Honda decidió cancelar de golpe su Serie 0 de eléctricos porque intuyó que no era el momento oportuno para lanzarla. Y como la industria no espera a nadie, tocaba buscar otra estrategia, así que los japoneses han decidido dar un paso más en materia híbrida, que sigue siendo la gran protagonista de su gama actual, y la apuesta para los próximos años.
De los seis modelos que se venden hoy en España, Jazz, Civic, Prelude, HR-V, ZR-V y CR-V, solo el SUV más grande se sale un poco del guion al ofrecer también una variante híbrida enchufable. Y precisamente este modelo va a ser el primero en estrenar la nueva hornada de motores que ya está a punto de llegar.
Fabricación en Canadá, y un prototipo probado en Japón
Según Nikkei Asia, la producción del nuevo CR-V va a arrancar en febrero de 2027, en Canadá, antes de extenderse después a Estados Unidos, que sigue siendo el mercado más importante para este SUV con mucha diferencia. Esta va a ser la séptima generación del modelo, y llevará el que Honda llama internamente, su quinto sistema híbrido, capaz de reducir el consumo homologado en más de un 10% respecto al sistema actual, mientras que la producción, según la propia marca, costará un 30% menos.
Un periodista de Edmunds ya ha podido conducir un prototipo de este nuevo híbrido en la pista de pruebas que Honda tiene en Japón, y lo que más le llamó la atención fue precisamente el sistema S+ Shift, ese que simula cambios de marcha dentro de una caja continua, algo que sigue generando dudas en los consumidores. Lo describió como el equivalente, para híbridos de gasolina, de lo que el N e-Shift de Hyundai hace en el eléctrico Ioniq 5 N, una comparación que deja bastante clara la idea, meter sensación de cambio manual donde técnicamente no existe ninguna marcha real que cambiar.
Una plataforma 90 kg más ligera para toda la gama media
Todo parte de una plataforma nueva que fue presentada a finales del año pasado, que no solo servirá para el CR-V, sino que se va a extender por toda la gama media de Honda. Permite ahorrar 90 kilos respecto a una configuración equivalente actual, y los ingenieros esperan además que ofrezca más flexibilidad de cara a futuras variantes. Sobre esa misma base ya han llevado a cabo desarrollos de un nuevo cuatro cilindros de 2.0 litros con inyección directa, combinado con dos motores eléctricos, y asociado, como en el Prelude, al propio sistema S+ Shift.
Aquí conviene aclarar algo que se pierde un poco entre tanto anuncio: el plan de Honda no se limita a mejorar la mecánica del CR-V. La marca quiere ofrecerlo solo como híbrido de aquí en adelante, y quiere dejar atrás la opción de solo gasolina en todos los mercados, dentro de un objetivo mucho más amplio de lanzar 15 modelos híbridos nuevos antes del año 2030, con las ventas de esta tecnología repartidas entre 2027 y marzo de 2030 según los propios plazos que maneja la compañía.
Al mismo tiempo, Honda también está desarrollando una nueva plataforma de tamaño medio que va a incluir, además de los híbridos de cuatro cilindros, un motor V6 de gasolina, algo que muestra que no todo en la estrategia futura pasa en exclusiva por la electrificación parcial.
Y no es solo el CR-V. Honda tiene en marcha el Avancier, un SUV grande de tres filas pensado para Tailandia y China, que está previsto para principios del próximo 2027, y que no debe confundirse con el Pilot XXL, otro SUV de tres filas completamente distinto que también está en desarrollo. Dos proyectos paralelos, mismo segmento, destinos de mercado distintos.
Nuevas siluetas, y un hermano premium para Acura
El pasado mes de mayo se filtraron dos prototipos de Honda que ya daban pistas claras de por dónde van los diseños futuros. El que tenía silueta de sedán llevaba el logo de Honda en el capó, mientras que el SUV que lo acompañaba en el mismo evento era en realidad un Acura, la marca premium del grupo japonés, y todo apunta a que ese modelo terminará siendo el sucesor del RDX, construido sobre la base mecánica del propio CR-V.
Ambos prototipos mostraban una imagen bastante más angular que la actual, con el sedán adoptando además una caída de techo trasera que lo acerca al terreno del fastback, y unas proporciones notablemente anchas en los dos casos.
Es de esperar que vayan a compartir esta misma tecnología híbrida que va a estrenar el CR-V, además de un nuevo sistema de gestión de movimiento en marcha, que ajusta frenos y par motor de forma electrónica y permite mejorar la maniobrabilidad, junto a una versión mejorada del sistema de tracción integral e-AWD, pensado sobre todo para los SUV de la gama.









