El mercado del automóvil está atravesando un momento de transformación que está provocando una incertidumbre muy grande dentro del sector. La transición a la electrificación no hace más que cambiar la hoja de ruta constantemente, porque los avances son constantes, las alternativas son cada vez más amplias, y la llegada del mercado chino, no ha hecho más que complicar todavía más la situación. Y en este sentido, desde Europa se llevaba un tiempo esperando que un gigante como Ford, diera señales sobre qué rumbo iba a coger para esta nueva era de la automoción. Y por fin, ha llegado esa señal.
Esa señal es el Ford Bronco, uno de los SUV más reconocibles de la marca americana, que va a llegar al mercado europeo con una nueva actualización, mejor dicho, una nueva generación que va a cambiar por completo la percepción del coche. Pero lo que realmente ha generado entusiasmo es que el vehículo se va a fabricar en Valencia, en la planta de Almussafes, que comenzará a producir este nuevo modelo a partir del año 2028.
Esta decisión se enmarca en el plan estratégico de Ford para renovar la compañía en Europa. Y las previsiones presentadas a día de hoy, hablan de una producción de 300.000 unidades al año, lo que convertiría a Valencia en un punto clave de la firma en Europa.
El nuevo Ford Bronco
Las dudas que más se han generado respecto al Ford Bronco, es como será su modelo en Europa. Porque en Estados Unidos, donde los coches grandes, más bien gigantes, son comunes, en Europa, este tipo de vehículos de tal tamaño son una rareza. Pero todo apunta a que este modelo no va a suavizar su carácter en suelo europeo.
Aunque algo diferente tiene que serlo, no queda otra si hay que adaptarse a la normativa ambiental actual, porque, mientras que en Estados Unidos pueden seguir apostando por el motor de combustión, en Europa, parece obligatorio, y más si hablamos de un coches que se estrenará en, al menos dos años, que la electrificación esté presente. En principio, la apuesta será la hibridación enchufable para reducir emisiones y mejorar en eficiencia, pero se pretende mantener las capacidades reales, sobre todo fuera del asfalto, donde realmente este vehículo está llamado a marca la diferencia.
La llegada de la electrificación, en sus inicios, imposibilitaba mantener las prestaciones como las del Bronco con las normativas ambientales. Sin embargo, el trabajo y la evolución de las tecnologías limpias, posibilita que este escenario sea una realidad a día de hoy, y a bien seguro, seguirá mejorando a lo largo de los años.
En cuanto a lo visual, a primera vista, se espera una pequeña evolución de un diseño que seguirá siendo más que reconocible, con pasos de rueda marcados, una altura libre y generosa, líneas rectas, y una imagen muy diferenciada si lo comparamos con otros SUVs de la marca.
Si analizamos la gama europea de la marca, el Ford Bronco se podría situar por encima de propuestas como son el Kuga, aunque con una posición claramente más emocional y aspiracional. Y el objetivo de este nuevo modelo, de esta nueva generación, no es solo competir en cuento a precio o eficiencia, el objetivo es poder recuperar una posición perdida en el mercado que sigue apostando por vehículos que ofrezcan personalidad y capacidad aventurera.
Y lo bueno es que, al ser un híbrido enchufable, podrá beneficiarse de una etiqueta ambiental favorable de la DGT, seguramente la ECO, por lo que la normativa y las restricciones de las grandes ciudades, no serán un problema, y aunque el vehículo está concebido para otros entornos, podrá circular por las grandes ciudades con total libertad.
Ford y el avance chino
Ford hace este movimiento para intentar plantar, entre otros, al comercio chino. Este comercio ha logrado conquistar en muy poco tiempo al público popular, logrando posicionarse entre los vehículos más baratos y asequibles del mercado, y poco a poco, van escalando, van lanzado modelos con más prestaciones. Digamos que comenzaron operando en la clase baja, ahora están compitiendo en la clase media, y quieren conquistar también la clase alta. Y los coches grandes tipo 4×4 como el Bronco, entra dentro de los objetivos.
Por eso, se aventura a lanzar una nueva generación de un vehículo reconocible y dirigido a un público muy concreto pero que sabe lo que quiere, que le gusta este tipo de modelos, y no quiere perder el tiempo ni dar opción a otros fabricantes a que le quiten su espacio de mercado.
Habrá que esperar hasta el año 2028 para ver el nuevo Ford Bronco, será uno de los modelos más esperados, una nueva generación de uno de los todoterrenos más icónicos del mundo. Además, el hecho de que se fabrique en España, en Valencia, supone una inyección económica y se convierte en una prueba más de que las grandes firmas de todo el mundo siguen confiando sus proyectos a nuestro país.









