Zandvoort (Países Bajos).- Siguen los brotes verdes en Aston Martin pese a su posición poco ilusionante y sigue con vida George Russell, ganador de la sprint, en el Mundial de Fórmula 1. La salida en la playa de Zandvoort fue limpia porque un circuito tan angosto tampoco te permite demasiado. No hay mucho lugar para la imaginación y la invención en una pista tan antigua y clásica. Con pocos metros hasta la curva uno, el poleman George Russell no tuvo dificultades para salir de la curva tres el primero, en la misma posición donde partió. Hasta encaró el coche mientras se apagaban los semáforos hacia el medio de la pista.
No hubo demasiada acción en las primeras curvas: apenas Kimi Antonelli adelantó a Oscar Piastri y Franco Colapinto a Yuki Tsunoda. Y poco más. Los alicientes de las 24 vueltas de la sprint fueron ver la evolución de la rueda blanda de Charles Leclerc, en una apuesta muy arriesgada y diferente, y el ritmo del Aston Martin de Fernando Alonso. El monegasco puso blandos, solo Olie Bearman se atrevió a tanto, y le funcionaron mejor de lo esperado. Sorprendente.
Tanto, que tuvo gomas vivas en la vuelta 18 para adelantar a Lando Norris después de haber ido detrás de su caja de cambios toda la carrera. El Ferrari de Leclerc fue segundo en meta, no muy lejos de Russell, que gestionó y nunca apretó. El podio lo completó Norris, seguido de muy cerca de Antonelli. Mientras, Max Verstappen, sexto, estaba más pendiente de sus retrovisores y de la amenaza de Hamilton que de Piastri, justo delante del neerlandés.
Puedes llegar al coche de delante pero pasarle es otra historia. Hamilton nunca pudo con Verstappen. Alonso, tras el desastre de ayer donde no salió nada, tenía ritmo, como demostró en Hungría con el nuevo chasis. Partiendo desde el fondo de la parrilla, ¿cuánto podía recuperar? El asturiano fue el piloto que más posiciones recuperó, con cuatro. Le tiró el coche varias veces a su compañero Lance Stroll por la decimoséptima plaza pero no pudo pasarle. Sí adelantó con brillo a Carlos Sainz y Nico Hulkenberg aunque la realización no lo mostró.
Aston, con ritmo
Su AMR26 rodó en tiempos de la media tabla. Ay de haber clasificado más arriba… Desde Hamilton, séptimo, todos rodaban en 17s menos los Cadillac, Williams y los blandos de Bearman, que se le cayeron. Mientras, los Aston Martin aguantaban en 17s medios-altos, en tiempos de Racing Bulls, Audi y Alpine. Tal vez Pierre Gasly, con las mejoras, y Gabriel Bortoleto, andan un escaloncito por delante. Pero los Aston están en la lucha.
Norris-Leclerc-Antonelli protagonizaron en las últimas vueltas una guerra fría por el podio que parecía que se iba a quedar ahí, en nada. Al final, nadie sabe bien cómo, el monegasco sobrepasó en la vuelta 18 al británico y terminó segundo. Una lástima que la playa que arreció la playa de Zandvoort no llegara unas vueltas antes. Habría agitado todo y añadido algo de picante a una sprint algo descafeinada.
A Carlos Sainz lo pararon para cambiarle ajustes y configuraciones en su coche para probar todo lo que pudieron y recopilar datos e información. Una prueba para olvidar en el fondo de la parrilla. Gasly pescó el último punto de la mañana, octavo, y cruzó la meta detrás de Hamilton, Verstappen, Piastri, Antonelli, Norris, Leclerc y Russell.









