Lexus fabricará el próximo año 2027 su primer coche en suelo chino en la planta de Jinshan, en Shanghái, que pertenece en su totalidad a Toyota. Será un SUV eléctrico, y en principio, se van a producir 1.000 coches al mes aproximadamente, alrededor de 12.000 al año.
Es una novedad comercial, porque hasta el día de hoy, cada unidad de vehículos Lexus que se vendía en China llegaba en barco desde Japón. No nos hemos olvidado de decirte el nombre del modelo, es que todavía Lexus no lo ha anunciado, entendemos que sí lo tiene decidido y que se lo ha guardado por el momento. Tampoco hay datos relacionados con su ficha técnica, ni batería, motores, autonomía ni cuál será su precio. Pero el objetivo es recuperarse en un mercado donde han bajado de vender 227.000 coches en 2021 a 182.458 vehículos en 2025.
Lexus y una fábrica 100% de Toyota
Toyota anunció la planta en febrero de 2025, colocó la primera piedra en junio de ese año y esperaba completarla en agosto de 2026, para empezar a producir en 2027. Se levanta en el distrito de Jinshan, al suroeste de Shanghái, y funciona como una empresa de capital totalmente extranjero, algo que hasta ahora solo tenía Tesla entre los fabricantes de fuera de China, lo que permite a Toyota producir los Lexus al margen de sus dos empresas conjuntas, GAC Toyota y FAW Toyota. Prevé crear unos 1.000 empleos en la fase inicial, y se habla de una inversión de unos 2.000 millones de dólares, una cifra que no ha confirmado Toyota.
La decisión es poco habitual en la marca. Toyota ha desarrollado este SUV en China primero, y no en Japón, y se apoya más que nunca en socios y proveedores locales, mientras que en el resto del mundo mantiene su estrategia de todos los caminos, con todo tipo de propulsiones. China es su tercer mercado, tras Estados Unidos y Japón, y allí se ve obligada a adaptarse.
Una producción de 1.000 coches al mes
El SUV usará el gigacasting, grandes piezas estructurales de aluminio fundidas de una sola vez para la parte delantera y la trasera, con lo que se reducen los componentes y las operaciones de montaje, y el peso de algunas partes de la carrocería puede bajar hasta un 20%. La fábrica prescinde, además, de la clásica cinta transportadora, y los coches se mueven solos de un puesto de trabajo al siguiente, con una técnica que Toyota desarrolla en casa.
La producción será tranquila: unos 1.000 coches al mes al principio, y «decenas de miles» en 2028, según Lexus, aunque la capacidad es de 100.000 al año. Algunas informaciones sitúan el arranque en la segunda mitad de 2027, de modo que, a ese ritmo, saldrían unos 6.000 coches ese año, la mitad de los 12.000 que sugiere la cifra mensual.
Lexus no ha revelado la batería. Se habla de celdas prismáticas de litio ternario o de litio ferrofosfato, sin confirmar ni la química ni el proveedor, y no hay nada que lo relacione con las baterías de estado sólido que Toyota desarrolla con Idemitsu Kosan, y que quiere llevar a sus eléctricos en 2027 o 2028.
Lexus pierde terreno en China
La marca ha pasado de unos 227.000 coches vendidos en China en 2021 a 182.458 en 2025, un 20% menos. Su modelo estrella, la berlina ES, sumó unas 57.800 entregas entre enero y agosto de 2026, un 26% menos que un año antes, y algunos concesionarios han llegado a ofrecer descuentos de más de 50.000 yuanes, unos 6.500 euros. Frente a ella están las nuevas marcas premium de eléctricos locales, como NIO o Zeekr, que ofrecen más tecnología por menos dinero.
Fabricar en China permitirá a Lexus esquivar el arancel del 15% que pagan los turismos importados, y competir mejor en precio. El mercado empuja en esa dirección: en 2025, los coches de nuevas energías, eléctricos e híbridos enchufables, supusieron cerca del 54% de las ventas de turismos del país, según la CPCA.
Toyota reordena a sus socios chinos
Esta nueva planta no es una casualidad, coincide en un momento en el que Toyota está reorganizándose en China. GAC quiere comprar el 50% de FAW Toyota, ahora en manos de FAW. Hace unas semanas, estas tres compañías ya firmaron un acuerdo marco con el objetivo de intensificar la colaboración en investigación y desarrollo, compras y producción, aunque el acuerdo no es efectivo a día de hoy porque se deben superar los trámites regulatorios, pero FAW Toyota va a seguir siendo una empresa independiente.
Toyota ya tiene gran apoyo chino para el desarrollo de sus tecnologías con empresas y acuerdos conjuntos como con bZ3 de FAW, donde la firma nipona usa ya baterías del gigante BYD. A partir de 2027 Lexus podrá contar con su propia base de producción, y es clave porque la marca, aunque ahora ha bajado en ventas, puede presumir de haber tenido hasta 23 millones de clientes que han elegido algún coche de las marcas conjuntas de Toyota.
Este SUV es una nueva apuesta en una nueva era, tendrá precios chinos y fabricación destinada exclusivamente a ese mercado, veremos si esto supone un verdadero atractivo para el mercado local, para que los clientes vuelvan a confiar en la marca.









