Nikola Tsolov ya no es solo una de las grandes promesas de la Fórmula 2. El piloto búlgaro, que creció bajo la tutela de Fernando Alonso antes de entrar en la estructura de jóvenes pilotos de Red Bull, se ha convertido en uno de los nombres que más suenan para dar el salto a la Fórmula 1.
A sus 19 años, Tsolov se encuentra líder del campeonato de F2 después de haber ganado carreras en su temporada de debut y de haberse convertido en una de las grandes sensaciones de la categoría. Y hay algo más: en Red Bull ya no hablan de él como una promesa lejana. Alan Permane, jefe de Racing Bulls, le definió como el «siguiente en la fila» para llegar a la Fórmula 1.
Nikola Tsolov, el talento búlgaro que creció con Fernando Alonso
La historia de Tsolov con Fernando Alonso comenzó mucho antes de que su nombre empezara a aparecer en las quinielas de la Fórmula 1. El asturiano se fijó en él cuando todavía competía en karting y A14 Management, la estructura de representación creada por Alonso y su entorno, pasó a acompañarle en su camino hacia los monoplazas.
El resultado fue una de esas temporadas que convierten a un piloto desconocido en un nombre a seguir. En 2022, Tsolov ganó 13 de las 21 carreras de la Fórmula 4 española, además de conseguir 18 podios y 15 poles. Fue campeón con Campos Racing y dejó una primera señal de que había algo diferente detrás de aquel joven piloto nacido en Sofía.
Después llegaron la Fórmula 3 y, en 2025, una temporada especialmente importante. Tsolov terminó como subcampeón de F3, consiguió cinco victorias a lo largo de su paso por la categoría y estableció el récord de triunfos de un piloto en la historia del campeonato. Ese rendimiento terminó de convencer a Red Bull, que lo incorporó a su programa de jóvenes pilotos.
El salto a F2 que ha cambiado su situación
El siguiente paso podía ser complicado. La Fórmula 2 es donde muchas de las grandes promesas dejan de parecerlo y empiezan a demostrar si realmente están preparadas para la Fórmula 1. Nikola Tsolov ha hecho precisamente lo contrario: ha convertido su primera temporada en una declaración de intenciones.
Con Campos Racing, el mismo equipo con el que comenzó a destacar en monoplazas, el búlgaro ha acumulado victorias y se ha colocado al frente de la clasificación. En Spielberg y Silverstone encadenó tres victorias consecutivas entre las carreras principales, algo que no había conseguido ningún piloto de F2 desde 2012, y llegó a Hungría con una ventaja de 27 puntos sobre Gabriele Minì.
Budapest, sin embargo, recordó que el campeonato todavía está abierto. Minì ganó la carrera sprint mientras Tsolov abandonaba después de un incidente con Sebastian Montoya, y Rafael Câmara también aprovechó el fin de semana para acercarse a la cabeza. Tras la novena ronda, Nikola Tsolov sigue primero con 167 puntos, por delante de Minì (147) y Câmara (145).
Es precisamente esa velocidad, resultados y margen de mejora las que han colocado al búlgaro en una posición diferente a la que tenía hace apenas unos meses.

Red Bull ya le mira para la Fórmula 1
La estructura de Red Bull tiene una particularidad: cuando un piloto destaca, no suele esperar demasiado para decidir si está preparado. Racing Bulls ha sido históricamente la puerta de entrada para los jóvenes de la academia, y ahora mismo la situación deja abierta una posibilidad que hace unos meses parecía mucho más lejana.
Liam Lawson y Arvid Lindblad ocupan actualmente los dos asientos de Racing Bulls, pero el mercado de 2027 todavía no está cerrado. En ese escenario aparece Tsolov, que ya ha recibido un reconocimiento especialmente significativo por parte de Permane: «Está haciendo un trabajo increíble. Decir que está en nuestro radar sería quedarse corto. Creo que es el siguiente en la fila».
Eso no significa que tenga un asiento garantizado. De hecho, el propio Permane ya había enfriado anteriormente los rumores que daban por hecho que Nikola Tsolov sería piloto de Racing Bulls en 2027. Red Bull todavía tiene que tomar la decisión y el rendimiento de Lawson y Lindblad también forma parte de la ecuación.
Alonso, Red Bull y una puerta que empieza a abrirse
Lo curioso de la historia es que dos caminos diferentes han terminado llevando al mismo sitio. Alonso fue una de las primeras figuras del automovilismo que apostó por Tsolov cuando todavía estaba intentando abrirse camino en el karting. Red Bull llegó después y terminó incorporándole a una de las academias más exigentes del automovilismo.
Ahora, mientras Alonso decide qué hacer con los últimos años de su carrera en la Fórmula 1, Tsolov intenta conseguir precisamente aquello que el asturiano todavía no sabe si quiere seguir haciendo: convertirse en piloto titular de un equipo de F1.
El propio búlgaro intenta mantenerse al margen de los rumores. Su respuesta ha sido clara: no hay nada decidido y su prioridad es ganar la Fórmula 2. Sabe que en Red Bull las oportunidades se ganan en la pista y que todavía tiene que terminar el trabajo que empezó en Melbourne.
Pero el escenario ya ha cambiado. Tsolov comenzó 2026 como una joven promesa que debía demostrar que estaba preparado para la F2. Llega al parón como líder del campeonato, piloto de Red Bull y candidato real a ocupar un asiento en Racing Bulls. Y detrás de todo ello sigue estando aquella primera apuesta de Alonso que le acompañó desde sus primeros pasos en los monoplazas.









