Silverstone (Reino Unido).- A Fernando Alonso le pasa de todo. Un día se le salió el volante en pretemporada y hoy casi se le apaga el volante en plena vuelta de formación. A punto ha estado de no tomar la salida en una carrera que ha servido para luchar rueda a rueda con su compañero Lance Stroll y recopilar datos. Una semana más de tortura y Spa será peor.
«No sé exactamente lo que ha pasado, no tenía respuesta, intenté reiniciar el motor, el coche se ha apagado por sí mismo y pensaba que mi día se había acabado, pero luego he intentado reiniciarlo, se ha reiniciado y seguido adelante», explicó el asturiano ante los medios desplazados al paddock de Silverstone. Alonso, que terminó decimoctavo tras varios abandonos en otra carrera anónima donde poco pudo hacer, recogió información útil para el equipo.
«Sí, exactamente, tenemos datos para el equipo. Espero que vean algo en los datos que pueda ayudar en el desarrollo del coche», comentó en el corralito de medios tras la carrera en Reino Unido. Alonso se ha mostrado muy contrario al reglamento desde el primer día de curso. Este fin de semana ha hecho especial hincapié en las regulaciones, tan dependientes de la batería del monoplaza.
El piloto de Aston Martin ha vuelto a la carga tras la carrera y ha recordado lo devaluado que está el talento del piloto hoy en día en Fórmula 1: «Es depende de lo que los fans y el deporte quieran. Hoy no vimos una carrera como tal, ayer vimos algo de carrera en la sprint. La gente se va pasando en medio de las rectas. Con las baterías, no hay ningún talento por parte del piloto para pasar otro coche que esté frente a ti».
Consenso con las mejoras
E insistió: «No necesitas tomar ningún riesgo. Simplemente presionas un botón y adelantas si tienes una mejor unidad de potencia que el coche de delante». También fue preguntado, al final de la breve comparecencia, por el plan de actualizaciones de Aston Martin, que decidió a principio de curso esperar a llevar todas las mejoras de golpe. El bicampeón insistió en que ha estado consensuado desde el primer día y que la comunicación en la fábrica es fluida.
«Siempre hemos estado en contacto con Adrian (Newey) y al tanto. Vino a Australia, hemos estado en la fábrica, los simuladores. Siempre estábamos al tanto sobre los planes del equipo y las actualizaciones. Creo que estamos relajados en este sentido y trabajamos juntos. Espero ver mejoras en la segunda parte del año», concluyó el español. Próxima parada: Spa, la última pesadilla antes de las esperadas mejoras de Hungría que deberían cambiarlo todo.









