KGM está dando pista de cuál será el próximo modelo de su gama con el que esperan acaparar el mercado, y las noticias no son buenas para los pocos aficionados que aún quedan al todoterreno de chasis separado. El proyecto, denominado internamente SE10, sustituirá al Rexton para principios de 2027, y con él desaparecerá tanto el chasis de largueros y travesaños como el motor diésel que han definido a este buque insignia desde sus tiempos de SsangYong. En su lugar llega un SUV desarrollado junto a Chery, con motor de gasolina 2.0 o variante híbrida enchufable, primo hermano directo del EBRO s800 que ya conocemos en España.
Un acuerdo que viene de lejos
KGM y Chery acordaron en 2024 la licencia de plataforma y un pacto de desarrollo de un SUV de tamaño mediano/grande, y adía de hoy, este mismo acuerdo ya es una realidad, tras una inversión estratégica de 75 millones de dólares, alrededor de 65 millones de euros, y dando como resultado este SE10, un SUV del segmento D+ que, según ha comunicado la marca, «prosigue el legado del Rexton», aunque en realidad está bastante alejado de ese planteamiento.
No es esta la primera vez que KGM acude a socios externos para que le den forma a su gama. Cuando todavía se llamaba SsangYong, cosechó cierta notoriedad a nivel europeo gracias a los motores diésel de Mercedes-Benz y más recientemente sus híbridos como el Torres o el Torres Actyon tendrán trenes motrices de BYD. La gran diferencia, y no es poca cosa, es que este acuerdo con Chery no se limita solo al motor, incluye toda la base técnica del vehículo, chasis incluido.
El Rexton mide hasta 4,85 metros de largo, monta un motor diésel 2.2 con 202 CV y 440 Nm de par, y sigue siendo uno de los pocos todoterrenos clásicos que quedan a la venta con chasis de largueros. Su sucesor abandona ese planteamiento por completo, y en el fondo eso resume bastante bien hacia dónde va el segmento, con cada vez menos fabricantes dispuestos a mantener un chasis separado solo para un puñado de compradores nostálgicos que todavía valoran esa robustez tradicional.
Motor 2.0 de gasolina, PHEV
El SE10 se va a vender con un motor de gasolina turbo 2.0, o montará una variante híbrida enchufable, descartando cualquier opción diésel, algo que supone una novedad dentro del catálogo de KGM, que hasta ahora no tenía ningún PHEV en su gama. El resto de los modelos de la firma está compuesto por vehículos con motor de combustión interna, híbridos como el Tivoli, el Korando o el Torres, y 100% eléctricos como son el Torres EVX y el Musso EVX, así que con este nuevo modelo, rellena el espacio restante.
Todo apunta a que el SE10 será en realidad una versión rebautizada de un SUV de la familia Chery Tiggo, muy probablemente emparentado con el propio Tiggo 8, que en España se vende como EBRO s800 con motor PHEV y también en gasolina 1.6 turbo, aunque en otros mercados del mundo monta el mismo 2.0 que se espera para el KGM. El mismo bloque aparece también en el Chery Tiggo 9, conocido aquí como EBRO s900, del que en España solo se ensambla la variante PHEV con motor 1.5 turbo en la planta de Zona Franca, en Barcelona.
Las dos compañías también han confirmado un nuevo modelo que fabricaran de manera conjunta sin ofrecer muchos detalles, pero será un vehículo estratégico para Europa como para Corea y China. KGM ha explicado que ambos coches usarán plataformas y motores de Chery, mientras que el diseño y el desarrollo de ingeniería seguirán siendo trabajo propio de la marca coreana, aunque no está nada claro si eso será suficiente para que el resultado final se sienta como un KGM de verdad y no simplemente como un Chery con otro logotipo en el capó.
Robótica, semiconductores, y hasta fábricas compartidas
Pero esta alianza parece que irá más allá de los propios coches, KGM y Chery están barajando trabajar juntos para avanzar en la conducción autónoma, en plataformas concretas para los vehículos 100% eléctricos, y en terrenos más ambiciosos como los semiconductores o la robótica. Sobre esto último, Chery ya lleva tiempo trabajando en el desarrollo de sus propios robots humanoides, y no dependen de terceros para fabricación.
Las dos empresas incluso han planteado la posibilidad de compartir sus centros de producción para bajar costes y sacar mejor partido a sus instalaciones a nivel global, y van a crear equipos de trabajo conjuntos con miembros de la alta dirección de las dos empresas para definir los planes de implantación y las responsabilidades de cada parte. Toca ahora comprobar si el Rexton va a desaparecer del todo con la llegada del SE10 o si van a poder convivir durante un tiempo en el mismo segmento, cosa que la propia KGM todavía no ha confirmado.









