La ventaja tecnológica de China respecto al resto del mundo es abismal, y lejos de que la brecha se vaya reduciendo, más bien parece todo lo contrario, y a medida que pasa el tiempo, nos llegan nuevas propuestas, novedades de todos los colores, de cosas que aquí no podemos ni imaginarnos. Y eso incluye los coches eléctricos, que más que vehículos, parecen naves, ordenadores del futuro sobre cuatro ruedas, y por eso han puesto el mundo patas arriba.
Pero en China está pasando algo que es muy raro que pase en otros lugares del mundo, y es que empresas que nada tienen que ver con el mundo del motor, ahora se están aventurando a construir coches. Por ejemplo, Huawei, aunque no fabrica coches directamente, ha entrado de lleno en la industria, pero Xiaomi sí que se ha atrevido con sus propios modelos. Pero ha sido Dreame, uno de los gigantes de la electrónica doméstica, el que acaba de entrar en el mercado de coches eléctricos con su nueva marca Kosmera, con dos berlinas que prometen cifras nunca vistas hasta la fecha, 3.111 CV de potencia y una arquitectura eléctrica de 1.200 V.
Kosmera quiere superar a BYD
Kosmera, una empresa nacida este mismo año perteneciente a Dreame, líder en la venta de aspiradores sin cable y robots de limpieza de alta gama. Y el objetivo es el de revolucionar el mercado del automóvil, sin duda, uno de los segmentos más exigentes de la actualidad, sobre todo el segmento de las altas prestaciones, donde la competencia empieza a ser brutal.
Y para dar ese paso, cuentan con un elemento clave, el nuevo sistema de propulsión desarrollado por Axion Power, la división tecnológica de Kosmera. Este fabricante se ha puesto a trabajar en un módulo de eje que cuenta con dos motores eléctricos de flujo axial, y con ella logran una gran cantidad de densidad de potencia en un tamaño muy reducido.
Estos módulos están confeccionados por dos motores eléctricos, un inversor de carburo de silicio, y un motor que ha sido reforzado con fibra de carbono. Uno solo de estamos módulos puede generar 1.555 caballos, por tanto, si se instala uno en el eje delantero y otro en el trasero, se logran lo 3.111 CV.
Con esta potencia, Kosmera se sitúa por delante de modelos que son ahora una referencia en el mercado de las altas prestaciones, por ejemplo, por encima del Yangwang U9 Xtreme, un modelo radical fabricado por BYD, el líder del sector.
Arquitectura de 1.200 voltios
Poco a poco vemos vehículos que empiezan a fabricarse en arquitecturas de 800 voltios, aunque lo habitual hasta la fecha sigue siendo de 400 voltios. Por eso, sorprende que la arquitectura eléctrica de este modelo de Kosmera, sea de 1.200 voltios. Las ventajas que esto supone tienen que ver con una mejor eficiencia energética, se reducen las pérdidas eléctricas, y se mejoran las cargas ultrarrápidas. Al mismo tiempo, los componentes trabajan con corrientes menos intensas, muy relevante cuando se manejan cifras de potencias tan elevadas.
La marca afirma que la densidad de potencia de sus motores es de 60,5 kW por kilogramo, una cifra muy alta en comparación con la industria. Según señalan, habrían desarrollado elementos clave como el sistema de gestión térmica, los rodamientos de alto rendimiento, y los mecanismos de control de flujo magnético.
Esta nueva configuración ofrece grandes ventajas, por ejemplo, permite implementar sistemas de vectorización del par avanzados a medida que estos evolucionen, es decir, actualizaciones. Y gracias al control de cuatro motores de forma independiente, la potencia se reparte de forma precisa en cada rueda, logrando más estabilidad y mejor comportamiento en curvas.
Otro de los beneficios de esta configuración es la posibilidad de implementar avanzados sistemas de vectorización del par. Gracias al control independiente de los cuatro motores, el vehículo podría repartir la potencia de forma precisa entre cada rueda, mejorando la estabilidad, la aceleración y el comportamiento dinámico en curvas.
Dos berlinas para Kosmera
Los dos primeros modelos de Kosmera, son dos berlinas, pero su diseño está alejado del tradicional que se podría pensar, y parecen más vehículos exclusivos de alta gama. El primero, llamado Star Matrix, recuerda a modelos de Bugatti, con una enorme parrilla frontal con forma de herradura, grandes entradas de aire, elementos aerodinámicos de fibra de carbono, y grupos ópticos LED muy sofisticados.
A diferencia de los superdeportivos, es un vehículo de cuatro puertas, con una silueta muy aerodinámica y deportiva, y la parte trasera incorpora una barra luminosa de ancho completo, alerón fijo, y difusor. Es un vehículo pensado para cuatro ocupantes.
Después está el modelo Star Razer, también con detalles del Bugatti, pero una personalidad propia, con soluciones más radicales, como puertas delanteras que se abren en forma de alas de mariposas. El pilar usado es el tradicional B, reforzando la imagen futurista del vehículo. Compartirá la misma plataforma que el primer modelo.
Kosmera, de la marca Dreame, pasa de la robótica doméstica a la carretera, y lo hace con un coche casi único en la actualidad, para competir con BYD.









