En medio de la feroz carrera por ganar terreno en el viejo continente, el fabricante chino BYD ha visto cómo sus ambiciones de entrar en el capital de Renault se han topado con un muro infranqueable.
Al menos en dos ocasiones recientes, el grupo galo rechazó las propuestas del fabricante asiático, según comenta diario francés Les Echos.
Este episodio refleja que las marcas chinas apuestan fuerte por las alianzas con fabricantes europeos para instalarse dentro de la Unión Europea. El objetivo es el de anticiparse a las exigentes normas que pronto vincularán las ayudas de los coches eléctricos a la inversión y uso de componentes locales.
Un primer intento bajo presión de otras alianzas
Hace un par de años, cuando Luca de Meo todavía lideraba Renault, BYD dio el primer paso. No buscaba solo fabricar o desarrollar juntos, sino convertirse directamente en socio accionista de una de las marcas independientes más pequeñas de Europa.
Renault ya había sellado un acuerdo operativo con Geely, que incluía producción compartida fuera del continente, y prefirió no abrir su mercado principal —Europa— a asociaciones de ese tipo.
La segunda tentativa, tras un encuentro de alto nivel
El segundo intento llegó en el otoño de 2025. Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD y jefa de sus operaciones europeas, se reunió con el presidente Emmanuel Macron. El gobierno francés, que posee cerca del 15% de las acciones de Renault y controla el 30% de los derechos de voto, juega un papel clave en las decisiones estratégicas de la marca gala.
En esa ocasión, la propuesta pasaba por un intercambio: Renault ganaría acceso a tecnología de eléctricos puros e híbridos enchufables, junto con la capacidad de baterías del fabricante chino. A cambio, BYD obtendría espacio productivo en plantas europeas de la francesa, lo que le ayudaría a eludir los elevados aranceles que pueden alcanzar el 45%.
Una industria bajo amenaza
Renault mantiene actualmente su colaboración con Geely a través de la producción en Busan (Corea del Sur) y Curitiba (Brasil), además de la joint venture Horse Powertrain, enfocada en sistemas de propulsión de combustión interna para varias marcas del grupo, incluyendo Dacia, Volvo y Nissan.
Otras jugadas chinas que avanzan en el tablero europeo
Mientras BYD se topa con la resistencia de Renault, otras marcas del gigante asiático sí están logrando avances. Leapmotor, asociada a Stellantis, producirá varios modelos en las instalaciones españolas de Madrid y Zaragoza. Dongfeng utilizará la planta de Rennes, en Francia, para su marca Voyah. Por su parte, Geely mira con interés parte de la fábrica de Ford en Valencia. Incluso fuera de la UE, Chery explora con Nissan la posibilidad de fabricar en Sunderland, Inglaterra.













