BYD ha enseñado por fin el interior del nuevo Seagull, el pequeño eléctrico que en Europa se vende a millares como Dolphin Surf. Y no, esto no es un pequeño lavado de cara como el que acaba de experimentar el modelo y con el que ha recibido la quinta plaza y Google Automotive, sino una segunda generación totalmente nueva.
En esta segunda generación aparece un maletero bajo el capó y el habitáculo recibe detalles que hasta hace nada parecían impensables en un utilitario de la marca.
Por ahora solo se ha presentado en China, donde empezará a venderse en cuestión de semanas. Pero todo indica que será el punto de partida del próximo Dolphin Surf europeo y sí, yo ya quiero verlo por aquí.
Tracción trasera y casi 100 litros bajo el capó
El nuevo modelo pasa a ser de tracción trasera, con un motor eléctrico de 95 kW (127 CV) colocado sobre el eje posterior.
Ese movimiento deja libre la parte delantera, y BYD lo ha aprovechado bien porque ahora hay un maletero delantero de 94 litros, algo poco habitual en coches de este tamaño y que sólo habíamos visto en el Geely E2. Atrás, con los asientos abatidos, la capacidad llega a alcanzar los 1.380 litros.
También ha crecido. Mide 4.205 mm de largo, 1.810 mm de ancho y 1.570 mm de alto, y su distancia entre ejes se va hasta los 2.650 mm, unas cotas que lo acercan más a un compacto que a un urbano puro.
Un interior que juega en otra liga
Al abrir la puerta, lo primero que llama la atención es una gran pantalla flotante dividida en dos zonas, en proporción 3/7. La de la izquierda hace de cuadro de instrumentos y muestra la velocidad, la marcha, la autonomía, el consumo y el modo de conducción. La otra queda para la navegación, la música y es resto.
Lo que de verdad sorprende es el equipamiento. Los asientos delanteros se regulan eléctricamente y el del conductor tiene función de masaje. A eso se suma una iluminación ambiental multicolor.
Los de atrás tampoco salen mal parados. Tienen su propia salida de aire regulable y dos huecos escondidos bajo la banqueta para guardar muchas cosas. Y para quien quiera personalizar el salpicadero, el coche admite los botones magnéticos de BYD, que se pegan donde uno quiera.
Consumo mínimo, más de 350 km de autonomía y carga en 9 minutos
Habrá dos baterías, de 30 y 39,2 kWh. Según el ciclo chino CLTC, la autonomía va de 320 a 420 km; si se traslada al ciclo europeo WLTP, bastante más exigente, quedaría sobre los 350 km.
La clave está en lo poco que gasta. Haciendo cuentas con las cifras WLTP, las dos versiones rondan los 11,5 kWh cada 100 km. Es muy poco.
Otro de los elementos más esperados es que todo apunta a que estrenará la carga flash de BYD, capaz de llevar la batería del 10 % al 97 % en nueve minutos, aunque ojo porque esto todavía no lo ha confirmado la marca.
Por último, se podrá pedir con un LiDAR en el techo al menos en China, un sistema que forma parte del sistema de ayudas a la conducción DiPilot 300, también conocido como «God’s Eye B».
¿Y en Europa?
De momento no hay fechas para Europa. El Dolphin Surf actual llegó aquí bastante después que su hermano chino, así que lo lógico es armarse de paciencia.
Quedan muchas dudas en el aire. No sabemos si conservará todo este equipamiento ni qué autonomía homologará en Europa. Pero si mantiene la tracción trasera, el maletero delantero y la carga en nueve minutos, va a ser muy difícil encontrarle rival entre los utilitarios eléctricos.
Fuente: CarNewsChina













