistemas híbridos de bajas emisiones capaces de dar servicio a varias marcas y plataformas al mismo tiempo y ofrecer soluciones comunes a otros fabricantes. De ahí sale el X-Range C15 Direct Drive, un conjunto de soluciones para añadir capacidad híbrida a plataformas diseñadas para el coche eléctrico, el cual se suma a los sistemas Horse F15 y Horse C15 de la compañía.
Y no hablamos de una startup cualquiera: Horse emplea a más de 19.000 personas en 18 fábricas y cinco centros de I+D repartidos entre Europa, China y Sudamérica, con sede en Londres, y entre sus 25 clientes ya figuran Renault, Geely, Volvo, Proton, Nissan y Mitsubishi. En el accionariado, Renault y Geely controlan un 45% cada uno, y Aramco el 10% restante.
La idea es fácil de entender, pero compleja de ejecutar. Permite que una misma plataforma pueda construir versiones eléctricas, híbridas, híbridas enchufables y de autonomía extendida, y todo ello, sin que sea necesario rediseñar el coche ni modificar de forma significativa sus líneas de producción, algo impensable hasta el momento.
Un bloque compacto que sustituye al motor eléctrico
El X-Range C15 Direct Drive integra dentro de una carcasa compacta un motor de cuatro cilindros y 1,5 litros, transmisión híbrida específica, la electrónica de potencia adecuada y un sistema de motores eléctricos, todos ellos pensados para poder integrarse en el subchasis trasero, justo en el mismo sitio donde antes se encontraba el motor eléctrico que movía el eje posterior. Además ofrece una instalación que cuenta con doble aislamiento para reducir ruidos y vibraciones de manera eficaz.
La versión atmosférica del motor de combustión se puede instalar con hasta 70 kW, y está pensada para vehículos del segmento B y C, o con turbocompresor de hasta 120 kW, para los coches del segmento D y también para vehículos comerciales ligeros.
A este bloque se le añaden dos motores eléctricos de configuración P1 y P3, uno en el extremo posterior del cigüeñal del motor y otro en el eje de salida de la transmisión. El primero actúa principalmente como generador y puede ofrecer hasta 70 o 110 kW, dependiendo de cada una de las versiones, y el segundo está confeccionado para mover las ruedas, ya sea de forma independiente del motor de combustión, en modo serie, o conjuntamente con él, en modo paralelo, gracias a una conexión directa entre motor y rueda. Con esto se logra la máxima eficiencia en comparación con las otras soluciones híbridas actuales de tipo serie o de autonomía extendida.
La electrónica de potencia viene completa de casa, y el conjunto está preparado para integrarse con un convertidor DC/DC, un cargador de a bordo y hasta un amplificador de carga de 800 voltios, pensando en las versiones enchufables y de autonomía extendida.
Más espacio según las necesidades
El sistema se ha confeccionado para que pueda empujar de forma independiente las ruedas traseras del automóvil, o bien, se puede acoplar a otro motor eléctrico que se sitúe en el eje delantero, lo que nos llevaría a una configuración de tracción total. Al estar acoplado en el eje trasero, esto permite que se pueda consolidar el escape y el sistema de depuración de gases en la parte trasera del vehículo, que se traduce en más espacio de suelo.
Este espacio se puede usar para poner una batería más grande, o para ofrecer más espacio para los ocupantes, por tanto, dependerá de lo que demande cada fabricante y de las versiones que pretenda comercializar.
Los otros dos miembros de la familia completan el puzle: el Horse F15 hace exactamente lo mismo pero sustituyendo la unidad eléctrica delantera, y el Horse C15 es un motor-generador ultracompacto que funciona como extensor de autonomía puro, instalable en horizontal o en vertical, delante o detrás. Con los tres, la compañía presume de ofrecer el primer kit completo de la industria para hibridar plataformas nacidas eléctricas.
Lo que Horse no ha desvelado todavía es cuándo entrará en producción ni qué fabricante será el primero en montarlo, aunque su consejero delegado, Matias Giannini, dejó clara la filosofía: permitir a las marcas pivotar de eléctricos a híbridos y extensores de autonomía sobre una misma plataforma, rápido y a gran escala.
Por lo tanto, con esta solución, Horse Powertrain pone punto y final a uno de los grandes dilemas a los que se enfrentan los principales fabricantes de vehículos, si crear plataformas eléctricas o híbridas. De esta forma, el riesgo se reduce considerablemente y, por tanto, el miedo a hacer inversiones que deriven en pérdidas económicas.









