Tocaba otro fin de semana de esos inexplicables para Aston Martin, pero de nuevo, todo queda eclipsado por el rendimiento de Honda. Como veníamos contando durante la semana pasada previa a la carrera, el rendimiento del AMR26 en el Autódromo Hermanos Rodríguez era una auténtica incógnita. Si mirábamos el rendimiento de los últimos años, tocaba sufrir, una densidad del aire que no debía favorecer, una recta enorme para volver a sacar las vergüenzas del motor Honda.
Sin embargo, llegaron los entrenamientos libres, y Fernando Alonso lograba los mejores tiempos de la temporada, se podía luchar por los puntos. Pero todo se torció cuando importaba, primero en la clasificación, y ya, con poco que hacer, en una carrera que solo duró 6 vueltas. Toca mirar a Brasil, toca mirar al final de una temporada que ha sido mucho peor que decepcionante.
Honda frustra a Fernando Alonso
Durante los entrenamientos libres, las tres tandas, Fernando Alonso y Aston Martin estaban muy optimistas con lo que podían hacer cuando comenzara el fuego real. Por primera vez en la temporada, entrar en la Q3 era una opción real, había que pelearla, había que hacer una vuelta perfecta, pero era el momento, y cuando el piloto asturiano huele sangre, y más ahora con el hambre que tiene, meterse entre los diez primeros el sábado era algo más que pura ambición, era una opción real viendo los tiempos durante todas las sesiones. No duró mucho la esperanza.
Porque apenas en la Q1, el motor Honda volvió a golpear a Fernando Alonso, a Aston Martin, y lo hizo a lo bestia. Apenas había realizado sus primeros giros cuando le pidieron desde boxes que parara el coche. Alonso exclamaba por radio: “No tengo ningún daño, ¿por qué debería parar?”. Pero enseguida se dio cuenta de que estaban viendo algo que él no podía ver desde el coche. “¿Quieres que pare? Estoy casi a la entrada del pitlane”. Y lo paró.
Y sus primeras declaraciones a los medios fueron una sola palabra que lo explicaba todo, “motor”. “Sí, estaba a 100 metros del garaje, pero probablemente el problema era más grande que cualquier cosa posible en el garaje. Así que lo más seguro, para todos los demás que estaban en la pista, era parar y dejar la pista libre”.
Decepción y ridículo en carrera
El fin de semana ya estaba perdido, o eso parecía, pero no, las cosas pueden ir a peor con Honda como motorista. En carrera, sabiendo que adelantar sería casi imposible, y se vio en toda la carrera con todos los monoplazas, solo tocaba seguir recopilando datos y ver hasta dónde podía llegar el coche. Se decidió arreglar los fallos, al menos, intentarlo, y no cambiar la unidad de potencia. La decepción llegó en la vuelta 6, los dos AMR26 se quedaban fuera de carrera casi al mismo tiempo, para que, por si alguien no se fuera a dar cuenta, se escenificara que sí, que estábamos ante un nuevo ridículo.
“Es muy frustrante”. “Espero que aprendamos una dura lección, es parte del proceso”. “El desafío con la altitud y esas cosas probablemente ha sido subestimado por nuestro motor. México siempre ha sido un duro desafío para las unidades de potencia y no ha sido suficiente”. “Niveles anormales de presión en los sistemas de la unidad de potencia”.
Fernando Alonso también explicó que el problema en carrera vino desde la salida, y después volvió a frustrarse porque el coche, para esta carrera de México, era “muy bueno”.
El relato de Alonso empieza en la salida. Allí, contó Alonso, “no había potencia. No salimos”. “Pero no podemos hacer muchas vueltas por lo visto, con el motor”. “Frustración por encima de lo imaginable”.
Brasil y el final del Mundial
Para el espectador, volver a tener carrera la semana que viene es ideal, no tanto para Aston Martin. El Gran Circo se desplaza a Brasil, una de las carreras más bonitas del año, uno de los circuitos favoritos de Fernando Alonso. Pero quizá, demasiado poco tiempo para preparar una carrera viendo los nuevos problemas de motor. O no, porque con este equipo, con esta unidad de potencia, todo es una incógnita.
“¿Brasil? Pff. Todo lo que hago es pensando en dar el mejor rendimiento, pero no acumulamos suficientes vueltas”, decía Fernando Alonso al final de la carrera.
De nuevo, el rendimiento será una incógnita, porque Interlagos es de esos circuitos que lo tienen todo, largas rectas, curvas más rápidas, curvas más cortas. ¿Cómo va a funcionar Aston Martin en caso de no tener problemas de motor? A estas alturas, aventurarse a saber por lo que puede luchar este fin de semana es bastante complicado.
Poco más se le puede pedir a esta temporada, no hay ninguna expectativa y el único deseo de Fernando Alonso y Aston Martin es, al menos, poder completar las carreras y ser algo competitivos, lo suficiente para seguir trabajando de cara a un 2027 en el que las esperanzas se van desvaneciendo, queda mucho que mejorar, y demasiado poco tiempo para evolucionar. Son 4 carreras las que quedan para terminar el Mundial, incluyendo el GP de Catar y el GP de Abu Dabi, que de momento se van a correr, y se pondrá punto final a una de las temporadas más decepcionantes de Fernando Alonso en toda su carrera, y eso son palabras mayores.









