Apenas un par de gotas, esa es toda la lluvia que hemos visto este año en la F1. Solo una carrera iba a comenzar sobre mojado, fue el pasado 4 de octubre, en Sepang, pero un error de software en la vuelta de formación, muchos coches se quedaron parados, retrasó el inicio de la carrera, y para cuando se reinició, solo se corrieron algunas vueltas con el asfalto húmedo, de hecho, algunos arriesgaron saliendo con gomas secas. Es el único precedente de lluvia esta temporada, y todo indica que, en Brasil, por fin veremos a los monoplazas sobre mojado.
Y cuando más complicado se pone el asfalto, más opciones tienen de brillar los pilotos más talentosos, y ahí entra en juego Fernando Alonso. El comportamiento del AMR26 es una verdadera incógnita, se ha vuelto imposible predecir cuándo se supone que pueden ir bien y cuándo se supone que irán mal. Pero si por fin toca uno de esos fines de semana donde logran exprimir al máximo las limitadas prestaciones, con la lluvia, podemos estar hablando del mejor resultado de la temporada. No nos aventuremos.
La lluvia y la F1
En los últimos años la F1 ha sufrido uno de los mayores problemas de la historia del deporte con la lluvia: con el antiguo reglamento, era imposible correr cuando caían más gotas de lo normal. Las carreras más bonitas y más arriesgadas del mundo, las de mojado en la F1, llevan años sin verse, se le ha privado al espectador de gozar de tal espectáculo. El problema no era que los pilotos actuales sean incapaces de correr bajo estas condiciones por capacidades, aunque se dice que algo de agallas, comparado con los pilotos de otra época, faltan.
El problema eran los monoplazas de la última reglamentación, los coches más pesados de la historia del deporte, sumado a las gomas de mojado que mejor filtraban el agua del asfalto. Todo ello provocaba que los monoplazas expulsaran una cortina de agua desprendida de los neumáticos, haciendo casi imposible la visibilidad de los coches que venían por detrás. El líder no tenía problemas, pero cuantas más posiciones retrasadas estaba un monoplaza, más peligroso era, por la cantidad de agua, y por el peligro de no ver el resto de monoplazas.
La nueva reglamentación
Se han buscado muchas soluciones para poder correr sobre mojado con esta nueva reglamentación, pero aún no se han podido probar y la duda es si serán suficientes para volver a disfrutar del espectáculo de correr bajo la lluvia. Los coches son menos pesados y los neumáticos más pequeños que el año pasado. Por parte de Pirelli, también afirman haber logrado reducir la expulsión de agua de los neumáticos. Por lógica, habrá mejor visibilidad, la duda, si será suficiente para que se pueda correr. Por el momento, no se sabe, no se ha corrido bajo la lluvia en toda la temporada.
Solo el pasado 4 de octubre llovió en Sepang, no fue una lluvia superintensa, los monoplazas montaron neumáticos intermedios, pero durante la vuelta de formación ocurrió algo insólito en la historia de la F1: algunos coches se detuvieron por un fallo en el software al activar el “modo de lluvia”. Este modo incluye zonas específicas de los circuitos que son más peligrosas, y aplica reducciones adicionales al motor. Cuando algunos monoplazas alcanzaron en estos tramos unas velocidades extremadamente bajas, el fallo desconectó algunos sistemas de potencia y varios monoplazas se detuvieron por completo. La salida se abortó, tardaron algo más de una hora en solucionar el problema, y cuando se reanudó la carrera, la pista estaba prácticamente seca.
La lluvia llega a Interlagos
Brasil siempre se ha caracterizado por tener muy presente la lluvia, y parece que no se librarán este fin de semana. A medida que han ido pasando los días, las predicciones han ido creciendo, de hecho, a día de hoy, hay una alta probabilidad de lluvia para el sábado y para el domingo. Será la primera oportunidad para poder ver el comportamiento de los nuevos monoplazas bajo la lluvia, veremos si por fin se puede correr.
Para Fernando Alonso y para Aston Martin, es una buena noticia, o no, siempre que el motor no dé problemas. Viendo los constantes problemas de la unidad de potencia de Honda, la lluvia podría suponer un problema importante en el funcionamiento, todo puede pasar con la firma japonesa. En caso de que todo funcione, estamos ante una verdadera oportunidad para ver a Fernando Alonso muy por encima de su posición real. Es uno de sus circuitos favoritos, con rectas, curvas rápidas y curvas lentas, y sorprendentemente, este tipo de circuitos se le ha dado relativamente bien al equipo esta temporada. Si toca uno de esos fines de semana en el que no hay problemas de motor y dan con la configuración adecuada, quizá sea mucho pedir, es posible que podamos divertirnos con el asturiano este fin de semana.
Parece que, por fin, podremos ver la F1 sobre mojado, ya no esta temporada, es un espectáculo que llevamos años sin ver en la máxima categoría del automovilismo, y hay muchas ganas de volver a sentir ese espectáculo donde los pilotos con más talento pueden mostrarlo.









