Budapest (Hungría).- Todo al revés para Carlos Sainz. Decimoctavo en pista, con un Williams que va hacia atrás en ritmo mientras espera las mejoras de Baku y acosado por Oscar Piastri y la polémica de las banderas azules por un fallo en el sistema. Todo mal para irse de vacaciones con sensaciones negativas y su futuro, algo en el aire.
«Había muchos problemas con las banderas azules pero no funcionaba el sistema, entonces no sabíamos, porque el volante normalmente nos avisa y hoy no nos avisaba nada de las banderas azules, y encima tampoco es que el equipo me había avisado mucho, entonces estaba luchando con Fernando por posición, haciendo una batalla normal y corriente, y de repente había un McLaren que no sabía ni que existía ahí. Por lo tanto, una pena, nos ha costado cinco segundos, y cuando estamos haciendo una buena carrera, estaba yendo a un ritmo muy alto para el coche que teníamos hoy, me he metido en la pelea con los Haas, que no esperábamos después de calificar medio segundo detrás ayer estar en pelea con ellos. A partir de ahí hemos tenido mejor carrera de lo esperado, pero desgraciadamente no brilla por los cinco segundos de Piastri y un pitstop innecesario al final cuando iba delante de Bearman y Albon, que no sé por qué me han parado, iba bastante cómodo delante de ellos y me han parado para ponerme detrás».
El español volvió a sufrir un fin de semana más al fondo de la parrilla, tendencia habitual en las últimas semanas. La caída de Williams es preocupante y su balance, sincero: «Mala, muy mala, decepcionante, creo que muy por debajo de las expectativas y de donde queremos estar como equipo, lo importante es ver que hay equipos como McLaren y Aston que nos demuestran que cuando haces las cosas no como quieres, pero aprendes y aplicas el aprendizaje, pues hay mucho tiempo por vuelta que encontrar. Este año cuando desarrollas una nueva normativa y unas nuevas reglas, ahora depende de nosotros, a ver si somos capaces de hacer ese tipo de reacción y ver si podemos mejorar, a nivel personal creo que hay muy poco más que sacar del coche, he tenido una primera mitad de año muy fuerte con esta nueva reglamentación, adaptándome muy bien al coche, al motor, a todo, entonces tampoco estoy ni disgustado ni deprimido porque a nivel personal estoy conduciendo bien, muy bien de hecho, pero sí, el coche no acompaña y como equipo tenemos que dar un paso muy grande si queremos recuperarnos».
Llega el verano y su futuro «hay que mirarlo con calma», reconoció. También fue preguntado por la polémica con las banderas azules y Oscar Piastri, que estalló cuando el madrileño no se apartó de su camino cuando el australiano se estaba jugando el podio: «Yo creo que él sabía que había mucho lío con las banderas azules, también me extraña que él se haya puesto en esa posición cuando va luchando por el podio, no lo esperaba ahí, ni mucho menos, creo que sabe que no lo he visto, tampoco creo que se ha arreglado por otros motivos, no por el toque nuestro, así que nada, me han puesto 5 segundos, así que espero que tampoco lo que hay».









