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Las velas han regresado a los barcos: mide 46 metros de alto, 14 de ancho y promete ahorrar toneladas de combustible a un buque de transporte de vehículos de 230 metros de largo

Las velas han regresado a los barcos: mide 46 metros de alto, 14 de ancho y promete ahorrar toneladas de combustible a un buque de transporte de vehículos de 230 metros de largo

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Por: Luis Reyes

Publicado: 06.07.2026 11:34

Las velas han regresado a los barcos en un gigantesco portavehículos de 230 metros capaz de navegar por los océanos impulsado no solo por sus motores, sino por una imponente vela rígida de 46 metros de altura y 14 metros de ancho. Lo que parecía una imagen del pasado ha vuelto con fuerza al presente y es que Wallenius Wilhelmsen y Oceanbird acaban de instalar el primer prototipo Wing 560 a bordo del Tirranna, marcando el regreso de la propulsión eólica a gran escala en el transporte marítimo comercial.

Esta no es una vela tradicional de tela ondeando al viento, sino una sofisticada estructura certificada por DNV que representa un avance concreto en la lucha contra las emisiones. Parte del proyecto europeo Orcelle Horizon, esta instalación promete generar importantes ahorros de combustible mientras recopila datos reales durante la operación diaria del buque.

Pruebas superadas y ya en operación comercial

El 1 de julio de 2026, el Tirranna completó con éxito las pruebas en puerto y en mar (HAT y SAT). Desde entonces, el buque de 230 metros navega con su nueva vela rígida Wing 560, incorporada plenamente a sus rutas comerciales habituales.

La vela está diseñada para generar empuje mecánico directo gracias al viento oceánico, con el objetivo principal de reducir el consumo de combustible y las emisiones de carbono durante las travesías.

Instalación precisa y equipo de seguimiento a bordo

La operación se llevó a cabo entre el 21 y el 24 de junio en el astillero Damen de Rotterdam. El Tirranna zarpó el pasado 24 de junio para retomar inmediatamente su programa comercial.

Un equipo técnico de Oceanbird —la joint venture entre Alfa Laval y Wallenius Lines— permanece a bordo durante esta primera fase de observación. Su misión es monitorizar en tiempo real el rendimiento de la vela, los sistemas automáticos de control y recopilar datos esenciales sobre su eficiencia en condiciones reales de navegación.

Desafíos específicos de los portavehículos

Los grandes transportadores de automóviles presentan retos aerodinámicos particulares por su elevada altura y perfiles laterales planos, que los hacen más sensibles a los vientos cruzados. Precisamente por eso, los datos que se recojan en estas primeras travesías serán clave para perfeccionar la tecnología y ampliar su uso en buques similares.

Un paso hacia la ambición mayor del Orcelle Horizon

Esta vela representa el demostrador principal del proyecto Orcelle Horizon, financiado por la Unión Europea y desarrollado por un consorcio de 11 socios industriales. En esta primera fase, se espera que el sistema aporte una mejora en la eficiencia de combustible de alrededor del 10%.

A largo plazo, el consorcio aspira a algo aún más revolucionario: diseñar una nueva generación de buques RoRo que puedan obtener más del 50% de su propulsión total gracias al viento, sin alterar sus rutas ni tiempos comerciales habituales.

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