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El ingeniero que trabajó con Schumacher y Alonso cuenta qué los hacía diferentes: “Lo necesitas desesperadamente”

El ingeniero que trabajó con Schumacher y Alonso cuenta qué los hacía diferentes: “Lo necesitas desesperadamente”

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Por: Jorge Majdalani

Publicado: 28.08.2026 15:00

Hay comparaciones que pesan más cuando vienen de alguien que estuvo dentro del garaje. Rob Smedley trabajó con Michael Schumacher y Fernando Alonso, conoció sus formas de preparar un fin de semana y vio desde muy cerca cómo dos campeones podían llevar a un equipo hacia delante de maneras muy diferentes.

El ingeniero británico no coloca a ambos pilotos en el mismo molde. Sus formas de conducir y de trabajar tenían diferencias evidentes. Pero también encontró puntos en común que explican por qué Alonso y Schumacher dejaron una huella tan profunda en los equipos en los que estuvieron.

¿Qué tienen en común Fernando Alonso y Michael Schumacher?

La personalidad es uno de esos puntos de encuentro. Desde fuera, tanto Schumacher como Alonso podían transmitir una imagen muy distinta de la que encontraban los miembros de sus equipos. En el caso del asturiano, Smedley fue bastante claro cuando le preguntaron por ello.

“Lo que ves desde fuera no es lo que hay dentro. Fernando es un personaje muy reservado”, explicó el británico en ‘DECOD3D’, la serie de entrevistas de DAZN. Esa faceta cambiaba cuando Alonso entraba en el trabajo diario del equipo. Allí aparecía un piloto tremendamente competitivo, exigente y con una implicación que iba mucho más allá de las horas que pasaba dentro del coche.

Smedley llegó incluso más lejos al explicar qué supone tener a un piloto así dentro de una escudería. “Es alguien a quien deseas tener siempre en tu equipo; lo necesitas desesperadamente”, aseguró.

La razón está en la forma en la que Alonso empuja al grupo. “Fernando es muy competitivo, un auténtico activo para el equipo. Quiere ganar siempre, a cualquier precio”, añadió Smedley. Para él, esa intensidad termina contagiándose al resto de la estructura y puede convertirse en una ventaja cuando el coche todavía no está donde debería.

Alonso tenía algo especial antes de llegar a la Fórmula 1

Smedley no descubrió esas cualidades cuando Alonso ya era campeón del mundo. Lo hizo mucho antes, cuando el español todavía estaba intentando abrirse camino hacia la Fórmula 1.

El británico fue su ingeniero durante la etapa de Fórmula 3000 con el Team Astromega, en la temporada 2000. Alonso llegaba después de competir en la Fórmula Nissan y se encontraba por primera vez con un monoplaza mucho más potente y con bastante más carga aerodinámica.

La primera impresión fue suficiente para que Smedley entendiera que tenía delante a un piloto diferente. “No hay absolutamente ninguna duda acerca de su talento natural. Yo vi ese talento natural ya en 1999, cuando yo era su ingeniero de la Fórmula 3000”, recordó, aunque la temporada a la que se refería era la de 2000.

La comunicación tampoco era sencilla al principio porque Alonso todavía no hablaba inglés. Pero aquello no impidió que la velocidad apareciera prácticamente desde el primer momento. Smedley recuerda que en la primera prueba en Barcelona el asturiano se subió al coche y empezó a rodar a un ritmo que llamó especialmente su atención.

“Era muy, muy rápido desde el inicio”, explicó el ingeniero. Aquel año todavía quedaba mucho por aprender, tanto para el piloto como para quienes trabajaban con él, pero el proceso fue rápido. “Al final del año, ya dominaba”, recordó Smedley.

Fernando Alonso y Michael Schumacher, GP Turquía 2006
Clive Rose/Getty Images

Los tres pilares que explican a Alonso

Cuando Smedley tuvo que resumir qué había permitido a Alonso mantenerse durante tantos años entre los mejores, no necesitó una lista interminable. Se quedó con tres conceptos. “Talento natural. Trabajo duro. Inteligencia”.

