En plena irrupción de la movilidad eléctrica, en plena era digital en la automoción, donde la tecnología aplicada marca el rumbo de la nueva movilidad, empieza a ser habitual que los fabricantes tradicionales, viendo que se acerca el final, apuesten por modelos clásicos antes de que llegue el final definitivo de la combustión, aún sin fecha clara, quizá no termine nunca, pero todo hace indicar que sí, así que la apuesta es tocar la fibra sensible de los más puristas y de los más clásicos, con modelos que ya forman parte de la historia.
Pero lo que presentamos es, sin duda, uno de los regresos más sorprendentes de la industria, el regreso de un vehículo que nació hace más de sesenta años, un emblema de Estados Unidos, y que prepara una vuelta triunfal. Porque Dodge ya ha confirmado que regresa el Charger a Europa, un símbolo de la condición americana. Eso sí, no queda otra, hay una gran transformación respecto al modelo tradicional, pero conserva toda su esencia.
Quizá sorprenda el adiós de los motores V8 por una apuesta multienergía, pero la potencia y los caballos no faltan. Habrá versiones eléctricas de hasta 679 CV y variantes con motor de seis cilindros biturbo, por lo que la vocación prestacional se mantiene intacta.
La historia Dodge Charger
El primer Dodge Charger se presentó en 1966, es decir, hace exactamente 60 años, una época en que Estados Unidos vivía la edad de oro de los muscle cars, es decir, carrocerías potentes, silueta fastback y grandes motores. Eso convirtió al Charger en un referente para la industria.
Un vehículo que ofrecía una personalidad propia desde el primer momento, algo más que un coche potente, era lo que transmitía, una conducción basada en la libertad, en la potencia y en una imagen agresiva que conquistó a miles de conductores. El modelo ha ido evolucionando a lo largo de los años, adaptándose a los cambios sociales y a las normativas, pero siempre ha sabido reinterpretarse, adaptar los valores fundamentales de la marca, y sin que nunca faltara una presencia imponente y una orientación hacia las prestaciones.
Tal fue la fama de este coche, que fue uno de los modelos estrella de la televisión, y esto en Estados Unidos, es mucho decir, siendo además clave para reforzar su imagen, lo que le ha convertido en uno de los modelos más reconocibles de la historia.
Pero no solo triunfó en la televisión, también lo hizo en la competición, en competiciones como Daytona, con modelo propio, y otras competiciones, donde evidenció la gran potencia y velocidad que podía alcanzar.
El nuevo Dodge Charger
Para los más puristas, la nueva generación deja algo de dudas, pero la tendencia actual obliga a soluciones adaptadas a los tiempos que corren. Se despide de los clásicos motores V8, que han sido seña de identidad. Y ahora la marca apuesta por varios tipos de motores y así atender los gustos de más personas. Las variantes Daytona completamente eléctricas, representan el futuro tecnológico de la marca, se adapta a los nuevos tiempos, una manera en que evidencia que sabe hacia donde se dirige el mundo del automóvil. Eso sí, lo contrarresta con la potencia, hasta 679 CV, entre lo más potentes en la historia de la firma.
Pero quienes sigan apostando por la gasolina, también tienen la opción de hacerse con el nuevo modelo, y de altas prestaciones pese a la retira del motor V8. Se apuesta por un motor Hurricane SIXPACK, un bloque de seis cilindros en línea con doble turbocompresor, que también ofrece elevadas prestaciones, pero con mucha mayor eficiencia, así que, en cierto modo, también se adapta a la actualidad ambiental.
Europa se prepara para el nuevo Charger
Ya es oficial, el nuevo Dodge Charger se venderá en Europa, siendo un movimiento de gran relevancia para la marca y para el consumidor europeo. Y no es habitual, y aunque el coche siempre ha sido muy afamado por miles de conductores del viejo continente, su presencia ha estado mucho más limitada de lo esperado, y quizá eso, haya contribuido a su éxito y a que sea considerado un coche tan exclusivo.
Pero viendo que el final de una era automovilística se acerca, es momento de irrumpir de nuevo en Europa, donde, aunque el mercado puede deparar sorpresas, se espera que la versión de combustión tenga buena respuesta.
De momento se desconoce la fecha y se desconoce el precio, pero en un mercado que ahora está dominado por los SUV, estas apuestas deportivas, generan un gran interés para los amantes de la conducción deportiva. El Dodge Charger ha hecho historia, será recordado siempre, y vuelve adaptado a los tiempos actuales. Cierto es que abandona los motores V8 que lo popularizaron, pero la apuesta de la marca, el sello del coche, no pueden faltar, y no va a defraudar.









