Hyundai parece decidido a entrar de lleno en el mundo de los todoterrenos, un segmento donde nunca ha tenido nada propio, pero lo cierto es que lleva años mirando a Jeep, Ford y Toyota para crear su propio vehículo de chasis independiente. Ese es el Boulder, presentado como concepto en el Salón del automóvil de Nueva York, y esperando a conocer la versión final.
Una patente, dos versiones de la misma historia
De momento, tenemos una patente, en la oficina de India, y esto ha permitido que la imagen del vehículo pudiera salir a la luz, aunque no será la imagen definitiva del vehículo, Carscoops, Autoblog o MotorTrend la interpretaron como el anticipo de la versión de producción del Boulder. Mantiene el capó recto, parrilla baja y pasos de rueda cuadrados, con la quinta rueda colgada atrás para repuesto. Todo ello, por el momento, encaja como se esperaba, pero Hyundai Motor America ha emitido un comunicado negando que esa patente tenga que ver con el Boulder o con un coche que vaya destinado al mercado norteamericano.
La filial en India ni ha confirmado ni ha desmentido, dicen no entrar a especulaciones, y que siguen con el compromiso de traer 26 modelos nuevos a India hasta el 2030. Así que esta imagen de la patente, solo podría interpretarse como un diseño relacionado pensado para el mercado indio, no como la versión definitiva del Boulder americano.
Y por si fuera poco, hay una segunda patente, esta, registrada de manera conjunta por Hyundai y Kia el pasado 19 de mayo. Aquí se ve una parrilla mucho más cerrada, faros LED finos en lugar de los verticales apilados del Boulder, lo que hace prever una variante eléctrica independiente. Por tanto, nos encontramos con dos patentes, con dos posibles interpretaciones, pero sin nada oficial para desvelar cuál es cuál, ni siquiera para confirmar que pertenezca a ese modelo.
Del capó de almeja al capó plano: lo que cambia respecto al concepto
Aun así, más allá de polémicas, de comunicados, de desmentidos, esta imagen nos podría servir para hacernos una idea de cómo podría ser el vehículo. El capó de tipo almeja del prototipo desaparece, se cambia por uno plano y más convencional. La parrilla es más estrecha, con rendijas, y los faros se apilan verticalmente, flanqueados por luces diurnas. Contará con manetas tradicionales para abrir las puertas, retrovisores convencionales, ganchos de recuperación funcionales y una placa protectora. Son elementos que, sobre el diseño, encajan a la perfección, luego habrá que ver cómo encajan en el producto final.
Los pasos de rueda se conservan muy marcados, el delantero se funde con la parte frontal del vehículo, y el trasero arranca directamente desde las puertas de la segunda fila, una firma visual muy reconocible por la marca. Cuenta con baca en el techo, pero no hay estribos. En el pilar C se introduce una pequeña ventana que permite meter algo de luz al habitáculo. En la patente no se ve nada de la parte trasera, pero debería mantener el concepto habitual, por lo que contaría con un portón grande y plano, con la rueda expuesta, y con neumáticos que podrían alcanzar las 37 pulgadas.
Tampoco tenemos imágenes nuevas del interior, así que nos debemos enfocar en lo que se veía en el concepto. Contará con un salpicadero horizontal, varias bandejas para guardar cosas, Head-Up Display proyectado sobre el parabrisas y cuatro pantallas para el puesto de mando. Aunque no se descarta que estas cuatro pantallas, acaben por fusionarse en una sola y con el sistema Pleos Connect. Se esperan versiones de 5 y 7 plazas.
Motor y plataforma
El Boulder estará confeccionado con un chasis independiente que se va a fabricar en acero, algo completamente nuevo para Hyundai, nunca antes lo había hecho, que está pensado también para la pick-up que está confirmada para antes del 2030. En cuanto a la mecánica, son todo rumores, estos apuntan a un híbrido gasolina 2.5 litros con 333 CV, un híbrido enchufable en torno a los 400 CV, y no se descartan variantes completamente eléctricas. Incluso podría haber alguna mecánica turbodiésel que se comercialice fuera de EEUU, 2.2 de 209 CV con caja automática, similar al que ya usa el Tasman.
Gavin Donaldson, jefe de operaciones de Hyundai en Australia, ha comentado que la marca prefiere un híbrido o un EREV, antes que apostar por otro diésel. También sería un vehículo de tracción total, bloqueos de diferencial delante y detrás, reductora y suspensión delantera independiente con eje rígido atrás, lo que viene siendo el diseño de un todoterreno.
Ford Bronco, Jeep Wrangler, Toyota 4Runner y Land Rover Defender son la competencia que tendrá Hyundai, no es poca cosa. Entra en un mercado limitado y con claros dominadores. El Boulder se va a convertir en una alternativa, pero habrá que ver cómo plantea la firma, su comercialización para lograr los objetivos.









