BMW M GmbH continúa su camino hacia una nueva era de deportivos de alto rendimiento con el i3 M, su primer modelo completamente eléctrico de la división más demandada del fabricante. Tras un exhaustivo programa de pruebas, la compañía ha tomado la decisión estratégica de retirar parte del camuflaje que cubría el prototipo. Este movimiento busca obtener datos más precisos y reales sobre el comportamiento del vehículo en diferentes condiciones de conducción, permitiendo a los ingenieros afinar cada detalle antes de su lanzamiento oficial.
El i3 M representa un salto significativo para la división M, que históricamente se ha caracterizado por ofrecer motores de combustión realmente potentes y sensaciones únicas al volante. Ahora, con la electrificación, BMW se enfrenta al desafío de trasladar esa esencia deportiva a un formato cero emisiones sin sacrificar el placer de conducir que siempre les ha caracterizado.
El impresionante sistema de propulsión con cuatro motores
Uno de los aspectos más destacados del i3 M es su configuración de cuatro motores eléctricos, con uno dedicado a cada rueda. Esta arquitectura permite una distribución independiente de las prestciones, ofreciendo un nivel de control y tracción que supera a los sistemas tradicionales.
En su versión de lanzamiento, se espera que el i3 M entregue más de 800 CV de potencia (588 kW) y un par motor aproximado de 900 Nm. Estas cifras ya lo posicionan como un auténtico monstruo de la carretera. Sin embargo, BMW no se detiene ahí: las versiones tope de gama que llegarán después podrían superar ampliamente la barrera de los 1.300 CV, convirtiéndolo en uno de los deportivos eléctricos más extremos del mercado.
La tracción integral eléctrica asegura que cada rueda reciba exactamente la cantidad de par necesario, mejorando la estabilidad, el agarre y la agilidad en curvas a alta velocidad.
“Heart of Joy”: el cerebro que une y controla todo
El verdadero secreto detrás de esta mecánica tan avanzada es la unidad de control central conocida como “Heart of Joy”. Este sistema actúa como el corazón inteligente del vehículo, conectando los cuatro motores eléctricos y permitiendo una distribución de potencia extremadamente precisa.
Gracias a su capacidad de respuesta en milisegundos, “Heart of Joy” ajusta en tiempo real la entrega de par a cada rueda según las condiciones de la carretera, el ángulo de la dirección o las intenciones del conductor.
Arquitectura de 800 voltios y batería de gran capacidad
Para soportar semejante despliegue de potencia, el i3 M incorpora una moderna arquitectura de 800 voltios junto a una batería con una capacidad aproximada de 108 kWh.
El sistema permite una carga ultrarrápida de hasta 400 kW, lo que significa que los conductores podrán recuperar bastante autonomía en muy pocos minutos.
Preservando el legado M: sonido y sensaciones auténticas
Uno de los mayores retos al desarrollar un deportivo eléctrico es mantener viva la emoción que caracteriza a los modelos M. BMW ha encontrado soluciones innovadoras para este aspecto. El i3 M incorpora simulaciones digitales de cambios de marcha que replican la sensación tradicional de un vehículo con caja de cambios, incluso sin tener una transmisión mecánica física.
Además, los ingenieros han creado un paisaje sonoro artificial específico inspirado en el sonido característico de los BMW M. Este sistema genera un acompañamiento auditivo que enriquece la experiencia al volante, haciendo que el conductor sienta una conexión más profunda con el vehículo.
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