ES NOTICIA
¿Ya nos sigues en Google? Síguenos en tu feed de Discover Seguir
Porsche se obsesiono tanto con el peso que ideó un depósito de combustible esférico presurizado con nitrógeno que lo único que hizo fue empeorar el coche: los 60 eran loquísimos

Porsche se obsesiono tanto con el peso que ideó un depósito de combustible esférico presurizado con nitrógeno que lo único que hizo fue empeorar el coche: los 60 eran loquísimos

{{author_name}}

Por: Chema Bonilla Díaz

Publicado: 28.08.2026 19:00

Incluso menos de un kilo de peso extra puede suponer la victoria o la derrota en competición. Para Porsche, a finales de los años 60, era casi una obsesión.

El mejor ejemplo está en el Porsche 909 Bergspyder, un bólido de apenas 400 kg. Este escondía una de las soluciones más extrañas desarrolladas por la marca. Se trata de un depósito esférico de combustible presurizado.

Así, permitía prescindir de la bomba de alimentación de gasolina y ahorrar hasta 7 kg, una cifra muy relevante en un coche tan ligero. Sobre el papel parecía una idea brillante. Además, en la práctica demostró el límite tan alto de la marca de Stuttgart y la capacidad para complicarse solo con el objetivo de ahorrar peso.

Una esfera de titanio en lugar de un depósito

El Porsche 909 fue desarrollado para el Campeonato de Europa de Montaña de 1968. Entonces, los alemanes dominaban la competición con el 910/8 Bergspyder. No obstante, Porsche siguió empleando estas pruebas como laboratorio para experimentar con materiales y soluciones a fin de implementarlas en nuevos coches de resistencia.

Entre ellas, apareció un extraño componente ubicado al lado del motor. Tenía aproximadamente el doble del tamaño de un balón de fútbol, forma completamente esférica y estaba sujeto al coche mediante tres correas. Era el depósito de gasolina.

Su carcasa estaba fabricada en titanio de sólo 0,8 mm de espesor. Por dentro incorporaba una vejiga flexible de goma que contenía el combustible. De hecho, estaba presurizado con nitrógeno.

¿Por qué estaba presurizado con nitrógeno?

La clave estaba en el espacio situado entre la carcasa de titanio y la vejiga de caucho. Porsche lo llenaba de nitrógeno a una presión aproximada de 15 bares. Esta comprimía constantemente la vejiga y obligaba al combustible a salir del depósito. Un conducto llevaba directamente la gasolina hasta la bomba de inyección mecánica del motor.

Gracias a ello, el 909 podía prescindir de una bomba de combustible convencional. Esta encargada habitualmente de hacer llegar el combustible desde el depósito.¿El objetivo? Ahorrar peso eliminando componentes.

Porsche calculaba que el sistema podía ahorrar un total de 7 kg. Puede parecer poco, pero en un coche como el Bergspyder suponía alrededor del 1,75% del peso total. Teniendo en cuenta que es un coche que ronda los 400 kg, el ahorro es importante.

Unos cuantos gramos menos equivaldrían a éxito

Todo en el Porsche 909 estaba ideado para ahorrar peso. El coche tenía bastidor tubular de aluminio y componentes del motor fabricados en titanio y magnesio. Los  muelles y pinzas de freno eran de titanio e incluso los discos de freno estaban hechos de berilio. Su carrocería de fibra de vidrio pesaba apenas diez kilos.

Su motor de 2.0 litros y 8 cilindros desarrollaba hasta 275 CV de potencia. El resultado era una relación peso-potencia de aproximadamente 1,4 kg/CV. Podía pasar de 0 a 100 km/h en unos 2,5 segundos. Ojo, el innovador depósito demostró que reducir peso a cualquier precio generaba otros contratiempos.

El resultado no fue el éxito: el proyecto de Porsche falló

El 8 de septiembre de 1968, Porsche llevó el 909 Bergspyder a la subida del Gaisberg, cerca de Salzburgo. Allí apareció el principal problema: una mezcla de aire y gasolina demasiado rica, es decir, había demasiado de la segunda.

El motor se ahogaba y sufría fallos en la combustión. El piloto Rolf Stommelen únicamente pudo defender una tercera posición.

Para la siguiente participación, en el Mont Ventoux, Porsche había acabado con el depósito esférico tal y como lo inventó. Recuperaron entonces una bomba de gasolina convencional. Con ella, Stommelen alcanzó el segundo puesto. Y es que, a partir de esa carrera, la ventaja principal del proyecto quedaría en desuso.

El Porsche que ayudó a mejorar… pero no era infalible

No obstante, si hay un punto positivo en esta historia es que solo se fabricaron dos unidades, lo que convierte al 909 en uno de los Porsche más exclusivos jamás construidos.

Además, algunas de sus soluciones, como el reparto de pesos, terminaron influyendo en otros coches de competición. En una época en la que Porsche estaba obcecada con ahorrar cada gramo, el 909 quedó como uno de los mejores ejemplos de hasta dónde podía llevar esa filosofía obsesiva.


GALERÍA
· 10 fotos


Ver todas


Depósito titanio Porsche 909 Bergspyder





+5



+3
EL GARAJEvia El Garaje

Aquí abajo se habla. No te calles.

Entras con Google al publicar
NOVATOPROPIETARIOVETERANOEXPERTOLEYENDA ★
EL GARAJEComunidad del motor
Visitar →
autonoción · El Box