La jornada del sábado en el circuito Gilles Villeneuve arrojó un resultado frío en los registros, pero abrió un panorama de incertidumbre total de cara al domingo. Fernando Alonso arrancará decimonoveno en la parrilla de salida del Gran Premio de Canadá de Fórmula 1 tras una sesión de clasificación en la que la zona media del grupo mostró un avance significativo en sus registros.
El piloto asturiano, a pesar de no haber podido replicar el acceso a las rondas avanzadas que sí logró durante las sesiones previas del fin de semana, extrajo conclusiones optimistas respecto al comportamiento general de su monoplaza y centró sus opciones de remontada en el factor de la lluvia.
La realidad de la sesión situó al Aston Martin en la parte trasera de la parrilla, reflejando el salto cualitativo que dieron el resto de los equipos tras disputar la carrera corta matinal.
Con los datos recogidos en la carrera sprint, la mayoría de los ingenieros pudieron ajustar las configuraciones de los monoplazas, estabilizando el rendimiento general en las frenadas exigentes de Montreal. Sin embargo, el ovetense prefirió destacar las sensaciones recuperadas al volante en este trazado urbano.
Pasos hacia adelante y sensaciones positivas de Fernando Alonso y Aston Martin En Canadá
El comportamiento del AMR26 supuso un alivio para el piloto español, quien arrastraba dificultades de conducción en las últimas citas del campeonato mundial. La falta de estabilidad en el eje delantero se corrigió parcialmente con las últimas intervenciones de los mecánicos antes de los entrenamientos oficiales.
«Siempre disfruto pilotando en Canadá y me sentí más competitivo este fin de semana. Hay pequeños pasos en la dirección correcta», aseguró Fernando Alonso bajarse del coche. Las modificaciones introducidas en el garaje permitieron atacar los pianos del Gilles Villeneuve con mayor confianza, un aspecto fundamental para conseguir buenos tiempos en esta pista.
«Hicimos pequeños cambios para mejorar algo el agarre delantero y se sintieron bien», agregó sobre un monoplaza que necesita mejoras aerodinámicas y un motor más potente para afianzarse en la parte alta del grupo, actualizaciones que la directiva de la escudería de Silverstone tiene previsto introducir de forma masiva tras el parón veraniego.
La diferencia interna dentro de la escudería británica volvió a decantarse del lado del bicampeón mundial, quien logró aventajar en un segundo exacto el tiempo de su compañero de equipo, el canadiense Lance Stroll, durante la primera tanda eliminatoria.
Esta distancia subraya el esfuerzo realizado para meter el coche en la pelea directa, a pesar de las limitaciones. «El resultado no cambia mucho, pero me siento mejor en el coche y más rápido. Más conectado con el conjunto para sacar el máximo», explicó el propio piloto para desgranar su rendimiento.
El corte con la zona de puntos estuvo más cerca que en anteriores fines de semana de Gran Premio, lo que fundamenta el optimismo moderado del equipo. «Es la primera vez en la que no estamos a mucho más de un segundo del corte, aunque el camino sigue siendo largo», manifestó el deportista español.

«Si llueve, todo cambiará», dice Alonso
Las esperanzas de puntuar en Montreal pasan de forma ineludible por las previsiones climáticas del domingo. Los informes meteorológicos locales señalan una probabilidad muy elevada de precipitaciones sobre el asfalto canadiense a la hora de la salida. Este escenario supondría un estreno absoluto para la actual generación de vehículos bajo un aguacero severo, complicando la gestión técnica de las escuderías. «Necesitamos más rendimiento para llegar a la Q2. En el sprint tuvimos un toque en la curva 1 y tuvimos que retirar el coche», comentó el asturiano recordando el desenlace de la manga corta de la mañana, donde un incidente en los primeros metros arruinó cualquier posibilidad táctica.
El reto principal para todos los pilotos consistirá en mantener los neumáticos en la ventana correcta de temperatura en un ambiente que podría considerarse casi invernal este domingo en Canadá. La reducción de la carga aerodinámica que introdujo la última reglamentación de la categoría reina dificulta la adherencia en condiciones de mojado, convirtiendo el asfalto de Montreal en una superficie sumamente resbaladiza.
Ante este panorama de riesgo máximo, Fernando Alonso no dudó en señalar que la gestión de las gomas y la supervivencia en pista marcarán las posiciones definitivas de la carrera del domingo. «Si llueve, todo cambiará. No hemos competido en estas condiciones con el nuevo reglamento y los niveles de agarre serán muy bajos», expresó al respecto, analizando las dificultades que encontrarán al rodar con compuestos de lluvia extrema o intermedios. La falta de referencias previas con este reglamento técnico igualará las fuerzas de los monoplazas desde la misma salida.
«Será un desafío. Para todos es nuevo. El reto será poder terminar la carrera», concluyó un Fernando Alonso que, desde la decimonovena plaza, no tendrá nada que perder y buscará aprovechar cualquier error ajeno para pescar puntos en el asfalto de Canadá.









