Después de cuatro años, Mitsubishi cumple su palabra con el regreso del L200, pero con un planteamiento que ha pillado a más de uno por sorpresa, sobre todo porque el planteamiento no es tan arriesgado como se presuponía. Se mantiene el mismo motor diésel biturbo de 2,4 litros de siempre, nada de electrificación, algo que sorprende porque la normativa europea es cada vez más estricta.
El regreso del Mitsubishi L200
Este relanzamiento se ha llevado a cabo, primero en Reino Unido, antes que en Alemania, lo que inicialmente era lo previsible. Ahí llevaba algo más de tiempo sin comercializar el modelo, seis años, las cifras no salían, pero este mes de junio, se adelantaron al resto. En ese 2020 se llegó a un acuerdo con Renault-Nissan para que la marca francesa construyera en su país los coches de Mitsubishi.
Es la séptima generación del L200, en Reino Unido se importa a través de International Motors, con sede en las Midlands. Esta compañía distribuye también la pick-up de Isuzu y GWM. Se ofrecen dos acabados, el Titan y Barbarian, con precios de 36.295 libras, unos 42.400 euros al cambio, para la versión de pasajeros, y hasta 41.195 libras, unos 48.200 euros, para la variante Commercial, esta última, más equipada del Barbarian, cifras que dan una idea de por qué en Alemania se ha optado por una tarifa única de 39.990 euros, situada justo en medio de ese rango.
Este mismo coche se llama Triton en Japón, Australia y el sudeste asiático, y solo conserva el nombre L200 en el Reino Unido, Alemania, África y Oriente Medio. Es el mismo vehículo bajo dos denominaciones distintas según la región, algo que a muchos le ha generado cierta confusión en aquellos compradores que han querido comparar ambos modelos.
Chasis más rígido, y un diseño estético
En cuanto a la mecánica, nada nuevo relevante, mantiene el bloque diésel biturbo de 2,4 litros, que puede alcanzar una potencia de 204 CV y 270 Nm de par motor máximo. Esta es la misma unidad que Mitsubishi ha empleado en su gama todoterreno en estos últimos años.
Lo que sí ha cambiado es el chasis de forma notable, fabricado sobre una estructura de largueros de acero de alta resistencia, más rígida y más ligera que el modelo anterior. Mejora la rigidez torsional en un 40%, y eso debería notarse sobre el terreno, sobre todo en los más irregulares. Cuenta con una suspensión también rediseñada, con la que se mejora la capacidad de carga sin que se vea sacrificado el confort en marcha.
Dependiendo del acabado, se puede contar con el el sistema de tracción integral seleccionable Easy Select 4WD, con bloqueo del diferencial trasero y cambio manual de seis velocidades, o por el Super Select 4WD-II, de tracción total permanente, con siete modos de conducción, caja de transferencia de dos velocidades, control activo de guiñada y cambio automático también de seis velocidades.
Este diseño por parte del llamado «Rock Solid«, con el que la marca quiero, especialmente contentar a un público que han demostrado que el diseño es clave para llevar a cabo la compra. El 30% de los compradores de este modelo lo tienen muy en cuenta, según la propia firma.
El vehículo mide 5,32 metros de largo, por lo que esta nueva L200 se mueve en las cotas habituales del segmento medio de pick-ups, un poco más ancha, más alta y más larga respecto al modelo anterior. Tiene una capacidad de remolque máxima de 3,5 toneladas, una cifra que encaja con lo reclama hoy en día un comprador que quiere contar con esta característica.
Mitsubishi sigue presumiendo de garantía
En Alemania, el modelo se comercializa por 39.990 euros, un precio que, para nada, es agresivo, no hay más que comparar los modelos que se mueven en el mismo segmento, los de doble cabina diésel 4×4 bien equipados, que se mueven entre los 34.000 y los 42.000 euros, así que se mueve en la horquilla de precios habituales.
Pero en donde sí da un golpe sobre la mesa, donde se diferencia realmente respecto a los rivales, es en la garantía. Parte de los cinco años habituales, pero se puede ampliar a los 8 años o 160.000 km. Esta cobertura está muy por encima de sus rivales, pero hay que tener en cuenta que, según diversos análisis del mercado, el L200, en comparación, por ejemplo, al Toyota Hilux, tiende a devaluarse más rápido.
Se espera que el lanzamiento del vehículo para el resto de Europa se produzca antes de que finalice el año, aunque podría retrasarse a principios del 2027. En España, donde el mercado de los pick-up está creciendo, incluso más de lo que se podría esperar, no debería tardar mucho en esta presente en el catálogo y disponible en los concesionarios.









