Alpine desvela lo que será la antesala de su futuro deportivo eléctrico biplaza con el Alpine A110 Future. Este prototipo anticipa el aspecto definitivo de la tercera generación del Alpine A110 de calle y rodará por primera vez en «Festival of Speed» en Goodwood.
No tiene una tarea fácil, pues debe aunar ligereza y agilidad en un mismo paquete teniendo en cuenta el pesado sistema eléctrico. Según Alpine, es el primer deportivo auténtico 100% eléctrico del mercado.
Así es el Alpine A110 Future
El sustituto del Alpine A110 de segunda generación que conocíamos hasta la fecha parece mantener el legado del histórico deportivo intacto. Al menos, estéticamente. Su carrocería conserva las mismas proporciones, la puerta lateral con la hendidura en forma de aleta invertida y el formato de las ventanillas laterales.
Tampoco faltan las manetas de las puertas clásicas o los faros frontales dobles, que simulan los de largo alcance del modelo original de rally. Ahora bien, el conjunto, al menos desde «vista de pájaro» parece mucho más musculoso. Mantiene los pilotos traseros característicos de su predecesor mientras las mayores diferencias se dan en detalles muy señalados.
Por ejemplo, el paragolpes trasero, con un nuevo difusor más voluminoso. El paragolpes frontal también recibe un diseño nuevo. En él se encuentran aberturas laterales que refrigeran los frenos y los neumáticos delanteros. Por cierto, las llantas son ahora más grandes, de 20 pulgadas y montan neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2.
Alto rendimiento y la promesa de ligereza extrema
El nuevo Alpine A110 Future emplea, como también lo hará el modelo definitivo, la plataforma Alpine Performance Platform (APP). Formada por una arquitectura 100% de aluminio cumple con una distribución de peso total del 40/60 (delante/detrás). Emplea un sistema de baterías de 800V con celdas de alta densidad energética.
El propulsor, como en sus predecesores, se ubica atrás. De hecho, el eje trasero es nuevo y recibe el nombre de e-shaft. Monta dos motores eléctricos integrados con un un inversor SiC. Alpine aclara que ofrece «un par excepcional, un alto rendimiento y un control ultrarrápido».
Las suspensiones son ahora totalmente de aluminio. El sistema de frenos también se ha mejorado, con una pinza delantera más grande y una doble pinza posterior. De momento, la firma gala no ha revelado más información sobre su propulsor, su potencia o sus prestaciones. Habrá que esperar a verle en acción para saber si Alpine lo ha vuelto a lograr una vez más, pero con un modelo con etiqueta Cero.
Así queda la gama Alpine
Con la ausencia del Alpine A110 de combustión, la gama de la marca premium estará completamente formada por coches eléctricos. Tal y como explicó Alpine en la presentación del A290, los vehículos diseñados para el día a día reciben el «90» como último número en su denominación. Entre ellos, también el Alpine A390.
Aquellos más radicales, diseñados para la conducción en circuito y homologados para calle serán los acabados en «10». Por ejemplo, el Alpine A110, pendiente de llegar al mercado. Así, Alpine garantiza el denominado «Alpine Garage» que, de momento, quedaría completo. A falta, eso sí, de algún nuevo modelo SUV pendiente de presentarse como alternativa deportiva a los gigantes germánicos Audi, BMW o Mercedes.
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