El primer eléctrico puramente español del Grupo Volkswagen está ya fabricándose en la planta de Martorell, el Cupra Raval, eso sí, con un producto “made in China”, las baterías, ya que la planta de Sagunto todavía no está lista para esta fabricación. Y al mismo tiempo, esto se produce en un momento en el que el grupo alemán ha anunciado un recorte de producción mundial que roza el 25%.
Es una decisión tensa, que ha creado mucho revuelo y que, sin embargo, tiene implicaciones diferentes en cada una de las tres plantas de Volkswagen en España. Su consejero delegado, Oliver Blume, habla sobre los motivos de reducir la plantilla y recortar los modelos del catálogo. En el caso de la planta de Martorell, están tranquilos porque no se ven afectados por los recortes, pero en Landaben, en Navarra, y en la gigafábrica de baterías de Sagunto, la cosa cambia por completo.
La fabricación del Cupra Raval
La producción en serie de Cupra Raval comenzó el 3 de junio en Martorell, junto con el Volkswagen ID.Polo, ambos hechos sobre la base de la plataforma MEB+ y dotados de la nueva celda unificada del grupo, un formato que se puede montar indistintamente en química LFP o NCM, según el modelo y la versión. El problema es que la celda unificada, de momento, no sale de Sagunto, sino de la planta de Gotion en Hefei (China), la cual arrancó su producción en serie en noviembre de 2025, y de la fábrica de PowerCo en Salzgitter (Alemania), la primera en producir esta celda en territorio europeo.
En principio, Martorell es la planta española que se encuentra mejor posicionada tras los cortes que ha indicado Blume. Esta planta está enfocada en Cupra, una marca que está aumentando su prestigio en Europa, además de contar con una electrificación que se encuentra alineada con unas tendencias que se están acelerando. Por su parte, el propio Raval es el ejemplo perfecto de un utilitario 100% eléctrico que está llamado a ser una de las bazas más importantes de la marca en los próximos años.
Las baterías de Sagunto
El total de inversión de la gigafábrica que desarrollará PowerCo en Sagunto es de cerca de 3.000 millones de euros, en el marco de una inversión de 10.000 millones que Volkswagen destina a España, que incluye la renovación de Martorell y de Landaben. A pesar de esta cifra, la situación de la planta valenciana se ha ido retrasando en los últimos años. Las primeras series de celdas estaban previstas para finales de 2025, pero se han retrasado hasta finales de este año, con el objetivo de alcanzar una producción estable en la primera mitad de 2027 y finalizar así la primera fase de la inversión, de 20 gigavatios hora de capacidad, en 2028.
Desde PowerCo afirman que este proyecto sigue adelante, que no corre peligro, y que no se va a ver afectada ni la inversión ni el tamaño, simplemente, atribuyen este retraso a la reestructuración del modelo de negocio de Volkswagen, a la simplificación del modelo, y no a los problemas específicos que algunos sectores están denunciando en la construcción de la fábrica de Sagunto.
Un recorte del 25%
La movilidad ha cambiado en los últimos años, la electrificación ha tenido algo que ver, y Volkswagen, sufrió hace varios años un batacazo comercial, y aunque ha sabido reconducir la situación, el momento actual obliga a cambiar la estrategia y actuar con cautela, y eso se traduce en controlar la inversión y el gasto. La previsión del grupo Volkswagen se ha reducido a nivel mundial, pasando de los 12 millones de vehículos previstos, primero a 10 millones, y más tarde a 9 millones, es decir, estamos hablando de un recorte del 25% sobre el planteamiento inicial del grupo alemán. También se haN reducido los modelos de la marca, hasta el 50%, que se suma a la reducción del 75% en la complejidad de la oferta, es decir, en las opciones de configuración y equipamiento de los vehículos que se comercializan. Ahora, el objetivo de la firma es centrar las inversiones en los productos que generen mayor beneficio a la empresa.
Esta reducción de presupuesto, estos recortes, no afectan de la misma forma a todas las marcas del grupo. Por ejemplo, Audi y Cupra tienen ahora mejor posicionamiento, mientras que Volkswagen, como marca y no como grupo, es la que más parece reducirse, por tanto, afecta directamente a la fábrica de Landaben en Navarra. Los mayores recortes están previstos en el segmento de utilitarios, como el Polo eléctrico. Habrá que ver la decisión final y cómo afecta realmente, pero de ahí el temor de los trabajadores.
Volkswagen sigue siendo uno de los gigantes de la automoción en Europa y en el mundo, pero los tiempos están cambiando y toca restructurar la estrategia para mantener la competitividad, porque el peso de la marca, ya no de Volkswagen, de todas, es cada vez menos importante en la decisión del consumidor a la hora de comprar un coche.









