Dicen que las modas son cíclicas, y en el mundo del motor los pick-up son la prueba perfecta. El segmento vive un resurgir, y como pasa con todo, la industria china ha venido a por él. Hasta ahora marcas como Toyota, Ford o Isuzu dominaban con mano de hierro a base de diésel, algo lógico tratándose de coches pensados para el campo y el trabajo más que para la ciudad. Pero ojo, que llega un nuevo actor con una idea que no se le había ocurrido a nadie: Chery y su Stockman, que presume de ser la primera pick-up diésel híbrida enchufable del mundo.
Y antes de entrar en faena, un apunte que me ha hecho gracia: el nombre lo han elegido los propios australianos. Chery montó allí un concurso que recibió más de 20.000 propuestas (con joyas como «Megalodon», una pulla directa al BYD Shark 6 al que quiere comer la tostada), y al final ganó «Stockman», que es como se llama allí al vaquero que trabaja el ganado en las grandes fincas. Muy del lugar, todo.
Chery y una mecánica que no se había visto
Si quieres irrumpir en un segmento con dominadores tan asentados, no basta con un precio agresivo: tienes que ofrecer algo distinto. Y eso es justo lo que hace la Stockman, porque su motorización es única en el mercado. Monta un turbodiésel de cuatro cilindros y 2,5 litros asociado a un sistema eléctrico con una batería de 34 kWh, lo que le permite recorrer hasta 100 km en modo totalmente eléctrico (en ciclo NEDC, que es optimista; los informes desde China hablan incluso de más). Traducido: puedes hacer los recados y el trayecto diario sin gastar una gota de gasóleo, y tirar del diésel solo cuando las distancias se ponen serias.
¿Y por qué esto es tan inteligente en una pick-up? Pues porque junta lo mejor de los dos mundos: el par y la eficiencia en viaje largo del diésel, que es lo que estos coches necesitan para currar, con la posibilidad de moverte en eléctrico a diario y, de paso, cumplir con unas normativas de emisiones cada vez más estrictas. Es de esas ideas que, una vez te la cuentan, te preguntas cómo no se le había ocurrido antes a nadie.
En cuanto a cifras, y según la propia Chery (son datos preliminares, ojo), el conjunto entrega 350 kW, es decir, unos 476 CV, y 800 Nm de par. Eso la coloca directamente en lo más alto del segmento, por encima incluso de pick-ups de categorías superiores. Y la cosa no acaba ahí, porque para 2027 se ha anunciado una segunda variante, esta de gasolina 2.0, que cambiará las ballestas traseras por un esquema de muelles y promete ser aún más potente. Se habla de cifras cercanas a los 395 kW y 1.000 Nm, aunque esto último todavía no está confirmado oficialmente, así que cógelo con pinzas.
Una herramienta de trabajo de verdad
Una de las críticas habituales a la electrificación es que convierte los coches en simples electrodomésticos para desplazarse, y que se asocia más a SUV familiares que a vehículos de currar. Pues la Stockman va a demostrar que un enchufable también puede arremangarse. Tiene una capacidad de carga de 1.000 kilos y es capaz de remolcar 3.500 kg, la cifra de referencia del segmento, suficiente para llevar remolques, caravanas, embarcaciones o maquinaria.
Pero donde de verdad se ve que va en serio es fuera del asfalto, y es que el equipo todoterreno es de los que imponen. Monta nada menos que bloqueos de diferencial delantero, central y trasero (seleccionables de forma individual), algo muy poco habitual en este segmento y que es oro puro en el barro. Suma además control de descenso, una suspensión trasera de ballestas pensada para tragar carga, placas protectoras de bajos, estribos integrados, llantas de seis tornillos y un snorkel para cruzar vadeos de agua sin despeinarse. Un todoterreno de los de verdad.
Y por dentro, lejos de la austeridad típica de las pick-up de trabajo, Chery ha tirado la casa por la ventana: asientos delanteros con calefacción y ventilación, tapizados en cuero, ante en salpicadero, puertas y techo, iluminación ambiental y techo panorámico. Por darte un dato de la confianza que le tienen, la batería va con garantía de 8 años. La idea es que las pick-up tradicionales parezcan, de repente, un poco anticuadas.
A por Toyota, Ford… y sobre todo BYD
Con todos estos argumentos, Chery quiere plantar cara a los reyes del segmento, la Toyota HiLux y la Ford Ranger. Pero su rival más directo no es ninguna de esas dos, sino la BYD Shark 6, la pick-up híbrida enchufable (de gasolina) que ya está arrasando y que ha demostrado que hay mercado de sobra para una pick-up electrificada. La diferencia es que la Stockman juega la carta del diésel, que para muchos transportistas y gente del campo sigue siendo sagrado.
Como siempre, toca el aviso honesto. Esto se lanza primero en Australia, no en Europa, con llegada prevista para el último trimestre de 2026, y está literalmente desarrollada a medida de aquel mercado (la suspensión y las ayudas a la conducción se han afinado allí). De momento Chery no ha confirmado el precio ni planes para traerla a España, así que no te hagas ilusiones de verla pronto por aquí. Pero la jugada es de las que marcan tendencia: si una pick-up puede currar como un diésel y moverse a diario en eléctrico sin gastar combustible, el ahorro a la larga es un argumento de mucho peso. Las pick-up han vuelto, los chinos van a por ellas con ideas nuevas, y a Toyota, que dominaba esto con los ojos cerrados, le ha empezado a sonar el despertador.









