A la hora de comprar un coche, sobre todo cuanto más elevada sea la gama, cuanto más importante sea la marca, se ha extendido la idea de que, el modelo que se vaya a comprar, nunca debe ser el de serie, que siempre será mejor pagar un poco más ya que se hace una inversión en este sentido. Pero esto, no siempre es así, y por ejemplo, el BMW iX3 eléctrico es un claro ejemplo de ello. La versión más elevada de este modelo ha generado mucha expectación, tanta que las primeras unidades ya están agotadas, al mismo tiempo que la variante de acceso se ha convertido en una de las propuestas más interesantes que ofrece el mercado actual. Este es el BMW iX3 40, un SUV eléctrico con 230 CV, tracción trasera, y una elevada autonomía homologada que alcanza los 637 km, con un precio de partida de 63.650 euros.
Esto responde a una realidad que parece haber identificado BMW, que con la llegada del coche eléctrico, la tendencia ha cambiado, ya no es necesario una potencia de 500 CV ni una tracción total para vender más, al contrario, la autonomía, la tecnología de última generación, y los tiempos de carga, es ahora la tendencia de esta nueva movilidad, y por eso este modelo, tiene todas las de triunfar.
BMW y el equilibrio del iX3
La llegada del BMW iX3 40 es algo más que el coche de entrada de la nueva familia eléctrica de la marca alemana, es un movimiento estratégico. Se sitúa por debajo del iX3 50 xDrive, como era de esperar, el modelo que más expectación había generado entre los más entusiastas por sus prestaciones. Pero no el más esperado para los que no son tan entusiastas, pero buscan la calidad y garantía que ofrece una marca tan reconocida mundialmente como BMW. Y por eso, se ha ampliado la oferta de esta alternativa más racional y accesible, que podría convertirse en la alternativa con más ventas de la gama.
Tiene un precio de salida de 63.650 euros para acceder a la nueva generación de eléctricos, con una arquitectura Neue Klasse. Si se busca una opción más deportiva, está el acabado M Sport, con un precio de 67.977,50 euros, por debajo de la variante M Sport Pro, por encima de los 71.000 euros.
Pero lo que destaca de esta versión, es el equilibrio entre la potencia, la autonomía y un coste de acceso mucho más razonable dentro de lo que siempre ha sido el segmento premium.
Potencia y autonomía
La diferencia principal comparado con el iX3 50 xDrive, tiene que ver con el sistema de propulsión. Solo usa un motor en el eje trasero, mientras que la versión superior usa dos motores eléctricos, uno en cada eje, es decir, ofrece tracción total. Por tanto, BMW pretende con estos cambios, adaptarse a la movilidad eléctrica y a las tendencias que cada día se van imponiendo más dentro de los consumidores. Por eso, este único motor reduce la potencia a 320 CV, para muchos, potencia más que de sobra para lo que buscan y que, obviamente, reduce el precio considerablemente.
Y aun así, el sello de coche potente de BMW sigue estando presente, capaz de pasar de 0 a 100 km/h en solo 5,9 segundos, con una velocidad máxima de 200 km/h, siendo igualmente, uno de los vehículos más potentes de su categoría.
Pero la gran apuesta tiene que ver con la eficiencia, algo que ahora se mira con lupa, y por eso, BMW ha montado una batería de 82,6 kWh asociada a una arquitectura eléctrica de 800 voltios, siendo así una de las novedades técnicas de la plataforma Neue Klasse. Con ella, logra una autonomía, según la homologación, de 637 km, una cifra muy elevada para ser una simple versión de acceso, que permite usar el vehículo, obviamente, por entornos urbanos, pero también afrontar viajes de larga distancia. Su consumo es de 14,5 kWh por cada 100 kilómetros.
Y en cuanto a la recarga, también ofrece cifras muy competitivas, gracias a su potencia de hasta 300 kW en corriente continua. En solo diez minutos, puede recuperar 300 km de autonomía si las condiciones son óptimas. Pasar del 10 al 80% de la carga requiere 21 minutos.
Más personalización y tecnología
Para hacer a este modelo aún más atractivo y no ser considerado un simple vehículo de acceso, añade nuevas opciones, empezando por una gama de colores más abundante y llantas aerodinámicas de hasta 21 pulgadas para personalizar el exterior. Y dentro del coche, se añade calefacción a las plazas traseras, y hay una evolución de Asistente Personal Inteligente de BMW, cuyas funciones se irán actualizando vía OTA.
BMW se ha dado cuenta que las tendencias han cambiado, y aunque, obviamente, muchos clientes quieren lo máximo a la hora de decantarse por la marca alemana, hay un creciente consumidor que se ve atraído por la marca, pero que no necesita unas prestaciones tan elevadas, de ahí, que la gama de acceso, deje de ser un puente hacia opciones superiores, y se convierta en una prioridad comercial para la fábrica bávara.









