Fernando Alonso saldrá 21º en el sprint del Gran Premio de Gran Bretaña, una posición que refleja con bastante fidelidad el momento que atraviesa Aston Martin y el rendimiento actual del AMR26. No hay sorpresa en el garaje verde en Silverstone, donde se asume que el coche seguirá ofreciendo las mismas prestaciones hasta la llegada de las mejoras previstas para Hungría.
La clasificación sprint de Silverstone dejó pocas lecturas nuevas. Alonso volvió a exprimir el monoplaza dentro de sus márgenes y, como viene siendo habitual, superó con claridad a su compañero Stroll, que partirá 22°, a una vuelta. Esa comparación dentro de Silverstone sigue siendo la referencia más directa en un contexto donde el resto de la parrilla se mueve a otro ritmo.
“No ha sido una sorpresa para nosotros. Es difícil optimizar todo en una sesión sólo de libres”, explicó el asturiano tras bajarse del coche. El formato sprint deja poco margen para ajustes finos y aún menos cuando la base mecánica no permite grandes cambios de comportamiento.
Sin margen hasta las mejoras de Hungría
La diferencia con otros equipos volvió a ser evidente. Cadillac volvió a mostrarse un paso por delante gracias a su última evolución, un salto que Aston Martin no podrá replicar hasta Budapest, justo antes del parón veraniego y con la vista puesta en la posterior actualización de Honda prevista para más adelante.
Ni siquiera el sprint, un formato que en otras ocasiones ha permitido pequeñas alegrías, ofreció esta vez una grieta por la que colarse. El único precedente alentador llegó en Canadá, cuando Alonso logró entrar en la SQ2, aunque aquel fin de semana terminó torcido por un bloqueo delantero que le llevó contra el muro del Gilles Villeneuve. En Silverstone, la historia fue distinta, pero el resultado final volvió a ser el mismo.
“Veremos qué podemos hacer en el sprint”, apuntó Alonso, consciente de que las opciones son limitadas. No es una frase de resignación, sino la constatación de que cada salida a pista sirve ahora para afinar detalles y recoger información, más que para aspirar a posiciones destacadas.

Alonso mantiene el tono tras ser 21° en la sprint de Silverstone: “Estamos donde estamos”
En ese contexto, el único y verdadero objetivo pasa por comprobar que los pequeños ajustes introducidos funcionan. De la última cita en Austria el asturiano ya salió con sensaciones razonables y en suelo británico repitió el mensaje. “Estoy feliz con las vueltas que dimos en la clasificación sprint e hicimos un buen trabajo como equipo”, analizó, poniendo el foco en el proceso más que en el resultado.
El discurso se completa con una dosis de realismo. “Seguimos lejos de donde queremos estar”, reconoció Alonso, en línea con las palabras de Stroll, que insistió en la necesidad de centrarse en lo que se puede controlar y ser pacientes con las mejoras que están por llegar, tanto desde la fábrica como en pista. «Todo pasa por optimizar el paquete. Probablemente, después de la sprint, aprovecharemos el parque cerrado para probar algo diferente en el reglaje. No hay mucho que perder y quizá encontremos algo más de velocidad».
Silverstone, una cita especial por tradición y cercanía para Aston Martin, no ha cambiado el panorama. El AMR26 sigue mostrando sus límites y Alonso continúa sacando partido de un coche que no permite mirar mucho más arriba. El sprint será otra oportunidad para competir, medir y resistir, a la espera de que el calendario lleve al equipo al punto en el que, por fin, puedan empezar a cambiar las cosas.