El primero estaba ahí desde aquella etapa en Fórmula 3000. El segundo lo pudo comprobar años después, cuando volvió a coincidir con Alonso durante su etapa en Ferrari. Smedley describió al asturiano como un piloto que nunca dejaba de trabajar y que intentaba sacar algo más de cada situación.

Durante el tiempo que trabajé con él en la Fórmula 1 en Ferrari, siempre estaba en ese modo exhibición. Se toma el trabajo en serio, trabaja duro”, explicó. La combinación de velocidad y dedicación es, para Smedley, la parte que termina separando a los pilotos con talento de los grandes.

“Algunos tienen talento natural, otros trabajan duro, pero cuando tienes las dos cosas combinadas, la suma es increíble”, añadió.

¿Por qué Fernando Alonso sigue entre los mejores?

El tercer punto es probablemente el que más ayuda a entender la longevidad de Alonso. Smedley no habla únicamente de su capacidad para conducir rápido, sino de lo que ocurre dentro de su cabeza mientras conduce.

“La inteligencia se muestra de muchas maneras”, explicó. El ingeniero destaca la capacidad del español para analizar lo que sucede a su alrededor mientras conduce a velocidades enormes y utilizar esa información para tomar decisiones durante la carrera.

También destaca su fortaleza mental. Alonso puede tener un compañero más rápido en un momento determinado sin que eso le haga perder el rumbo. “Es difícil que alguna vez veas a Fernando teniendo un mal día. Tiene muy pocos días malos, es muy consistente”, apuntó Smedley.

Alonso y Schumacher llegaron al límite por caminos diferentes

Ahí es donde la comparación con Schumacher gana interés. No porque Smedley considere que ambos fueran el mismo tipo de piloto, sino porque encontró en los dos una capacidad poco habitual para convertir su competitividad en una fuerza que arrastraba al equipo.

Schumacher construyó buena parte de su grandeza alrededor de una relación extraordinariamente profunda con el coche y de una exigencia enorme en el trabajo diario. Alonso ha tenido otra manera de hacerlo, con una capacidad de adaptación que ya impresionaba cuando todavía era un piloto de Fórmula 3000.

Michael Schumacher y Fernando Alonso, GP San Marino 2006
Vladimir Rys/Getty Images

Los dos entendían que un piloto no trabaja únicamente cuando está sentado en el monoplaza. Había que analizar, insistir, entender los problemas y empujar a los ingenieros. Ahí aparece la verdadera conexión que Smedley encontró entre ellos.

Schumacher convirtió esa forma de trabajar en uno de los pilares de la reconstrucción de Ferrari que terminó llevando a la Scuderia a dominar la Fórmula 1. Alonso también ha tenido ese peso dentro de sus equipos, aunque su carrera haya seguido caminos diferentes y sus resultados no hayan terminado acompañando siempre a la altura de su rendimiento.

Por eso la comparación sigue teniendo sentido tantos años después. Alonso y Schumacher no necesitaban parecerse para dejar una huella similar. Cada uno encontró su propia manera de entender el coche, competir y llevar al equipo consigo.

Y Smedley, que tuvo la oportunidad de verlo desde dentro, se queda con algo que probablemente explique mejor que cualquier estadística por qué ambos pertenecen a una conversación tan reducida. En Alonso vio talento desde que era muy joven, pero también descubrió con los años que aquel talento venía acompañado de trabajo, inteligencia y una obsesión por mejorar que nunca desapareció.

EL PADDOCKvia El Paddock

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Jorge Majdalani

Jorge Majdalani

Jorge es periodista y SEO formado en la UAM, de los que se adaptan a todo y siempre están a varios frentes. Creció con la inspiración de Fernando Alonso y con la constancia que le inculcó su padre, y desde entonces no ha dejado de buscar nuevos retos. Inició su trayectoria en medios locales de la provincia de Granada y, con el tiempo, ha pasado por distintos proyectos y cabeceras en España. Ha trabajado como redactor en portales, revistas y periódicos, con especial foco en información deportiva y del motor. En Autonoción cubre la actualidad del motor y, especialmente, la Fórmula 1.

Contacto: info@autonocion.com
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