El calendario de Fórmula 1 sigue siendo una incógnita tras la vuelta de la competición después del paro veraniego. El conflicto que asola Oriente medio se está alargando más de lo que todo el mundo desearía y la Fórmula 1 sigue en jaque meditando sobre qué decisión tomar sobre las dos últimas pruebas del campeonato, previstas en un origen para ser disputadas en Catar y Abu Dhabi.
La historia con estas dos carreras viene de lejos: ya van muchos meses de rumores e idas y venidas… hasta el punto de que la propia Fórmula 1 ha tenido que retrasar el anuncio del calendario de la temporada que viene por culpa del conflicto de Oriente Medio. ¿Habrá que empezar el curso en Australia si Baréin sigue sin ser segura? La realidad es que nadie sabe dónde va a terminar el Mundial de esta temporada a estas horas pero se va estrechando el cerco.
La Fórmula 1 va a intentar, sea como sea, salvar las dos carreras, o al menos una, que cierran el campeonato, por la importancia que estas tienen en el deporte. El canon económico es extremadamente jugoso y son citas estratégicas. Ya lograron salvar la prueba de Baréin que se celebrará en el territorio de Malasia pero sin alterar el nombre del Gran Premio. Arabia Saudí, sin embargo, no tuvo tanta suerte y pereció.
Meses de seguimiento
Según ha podido saber este medio, la Fórmula 1 lleva siguiendo y monitorizando el conflicto de Oriente Medio durante varios meses. Lo ha hecho desde muy cerca. Stefano Domenicali, presidente y CEO de la competición, contó en una mesa redonda celebrada nada más arrancar el parón de verano que el plazo que se daba la Fórmula 1 para tomar una decisión sobre las dos últimas carreras era a mitad de septiembre, o sea, dentro de dos semanas.
La logística es muy compleja y hay muchas partes implicadas: equipos, patrocinadores, Pirelli con sus neumáticos… también ha habido varias alternativas que han emergido durante esta semanas para coger las últimas carreras. Han estudiado alternativas de todo tipo: ha aparecido el nombre de Portimao pero está con trabajos de mejora y rehabilitación de las instalaciones de cara a la prueba que acogerá el año que viene en su vuelta al calendario. La ilusión de más de uno sería correr en Barcelona para terminar el Mundial. También se ha hablado de Turquía, que estará el año que viene también en el calendario.
Pero la realidad es que la hipótesis que más fuerza está cogiendo a estas horas entre los equipos de la parrilla de Fórmula 1, según ha podido confirmar este medio, es terminar el campeonato en Imola. Domenicali ya ha dado alguna pista públicamente sobre las posibilidades que tiene este circuito de acoger la última prueba. A pesar del frío, similar o menor al de Las Vegas, la molesta niebla y las posibles lluvias y nevadas, alguno ya está reservando hotel en la región de la Emilia Romagna.
Un sueño para Antonelli
Imola ha desaparecido del calendario este año pero, caprichos del destino, está cerca de volver. Eso sí, en una fecha poco habitual pues acostumbraba a ser de las primeras pruebas europeas y se disputaba en mayo. Ahora sería en la última semana de noviembre o primera de diciembre pues la carrera en Las Vegas se celebra el 22 de noviembre.
Sería un final de cuento de hadas, soñado para Kimi Antonelli y Mercedes, pues el italiano es local de esa zona de Italia. Ahora mismo el joven lidera el campeonato y es el favorito para llevarse el título de Fórmula 1 en 2026. Coronarse como campeón frente a su gente y en su casa sería idílico para Antonelli.









