El mercado ya no mira China con ojos recelosos. Muchos conductores en España encuentran en las marcas de coches chinas una alternativa más económica y atractiva. Además, no tienen que prescindir de un listado amplio de equipamiento de serie o la tecnología electrificada que se les exige para circular por su propio barrio. Volvo parece haber reaccionado para quedarse.
Varias marcas tradicionales, entre ellas la citada Volvo, preparan una estrategia concreta con la que seguir creciendo ante un escenario cada vez más competitivo. Y los suecos no han presentado uno precisamente poco ambicioso.
Plan de Volvo para 2030: 13 nuevos modelos electrificados
El plan a futuro de Volvo vertebra sobre una idea principal: presentar 13 nuevos modelos hasta 2030, año crítico para la industria. Durante estos cuatro años venideros, la firma sueca estudia introducir 7 nuevos modelos para el mercado occidental, incluyendo Europa y 6 solo para China.
La meta es duplicar su cuota de mercado. Para ello, además intervendrán en el mercado con coches eléctricos e híbridos de tercera generación. Sobre estos últimos, Volvo se refiere literalmente «para clientes que aún se muestran reacios a optar por la electrificación total».
Es decir, la electrificación de la gama sigue siendo una máxima. No obstante, no obligará al fabricante de Gotemburgo a dejar de apostar por motorizaciones que aún interesan. Además, estas tienen aún un peso muy considerable en el mercado, los resultados de ventas así lo evidencian. De hecho, la reciente renovación de la gama SUV híbrida al completo, XC40, XC60 y XC90 inclusive, así lo demuestra.
Los Volvo para Europa y los Volvo para China bien diferenciados
Esta estrategia también implica un enfoque regional para cada producto. Como ya comentaba en este mismo artículo, el plan abarca 6 modelos nuevos exclusivos para China y 7 para el mercado occidental. Además, Volvo aclaró que se trata de vehículos inéditos, no restyling sobre productos que ya se comercializan, como el XC40 o el EC40.
Aún hay más. Los modelos asiáticos incorporarán el Geely Software, tecnología de la marca matriz del grupo y los europeos/estadounidenses mantendrán la apuesta por HuginCore, la plataforma informática en la que confía Volvo. Estos últimos estarán diseñados sobre plataformas propias, SPA2 y SPA3, a la que ya recurren el Volvo EX90 o el EX60, respectivamente. Sobre estas, Volvo también explica que cada factoría se especializará en la construcción de los modelos de una plataforma.
Una imagen de marca muy diferente y un diseño «histórico»
Durante la presentación de ayer ante los medios, Volvo también explicó cuáles serían las bases de su próxima línea de diseño. El objetivo es conservar una imagen distintiva inspirada en su herencia de casi 100 años de historia. En la cita, compararon los estilos distintivos de los modelos europeos y los «looks» propios de los coches chinos. Con los próximos lanzamientos apuntarían a una diferenciación aún más clara con respecto a la competencia.
La firma sueca también se mostró especialmente crítica con las pantallas. Igual que los periodistas y los conductores: «somos conscientes de ello». Con una cámara «Leica» en pantalla, comentaron la importancia del feedback que transmiten productos como esta cámara a través de su construcción y los botones. Estudian la sensación de calidad que esta interacción puede otorgar, con materiales lujosos y haciendo hincapié en el sonido de los botones
Uno de los grandes anuncios de la jornada fue la presentación del próximo concept de Volvo. Preparado para mostrarse definitivamente al mundo en primavera de 2027, tendrá la misión de mostrar el nuevo lenguaje de diseño a perseguir por Volvo en los próximos años. No nos queda otra opción que esperar a que Volvo nos desvele qué planes tienen para soportar la llegada de nuevas marcas chinas premium a España.
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