Mitsubishi ha presentado en Australia el nuevo Mitsubishi ASX VR-e, un vehículo compacto de carácter 100% eléctrico que deriva del Foxtron Bria y que ha sido fabricado por Foxtron, la empresa conformada por el gigante tecnológico Foxconn, conocido por ser el principal ensamblador del iPhone para Apple, y por el fabricante taiwanés Yulon. Este coche llega con 233 CV en la versión básica y 407 CV en la más potente (AWD). Hay que añadir que su batería LFP es de 57,7 kWh, aunque hasta el momento Mitsubishi no ha confirmado si también apostará en este sentido por Europa, donde la marca todavía tiene una gran importancia en el segmento SUV.
Mitsubishi ASX VR-e
El Mitsubishi i-MiEV, que vio la luz en 2009, es para muchísimos, el primer coche eléctrico de masas moderno, incluso antes que el Nissan Leaf de 2010, para muchos considerado el primero. El i-MiEV, que procedía de un kei car japonés, llegó a venderse en mercados tan diversos como el australiano, europeo, japonés y norteamericano, colocando a Mitsubishi en la cresta de la ola tecnológica de su época, muy por delante de los fabricantes que hoy en día dominan el mercado de los eléctricos.
Pero ahora la situación ha cambiado completamente, y la marca japonesa ahora tiene dependencia de la tecnología externa para poder avanzar en su gama de coches eléctricos, y sus últimos modelos son una evidencia, por ejemplo, el Eclipse Sportback proviene del Nissan Leaf, y el Eclipse Cross toma el Renault Scénic como base. El nuevo ASX sigue exactamente el mismo camino, el de una marca que pasó de ser un referente tecnológico a convertirse en cliente de plataformas ajenas.
La base técnica del ASX
El ASX que conocemos actualmente, de segunda generación, se basa en la plataforma del Renault Captur. En cambio, la nueva tercera generación, completamente eléctrica y denominada ASX VR-e, deriva del Foxtron Bria. Actualmente, la comercialización está confirmada solamente en Australia, con un lanzamiento que se espera para el cuarto trimestre de este año, aunque no se sabe si este modelo llegará también a otros mercados, incluido el europeo.
Foxtron lleva años buscando socios que le permitan extender su gama de productos al mercado internacional y parece que lo ha encontrado en Mitsubishi, una marca con un nombre cargado de historia y con una red comercial de ámbito mundial, pero que necesita como agua de mayo, renovar su gama de productos con nuevos modelos capaces de generar volumen de ventas.
El apellido VR-e no es casual, aparte de distinguir esta versión del ASX de combustión estándar, el fin de la designación es establecer una conexión directa con el mítico Galant VR-4, uno de los deportivos más recordados de los noventa y uno de los automóviles más míticos de la historia reciente de Mitsubishi, en especial por su desempeño en competición. La gama australiana presenta una estructura formada por cuatro acabados, el LS, Aspire, Exceed y GSR.
De este modo, el nuevo ASX VR-e presenta un diseño frontal y trasero diferente al del Bria original, aunque, como ocurrió con el Eclipse Sportback y el Eclipse Cross, estos cambios estéticos son insuficientes para otorgarle una personalidad distinta. El modelo original sigue siendo perfectamente reconocible con su nuevo logotipo de los tres diamantes.
Potencia y batería
Con unas dimensiones de 4,315 metros de largo, 1,885 metros de ancho y 1,535 metros de alto, y con una distancia entre ejes de 2,8 metros, el ASX VR-e debería mantener las mismas especificaciones técnicas que el Foxtron Bria del que deriva, ya que el margen de maniobra es limitado, al tratarse únicamente de una sustitución de la imagen sobre una base ya cerrada. La versión básica tiene como propulsor un motor eléctrico trasero de 233 CV, 171 kW, y una batería de litio-ferrofosfato de 57,7 kWh. El acabado más alto combina el motor eléctrico trasero con la tracción total y aumenta la potencia hasta los 407 CV, 299 kW, pero mantiene el mismo paquete de batería que la versión más baja.
La capacidad máxima de carga en corriente continua es de los 134 kW como máximo, suficiente para pasar del 10% al 80% de batería en una media hora. Son unas cifras bastante correctas dentro del segmento de los SUV compactos eléctricos, pero se alejan de las más punteras, en los que la carga ultrarrápida se ha convertido en uno de los principales argumentos comerciales de los últimos lanzamientos.
De esta forma, Mitsubishi demuestra que su estrategia de electrificación pasa, de momento, por confiar en plataformas y desarrollos de otros, un método con el que consigue actualizar su catálogo con rapidez y a menor coste, aunque perdiendo parte de la identidad técnica que, en su día, la hizo ser considerada pionera en tecnología eléctrica. Falta saber si el ASX VR-e llega finalmente a Europa, donde el segmento de los SUV compactos eléctricos ya empieza a tener una competencia cada vez más numerosa y aguerrida en el ámbito del precio.









