El mundo del automóvil sigue avanzando, sigue actualizándose, quizá estamos viviendo el mayor cambio en toda la historia, condicionado por la electrificación, y por la carga tecnológica que ahora traen, casi por obligación, los vehículos.
Y esta está llevando a cambios en todos los sentidos, incluso, poniendo punto y final a modelos que, por un motivo u otro, se van quedando fuera de las tendencias sociales y están obligados a desaparecer. Y en este sentido, Land Rover ha dejado entrever que podríamos estar viviendo la última etapa de un clásico, el Discovery.
Eso sí, no estamos hablando de la despedida del modelo, que ojo, no está confirmado, pero digamos, la actualización del actual modelo, si atendemos a la historia, indica que podríamos estar a punto de cambiar de generación.
Porque acaba de lanzar el acabado Landmark, y no es la primera vez que lo vemos, ya se lanzó en el Discovery 2, el 3 y el 4, siempre en los últimos días de cada una de las generaciones. Que esto suceda ahora, de nuevo, después de 9 años desde el estreno del Discovery 5, da a entender qué es lo que está a punto de pasar.
El acabado Landmark
Este nuevo acabado se sitúa entre el modelo de acceso, el S, y el más completo de todos, el Tempest. En Reino Unido está a la venta por un precio de 75.860 libras, unos 88.500 euros al cambio, es decir, unos 7.000 euros más que el modelo de acceso, y unos 9.000 menos que el tope de gama.
Entre las características más llamativas, visualmente hablando, está el color exclusivo, el Tasman Blue, un azul metalizado para homenajear al Clearwater Blue del Discovery original de 1989, el que dio vida por primera vez a este modelo, un toque nostálgico.
También incorpora un logo propio con el perfil de una cordillera, que vemos tanto en los umbrales de las puertas, como en la consola central, en el montante B y hasta en la proyección de las luces de cortesía.
La versión de serie viene con techo panorámico corredizo y nevera en la consola central, ideal para viajes y poder mantener bebidas y pequeños alimentos siempre frescos.
El paquete se remata con techo de contraste en Narvik Black, llantas específicas en acabado gris oscuro, protectores inferiores en Carpathian Grey, acentos Graphite Atlas en la parrilla y las aletas, paneles de puerta en Tech Velour y suspensión neumática de serie. Y los pedidos, por cierto, ya están abiertos.
En cuanto a la mecánica, no hay cambio, mantiene el D350 en Reino Unido, el seis cilindros diésel de 350 CV, sin opciones de gasolina ni híbrido enchufable. Fuera de Reino Unido sí que tenemos el D249 diésel y la variante de gasolina P360.
También se mantiene el vadeo en 900 milímetros, al igual que el remolque con Advanced Tow Assist.
Y el D350 no es poca cosa: 700 Nm de par y hasta 3.500 kilos de capacidad de remolque, cifras de sobra para un familiar de siete plazas. Como novedad transversal a toda la gama, además, se estrena un monitor de atención del conductor, una cámara interior que lanza avisos visuales y sonoros si detecta distracciones al volante.
¿Nueva generación del Discovery?
El nombre Landmark se usó por última vez en 2019, una edición limitada del propio Discovery 5 por su 30 aniversario, aunque fue una tirada corta. Pero también ha estado presente cada vez que estaba a punto de finalizar una generación de Discovery.
Ahora, entra de forma fija en la gama, se mantiene con el S y con el Tempest, este último, también se renueva con nuevo color, el Borasco Grey, y cambios en el interior, combinaciones llamadas Light Oyster y Caraway.
El Tempest suma además acentos exteriores en Petra Copper, llantas de 22 pulgadas y tapicería extendida en cuero Windsor, para que la distancia con el nuevo Landmark quede bien clara.
Aunque no hay confirmación oficial, todo hace indicar que sí, que esta generación está viviendo la recta final antes de cambiar a la siguiente. Se lanzó en Reino Unido en 2017, es decir, hace 9 años, y es, a día de hoy, el más veterano de la marca, y parece que hace falta un cambio generacional para afrontar la nueva realidad que vive el automóvil.
De hecho, la prensa británica ha preguntado directamente a JLR si el Landmark es el canto del cisne de esta generación, y la respuesta oficial ha sido no hacer comentarios sobre futuros planes de producto. Y en este negocio, un silencio de ese calibre suele decir bastante más que un desmentido.
Durante esos nueve años, el Defender, el hermano pequeño, se ha hecho grande, y le ha ido superando y ganando terreno, así que sí, toca darle un nuevo impulso, una nueva identidad acorde con la realidad automovilística.
Modelos eléctricos
Eso sí, el nuevo Discovery requiere una reconstrucción profunda de la compañía, previsiblemente va a compartir la arquitectura MLA del actual Range Rover, y esta, puede confeccionarse con motores eléctricos, además de poder incluir motores de combustión e híbridos bajo la misma carrocería.
Así que mientras el Discovery de quinta generación vive, lo que parece, su recta final, la compañía prepara el nuevo modelo, sin perder de vista los frentes abiertos actualmente, como el del Range Rover Electric, el Defender Sport y el relevo del Velar.
La pregunta respecto al último acabado del Discovery, el Landmark, es si se mantiene mucho tiempo en el mercado o, como ya ocurrió otras veces, se convierte en un coche de tirada baja, más un capricho que otra cosa, para dar paso lo antes posible a la nueva generación.
Si todo sucede como ha pasado en estas casi cuatro décadas, no hay duda, el nuevo Discovery, la nueva generación, está cada vez más cerca de convertirse en una realidad, y el Landmark, pondrá punto y final a una quinta generación que ha perdurado 9 años en el mercado.









