El Dodge Charger es un ícono del mundo del automóvil. Nació hace 60 años en Estados Unidos y a lo largo de 8 generaciones se ha labrado una reputación como uno de los muscle car más legendarios de la historia. Ahora, el último capítulo llega a Europa, aunque bajo la carrocería esconde algo más que un gran legado; el resultado de las exigencias medioambientales de la industria.
Así es el Dodge Charger 2026: pura nostalgia
El Dodge Charger es una berlina coupé de 2 o 4 puertas que supera incluso los 5 metros de largo. Su diseño recupera parte del estilo clásico de los muscle car americanos de la década 60. Así, se distancia de la apariencia moderna y musculosa de su predecesor para recuperar a los adeptos más nostálgicos.
Entre los detalles más representativos, la forma de la parrilla frontal y los faros de LED, unidos bajo una misma máscara. También destacan los pilotos traseros de LED unidos en el centro del paragolpes. No falta una línea de tensión lateral descendente desde la zaga y el techo de formas angulosas. Todo ello recuerda inmediatamente a la primera generación, la que más ha hecho por la historia del modelo.
Buena falta le hacía. Sobre todo, después de haber acometido el golpe definitivo: montar un sistema de propulsión eléctrico. Entre las grandes novedades en esta octava generación es la disponibilidad de versión 100% eléctrica y una alternativa con motor de gasolina V6 y 3.0 litros de cubicaje. Ahora bien, este último de nombre «SIXPACK», que ya conoces si les asiduamente Autonoción, tiene la difícil tarea de sustituir al mítico V8 HEMI.
Una gama actualizada para cumplir con las exigencias de Europa
Chrysler, Dodge y RAM se incorporaron al Grupo Stellantis tras la fusión de toda esta macedonia de marcas en 2021. Este movimiento les permitiría sobrevivir aprovechando las sinergias ante un panorama desolador para los vehículos de combustión.
Un escenario poco halagüeño cuya tendencia no ha cambiado en absoluto desde entonces. Menos en Europa, donde los coches de gasolina sin hibridación empiezan a pasar a un segundo plano. Es por eso que, la última generación del Dodge Charger, estrenada en 2024, ha sufrido un profundo replanteamiento de producto a fin de sobrevivir en el mercado.
El Dodge Charger más polémico de la historia: con motor eléctrico
Sin duda, en Europa la variante eléctrica encaja mucho mejor que en su mercado natal. Este Dodge Charger eléctrico recibe el nombre «Daytona R/T Plus» y alcanza una potencia de 670 CV y 850 Nm de par máximo. Reparte la fuerza a cada una de las cuatro ruedas, lo que le permite tener tracción total. Además, pasa de 0 a 100 km/h en apenas 3,3 segundos, lo que lo convierte en el más rápido del segmento.
La batería de iones de litio de 100,5 kWh de capacidad y arquitectura 400 V va instalada en la parte inferior de la carrocería. Emplea la plataforma STLA Large, la misma que utilizan otros modelos como el Jeep Wagoneer S o el Jeep Recon (ambos aún no se venden en Europa).
La potencia máxima de carga es de 183 kW a través de una toma de corriente continua (CC). Gracias a ella, pasa del 20 al 80% de capacidad en aproximadamente 27 minutos. Por último, la autonomía anunciada por la marca es de 426 km con una sola carga.
La alternativa clásica: el Dodge Charger SIXPACK con motor… V6
Dodge ha confiado la versión de combustión a un propulsor V6 de gasolina de 3.0 litros de cubicaje. Recibe el nombre «SIXPACK» y cuenta con dos turbos que le permiten alcanzar una potencia de entre 420 y 550 CV, en función de si eliges la versión Standard-Output o High-Output, respectivamente.
La variante más potente desarrolla un par motor máximo de 720 Nm y acelera de 0 a 100 en 3,9 segundos. La alternativa de 420 CV no es tan rápida, pero tiene unas cifras respetables y suficientes para enfrentarse a su máximo rival, el Ford Mustang: 634 Nm de par máximo y aceleración de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos.
No obstante, ya parte con desventaja. Y es que el Ford Mustang sí mantiene el propulsor «Coyote» 5.0 V8 de 446 CV. A cambio, el motor «Hurricane» monta un sistema biturbo. Por dentro, ambas versiones cuentan con asientos deportivos, iluminación ambiental de LED y una doble pantalla digital de 12,3 pulgadas cada una con botones físicos para regular la climatización.
A la venta en España gracias a los importadores
Dodge ha desarrollado una estrategia de colaboración con importadores oficiales para el desembarco del Dodge Charger en Europa. Uno de ellos está en España, en Madrid y es el único punto en España. Bajo el nombre AmenCars, la empresa es especialista en importaciones y exportaciones de coches de Estados Unidos.
En su página web figura el precio de vehículos en stock. Su precio parte desde los 69.000 euros, cerca de los 64.500 que te costará un Ford Mustang GT a través de la red oficial de la marca del óvalo. Tu eliges, lo importante es que tienes a tu alcance dos de los sucesores de la historia de los muscle car en España.
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