Este fin de semana Fernando Alonso y Aston Martin podrían vivir el último episodio de una pesadilla que comenzó hace un año, pero que se hizo evidente en marzo de este año cuando comenzó lo que prometía ser una temporada ilusionante, y terminó por ser uno de los peores proyectos deportivos en la historia de la F1. El GP de Bélgica, en el mítico circuito de Spa, será la última carrera con el actual coche, y una semana después, llegará la gran actualización del equipo, que se complementará en la siguiente carrera, en Países Bajos, con el nuevo motor, aunque eso ya será después del parón del verano.
Pero no hay que llevarse al engaño. Lo normal es que el coche mejore, y mucho, pero porque la brecha es enorme. Aunque la mejora sea de dos o tres segundos, que es una barbaridad, seguirían estando en la cola de la parrilla. Este nuevo AMR26-B se espera que sea el coche que debía estrenarse en la primera carrera de la temporada, y en todo este tiempo, el resto de equipos, los que si habían hecho los deberemos, han evolucionado, es lo que le va a tocar ahora a Aston Martin. Con un problema que advierte Mike Krack, el límite presupuestario.
Las evoluciones de Aston Martin
Una vez que se estrene el nuevo chasis y el nuevo motor, cursemos los dedos para que sea una actualización buena, que no siempre se cumple en Aston Martin, el equipo británico se situará en la casilla de salida, aquella que ya ocuparon los rivales cuando dio comienzo el mundial de F1. Así que cuando esté el paquete completo, tocará mejorar sobre una base, sobre el nuevo coche. Y eso, además de llevar su tiempo, tiene un coste. Claro, el resto de equipos han usado su presupuesto para avanzar, mientras que Aston Martin, lo ha usado para hacer un coche casi desde cero.
Esto quiere decir que dispone de menos dinero, en proporción, que sus rivales, para comenzar a evolucionar el coche. Mike Krack confirma que los pasos después de Países Bajos, serán críticos, habrá que tomar conciencia de qué hay que priorizar, porque, presupuestariamente, no va a haber dinero para todo lo que tendrán que cambiar. Eso sí, lo que tiene claro es que la evolución del AMR26 no terminará con la nueva unidad de potencia de Países Bajos, habrá actualizaciones en lo que resta de temporada.
«Se confirmó que hay una gran mejora en Hungría y hay una mejora del motor en los Países Bajos. Y luego tenemos que ver. Hay un poco de discusión sobre el límite de costes. Así que tenemos que ver qué podemos hacer después. Pero estoy bastante seguro de que no será la última actualización«.
La normativa con el límite presupuestario
Hay mucha controversia con el límite presupuestario en la F1, y en las últimas carreras, se ha denunciado la cantidad de mejoras que están llevando algunos equipos a las carreras, planteándose dos escenarios, el más polistas y acusatorio que hay quien está haciendo trampas. El más coherente, que muchos equipos han entendido por completo cómo funciona la nueva F1, que están mejorando al máximo lo antes posible, para optimizar resultados, y que se mantienen este ritmo, pronto se quedarán sin presupuesto, por lo que ya no podrán mejorar el coche en el tramo final de temporada. Este último punto puede tener varias ventajas de desarrollo, sin bien, llegará un momento en que se quedarán estancados, podrían comenzar antes a probar nuevas mejoras, ya pensando en el Mundial de 2027.
«Así es la normativa. Es como si el coche tiene que pesar X, o el motor tiene que tener X número de cilindros. Es una norma que aceptas. Y luego tienes que hacer lo mejor que puedas con ello. Es una fórmula que necesitas para ser eficiente en todo lo que haces».
Con el límite presupuestario, «como equipo, tienes que trabajar con esto. No solo tienes el reto técnico o deportivo, sino también el reto económico. Y eso ahora forma parte de la Fórmula 1. Entonces creo que está bien».
Cuánto mejorará Aston Martin
Por el momento, nadie se ha atrevido a dar cifras oficiales de cuánto puede mejorar el nuevo AMR26-B, pero se habla de una mejora que podría estar en torno a los 3 segundos. De conseguir tal salto, y siendo este muy grande, no lo sería tanto si miramos los tiempos de la parrilla. En el mejor de los casos, este salto le podría meter en la pelea por la zona media, aunque resultaría bastante complicado poder meterse aún en la lucha por los puntos. De todas formas, habrá que esperar varias carreras, porque ahora toca entender el nuevo coche, entender las nuevas piezas, y hacer una configuración eficiente para sacar el máximo partido al coche.
E insistimos porque es importante, Aston Martin no ha sido capaz de evolucionar sus coches en los últimos años, a excepción de Imola el año pasado, aunque es cierto que nunca habían estado bajo de la dirección de Newey. Y también toca ver cómo ha evolucionado Honda, porque esta temporada, recuerda a la época de la firma nipone en McLaren, donde tardaron varios años en solucionar los problemas de motor.









