Subaru nunca ha necesitado parecerse a las marcas alemanas para encontrar su público y el Forester es la prueba. Cuenta con carrocería práctica, mecánica híbrida, tracción integral permanente, y una capacidad fuera de asfalto que casi nadie más ofrece en este segmento sin cobrarte un extra por ello.
Subaru Forester y un motor corto en España
En España el Subaru Forester se vende con un único motor, un 2.0 bóxer de cuatro cilindros atmosférico, 150 CV, 194 Nm, combinado con un motor eléctrico de apenas 17 CV, batería diminuta de 0,57 kWh, caja CVT. Las prestaciones no son las que se podrían esperar, 11,8 segundos para pasar de 0 a 100 km/h, una velocidad máxima de 188 km/h, y un consumo homologado de 8,1 l/100 km. Al menos, cuenta con la etiqueta ECO, con todas las ventajas que ello supone, especialmente en los entornos urbanos donde la normativa y las restricciones ambientales son más importantes.
Lo que más sorprende es que Subaru ya vende una versión bastante más potente del mismo coche, por ejemplo en Chile, donde la sexta generación combina un 2.5 de 161 CV con un eléctrico de 121 CV, 194 CV en conjunto, casi 45 CV más de lo que se puede comprar hoy en España. También hay una variante HEV de 197 CV, más de 1.000 km de autonomía, levas en el volante para regular la regeneración, desde unos 29.360 euros al cambio, sin fecha confirmada de llegada a Europa. España, una vez más, tendrá que esperar, si es que llega, para tener modelos con más potencia y prestaciones.
La transmisión Lineartronic, así se llama su CVT, tiene su propia lógica detrás. Cuenta con una gama de marchas más amplia si se compara con las generaciones anteriores, un sistema hidráulico que ha sido revisado y actualizado, algo que debería aportar más suavidad en la conducción, menos tirones en líneas generales. El motor bóxer también cuenta con los cilindros enfrentados en horizontal en vez de en línea o en V, que viene siendo lo habitual, lo que baja el centro de gravedad del coche y reduce aún más las vibraciones, uno de los argumentos que Subaru lleva repitiendo desde hace décadas como argumento de ventas.
Tracción total permanente, y un X-Mode para frenar
El Subaru Forester incorpora de serie el Symmetrical AWD, es una ventaja si se compara con otros rivales que solo lo ofrecen en acabados más caros. El X-Mode tiene la capacidad para adaptar la electrónica en las superficies más complicadas como son la nieve, barro y pistas, y también ralentiza el coche en las bajadas más pronunciadas. Cuenta con una altura libre del suelo de 220 mm. También es justo destacar que en el mercado norteamericano hay una versión Wilderness que se eleva hasta los 236 mm, cuenta con detalles en negro mate, y ofrece protección extra, más robustez, y está pensada para exprimir el vehículo al máximo fuera del asfalto.
También hay un paquete Onyx para el acabado Sport, de color negro brillante metalizado, llantas de 19 pulgadas con radios texturizados y tapicería StarTex en negro y gris.
En España, los precios se mueven entre los 37.400 y 48.377 euros, y ahora hay promociones que permiten un ahorro de 5.977 euros. En principio, sus máximos competidores son el RAV4, el CR-V, el Tucson, pero su objetivo es atraer a compradores que valoran especialmente la fiabilidad del AWD de Subaru.
Lo que podría mejorar
Después de que el coche haya pasado por algunos analistas, se habla de una suspensión demasiado blanda que sufre en los baches, un sonido mediocre, o un sistema de crucero adaptativo que le cuesta comportarse bien en curva. En zonas rurales intensivas, sufre en lo electrónico cuando se levanta mucho polvo. Eso sí, cuenta con cinco estrellas de Euro NCAP, que, junto a la reputación de fiabilidad, compensan estos pequeños puntos a revisar.
En el interior cuenta con formas cuadradas, techo alto, y mucha superficie acristalada. Esto le permite contar con una visibilidad que ya casi no se encuentra en los SUV modernos, todos obsesionados con líneas de cintura altas y parabrisas tumbados que sacrifican justo eso, ver bien lo que hay alrededor cuando se maniobra o se aparca. Tiene un maletero por encima de 500 litros, portón amplio, respaldos abatibles que amplían el espacio cuando hace falta, sea para una mudanza pequeña, la compra grande del mes, o el equipaje de unas vacaciones familiares con perro incluido.
Por compararlo, Audi y Mercedes son más sofisticados, ofrecen mayor personalización, y son más vistosos. El Subaru da lo que ofrece, ni más ni menos, tracción total de serie, altura libre generosa, híbrido sin enchufe, un habitáculo que aprovecha cada centímetro. Difícil de igualar sin gastar bastante más dinero en una marca premium que, al final, tampoco te va a llevar por un camino de tierra con la misma tranquilidad. Puede que el Forester no sea el primer nombre que viene a la cabeza al pensar en un SUV de este tamaño. Puede que por eso mismo merezca más atención de la que recibe.









