Las principales marcas de automóvil de todo el mundo, trabajan a destajo en todo lo relacionado con la movilidad eléctrica, y también en toda la tecnología que envuelve hoy, y que envolverá mañana, a los vehículos. Dicha tecnología avanza a pasos agigantados, porque es lo que más podría diferenciar a la cada compañía y va a tener un impacto bestial en las ventas de cada uno de ellos. En ese sentido, parece que Mercedes-Benz está dando pasos agigantados para mantener su posición de marca en un mercado cada vez más competido y donde las marchas internacionales cada vez tienen más presencia.
Uno de las firmas que más ha revolucionado la movilidad actual, ya no solo en lo que tiene que ver con la electrificación, también en lo tecnológico, es Tesla. La empresa de Elon Musk logró poner el órbita el coche eléctrico gracias a modelos más que competentes para una tecnología que estaba dando sus primeros pasos, pero además, ofreció soluciones al volante que parecían más del futuro que del presente. Ahora, Mercedes ha anunciado el despliegue de MB.Drive Assist Pro, un avanzado sistema de asistencia a la conducción con el que quiere dar un golpe sobre la mesa. Está desarrollado por Nvidia, y ya lo ha lanzado en China, donde la tecnología va mucho más adelantada que en el viejo continente, y pronto lo hará en EEUU antes de estrenarse aquí, y con ella, pretenden plantar cara a la misma Tesla y a las propias marcas chinas, en mitad de uno de los escenarios más complejos que hay para la conducción asistida, en las ciudades.
Mercedes y la conducción automatizada
Mercedes prepara el MB.Drive Assist para introducirlo en algunos ciudades alemanas antes de que termine este 2026. Stuttgart y Múnich van a ser las primeras, y en 2027 se expandirá el resto del país. El sistema está catalogado en el Nivel 2 Plus, eso quiere decir que tiene la capacidad para poder asumir muchas tareas que tienen que ver con la misma conducción, pero siempre con la supervisión constante del conductor, que debe estar listo para intervenir en cualquier momento. Hace años, las previsiones de la conducción autónoma eran más ambiciosas, pero de momento, no son soluciones realistas en la actualidad.
Gracias a este sistema, se puede realizar una navegación punto a punto, gestionar los cambios de carril, interpretar los semáforos y adaptarse a situaciones habituales de tráfico urbano.
Jörg Burzer, director de tecnología, afirma que el objetivo actual de la marca germana es estar a la vanguardia de la conducción asistida y automatizada, y por eso, trabaja mano a mano con las autoridades y organismos reguladores de Alemania que se encargan de dar luz verde a este tipo de tecnologías en las carreteras públicas.
La batalla entre Mercedes y Tesla
La conducción autónoma ha ido de la mano de Tesla en los últimos años con el sistema Full Self-Driving (FSD). Pero la compañía liderada por Elon Musk, aún está en proceso para poder obtener las autorizaciones que les permita poder desplegar esta tecnología en Europa de manera amplia.
Y es aquí donde Mercedes ha visto una gran oportunidad para ganarle terreno a Tesla, ya que el segundo tiene que seguir esperando, mientras que el primero ya prepara sus primeros lanzamientos.
También hay que tener en cuenta que los enfoques son diferentes, ya que Tesla está promocionando las capacidades de su sistema FSD supervisado, mientras que el fabricante alemán, ha preferido optar por la asistencia avanzada al conductor, donde se prioriza la seguridad y la adaptación gradual de la tecnología al mercado.
NVIDIA y la inteligencia artificial
NVIDIA es clave en el MB.Drive Assist Pro de Mercedes. La empresa americana es una de las grandes dominadoras en inteligencia artificial y computación de alto rendimiento, lo que les permite poder desarrollar una plataforma capacitada para poder procesar enormes cantidades de datos en tiempo real.
Para entrenar el sistema, se han recorrido 24.000 millones de kilómetros, uno de los volúmenes más grandes de información empleados hasta día de hoy en el desarrollo de este tipo de tecnologías. Esto permite al software reconocer patrones de tráfico, poder anticipar comportamientos de otros usuarios y poder tomar las decisiones con mucha más precisión.
Mercedes y Nvidia, por otro lado, van a implementar actualizaciones continuas al sistema para poder reforzarlo continuamente e incorporar nuevas funciones y mejoras. Este aprendizaje permanente es un factor clave para liderar la nueva generación de vehículos inteligentes.
Las llegada de MB.Drive Assist Pro de Mercedes supone dar un paso decisivo, acercarnos al futuro, donde la movilidad autónomo gana protagonismo de forma progresiva hasta que se llegue a la conducción autónoma total, algo que aún parece lejos, pero es el objetivo que buscan las firmas. Es una buena forma de plantar cara a Tesla, a los chinos y a cualquiera.









