Está claro que cuando piensa en comprarse un coche busca la fórmula mágica de más por menos. Quiere el mejor equipamiento, seguridad, motor y chásis, al menor precio posible. Es verda que cuando ya estamos hablando de alta gama no hay precio bajo, pero cuando llega un nuevo nombre al panorama y es más barato que sus competidores, incluso dentro la propia marca, es una clara señal de que la firma apuesta fuerte por él. Eso es exactamente lo que acaba de hacer Bentley con su primer coche eléctrico. El Torcal, que ya tiene precios en Países Bajos, cuesta unos 20.000 euros menos que el Bentayga de combustión.
No hablamos de un coche barato. Hablamos de que la versión de acceso arranca en 219.315 euros (impuestos incluidos, sin gastos de preparación). Pero en el universo Bentley, eso es una declaración de intenciones: la marca quiere que sus clientes miren al eléctrico, no al de gasolina.
Y no hablamos de un eléctrico cualquiera, sino de uno con hasta 888 CV, 600 km de autonomía y un interior que, como veremos, no ha renunciado a los botones físicos ni al lujo de siempre.
El nombre es español (y no es casualidad)
El Torcal toma su nombre del paraje natural de El Torcal de Antequera, en Málaga, conocido por sus formaciones kársticas. Bentley ya había hecho esto con el Bentayga (montaña de Gran Canaria), el Bacalar y el Batur. Es un guiño a España en un coche que, por tamaño, es el cuatro puertas más corto de la marca: mide 5,008 metros de largo, unos 13 centímetros menos que el Bentayga, aunque con más batalla . Es el Bentley «pequeño» de la gama, pero sigue siendo un Bentley.
888 CV que no buscan el récord, sino la comodidad
Las cifras de un coche de estas características ya se espera que no dejen indiferentes. Este Bentley llega al mercado europeo en dos versiones. El Torcal de acceso entrega 821 CV y 1.194 Nm, con un 0-100 km/h en 3,4 segundos. El Torcal S sube a 888 CV y 1.350 Nm, baja el 0-100 a 2,9 segundos y alcanza 260 km/h.
Hay un detalle interesante a tener en cuenta. Bentley no ha exprimido la potencia hasta el absurdo. Como explicaba la marca, el objetivo era que la aceleración no resultara incómoda. El acento está en el confort y la suavidad, no en ganar carreras. Es la diferencia entre un deportista y un atleta de élite: ambos son fuertes, pero uno está pensado para el disfrute diario.
Estamos hablando de un eléctrico por lo que la batería cobra especial relevancia. Cuenta con 113 kWh de capacidad bruta (108,7 kWh útiles), arquitectura de 800 V y carga del 10 al 80% en unos 16-20 minutos a 400 kW.
El interior que se resiste a ser solo una pantalla
Si abrimos la puerta del Torcal lo que encontraremos tampoco dejará indiferente a nadie. En la cabina tenemos una pantalla OLED curva, cuadro de instrumentos digital y Head-Up Display. Hasta aquí, lo esperable.
Lo que no ya no es tan esperable es que Bentley ha mantenido controles físicos para el clima, el volumen y los modos de conducción. En un mundo donde todo se táctil, sigue habiendo una rueda que se gira sin apartar la vista de la carretera. Es un detalle pequeño que dice mucho de cómo entiende la marca la ergonomía y la seguridad.
Si eres de los que te gusta cantar a pleno pulmón en el coche, esto te interesa. El sistema Naim for Bentley de la versión First Edition monta 28 altavoces, 1.780 W y Dolby Atmos 7.1.4, con transductores que hacen vibrar los asientos. Bentley incluso ha creado una «banda sonora» específica, grabada con una orquesta, para que el coche no suene a silencio eléctrico sino a algo con carácter.
Los precios (y la estrategia que hay detrás)
Con su llegada a Europa hemos conocido los precios en Países Bajos. La versión Torcal 821 CV parte de 219.315 €. Por su parte, el Torcal S 888 CV arranca en 252.151 €. Por último, el Torcal S First Edition 888 CV tiene un precio de 284.595 €.
El Torcal es unos 20.000 euros más barato que el Bentayga en el mismo mercado. No es un error de cálculo: es estrategia. Bentley quiere que los clientes que ya tienen un Bentayga de combustión miren al eléctrico como una opción natural, no como un capricho caro.
Los precios oficiales para España aún no se han comunicado, pero se especula con una horquilla que podría partir de unos 240.000 euros, y las primeras unidades llegarían en la segunda mitad de 2027. Si la estrategia neerlandesa se repite, el Torcal debería quedar por debajo de los 242.915 euros que cuesta el Bentayga en España.
Es la primera vez que Bentley pone su coche eléctrico por delante de su icono de combustión en la lista de precios. Y eso, en Crewe, no se hace por casualidad.









