Isuzu D-Max 2026 está de vuelta. El modelo japonés se renueva por completo, es mucho más que una simple actualización, no hay más que ver las cifras para darse cuenta de que estamos ante una pick-up completamente diferente. Ahora lleva un motor de 2,2 litros y 400 Nm de par, con una caja automática de ocho velocidades, tiene una capacidad de vadeo de 800 milímetros y cuenta con bloqueo mecánico del diferencial trasero. Todo ello lo logra sin perder nada de la esencia de todoterreno que ha convertido al vehículo en una de las grandes referencias del mercado y que, generación a generación, sigue demostrando su capacidad para hacerse más completo.
La Isuzu D-Max 2026 y su nuevo motor de 2,2 litros
De primeras, visto desde fuera, se aprecian ligeros cambios estéticos, quizá poco perceptibles para quienes no conocen bien el vehículo, pero evidentes para los grandes conocedores del modelo, aunque sin nada radical, como la parrilla o las llantas, que no alteran la silueta. Pero donde sí ha dado un cambio radical es en las sensaciones, y esto es por el nuevo motor, más eficiente, más cómodo y seguro para la conducción, pero manteniendo intactas las capacidades que le han llevado a lo más alto durante años.
Este nuevo motor es un turbodiésel de 2,2 litros, un bloque completamente renovado. Son 164 CV de potencia, eso no cambia respecto a la versión anterior, pero el par motor aumenta hasta los 400 Nm para darle más potencia y una respuesta mucho más contundente en aceleración, maniobras de carga o en los recorridos fuera del asfalto.
Está disponible tanto con cambio manual como con una nueva transmisión automática de ocho velocidades que ha sido especialmente confeccionada para aportar más confort de marcha y mejorar la eficiencia en carretera o autopista. El sistema de tracción total viene al completo, incluida la tradicional reductora, bloqueo del diferencial trasero mecánico y un selector de conducción Rough Terrain System que permite optimizar el comportamiento del vehículo en las superficies más complicadas que tenga que encarar, como barro, arena o rocas.
Tiene una altura libre del suelo de 240 milímetros y una capacidad de vadeo de 800 milímetros, con las que se puede desenvolver con garantías en caminos, pistas y obstáculos de gran exigencia. Todo ello hace de la D-Max una de las pick-up con más capacidad de todo el mercado, mucho mejor que otras opciones del segmento que se venden por precios similares.
Tecnología y seguridad
Por dentro, el cambio, la modernización, también es evidente, ofreciendo una experiencia adaptada a los momentos tecnológicos que vivimos ahora en el mundo del motor y que ya es una necesidad para la mayoría de los conductores, aunque hablemos de una pick-up. Estrena un nuevo cuadro de instrumentos semidigital con una pantalla de seis pulgadas que ha mejorado mucho la resolución, lo que la hace mucho más intuitiva y segura. Si nos vamos a acabados superiores, por ejemplo, la versión Nitro Sport, trae también una cámara 360, un sistema que tiene más protagonismo en este tipo de vehículos, más complicados de maniobrar por su tamaño y dimensiones, que impiden muchas veces tener una visión completa en ciertos ángulos del coche.
Como decimos, una de las mejoras tiene que ver con la resolución de la pantalla, una exigencia europea en materia de seguridad, ya que esto provoca menos distracciones. En este sentido, cumple con la normativa GSR-III, ya que cuenta con un completo conjunto de asistentes a la conducción con los que se reduce drásticamente el riesgo en los desplazamientos de cada día, tanto en ciudad como en autopista. Los más destacados son el control de velocidad adaptativo, el sistema de frenada automática de emergencia, el asistente de mantenimiento de carril y un monitor de atención del conductor que detecta signos de fatiga o de distracción.
Cuatro acabados y tres tipos de cabina para elegir
Las configuraciones están disponibles a gusto del comprador, dependiendo de las necesidades de cada uno, pasando por un perfil profesional o el que busca un vehículo de estas características como ocio o para el día a día. Se puede elegir entre cabina sencilla, cabina extendida y cabina doble, esta última con una oferta más amplia de acabados: B-Strong, Evolution, Prestige y Nitro Sport. Si nos decantamos por la versión más equipada, hay que tener en cuenta que, además del concepto de pick-up tradicional, está equipada a la altura de un turismo, combinando robustez y confort con las capacidades para el trabajo del día a día.
El Isuzu D-Max vuelve a dar un paso adelante para adaptarse a la nueva realidad de estos vehículos, que han pasado de ser una mera herramienta profesional a ser un vehículo válido para cumplir con cualquier cometido que se le pida.









