El sector de los coches eléctricos sigue sumando más y más propuestas. No cabe duda que el mundo del automóvil ha cambiado radicalmente en los últimos años, y la irrupción del mercado chino ha tenido mucho que ver. Y ahora, una nueva propuesta del país asiático promete alterar aún más el mercado, el Geely E2.
Geely está preparando la entrada en el mercado español con un modelo que promete, y además va a tener sello español, va a ser ensamblado en la fábrica de Ford en Almussafes (Valencia), un movimiento estratégico con el que esperan consolidar su presencia en Europa.
Nuevo Geely E2
El éxito del Geely E2 en China ha sido espectacular con el nombre Geely Galaxy Xingyuan y ha sido el coche más vendido en el último año, llegando a vender cerca de medio millón de unidades.
Teniendo en cuenta cómo está la industria china y la cantidad de alternativas que ofrece ese mercado, desde luego que son cifras para tener muy en cuenta en cuanto al potencial que tiene.
Para dimensionar el dato: esas 465.775 unidades de 2025 lo colocaron por delante de fenómenos como el Xiaomi SU7 o el Tesla Model Y, y le bastaron apenas 14 meses para superar el medio millón de entregas acumuladas desde su estreno.
Detrás de esas cifras hay un detalle técnico que explica buena parte de su rentabilidad. El E2 se construye sobre la plataforma GEA (Global Electric Architecture), la misma base modular que ya estrena en España el Geely E5. Compartir arquitectura entre modelos permite repartir los costes de desarrollo y ajustar el precio final, algo determinante cuando se quiere competir de tú a tú con los fabricantes europeos.
Este éxito es el que le ha hecho expandirse por Europa, con el objetivo de mantener una inercia, aunque no lo tendrá sencillo, hay una competencia muy fuerte.
Por ejemplo, podemos encontrar el Renault 5 E-Tech, Citroën ë-C3, Fiat Grande Panda eléctrico o el BYD Dolphin Surf, a los que se ha sumado el Volkswagen ID. Polo. Todos ellos se han convertido en referente y evidencian la elevada demanda que hay en el segmento.
La idea del grupo es que el Geely E2 pueda hacerse un hueco en ese espacio, y para ello ofrece argumentos interesantes para convencer al consumidor. Para empezar, hablamos de un utilitario de cinco puertas con unas medidas muy bien equilibradas para un uso urbano y periurbano.
Mide 4,14 metros de largo, 1,81 metros de ancho y 1,57 metros de altura, con una distancia entre ejes de 2,65 metros.
Estas cifras le permiten ofrecer un interior con mucho espacio teniendo en cuenta el tipo de vehículo y el segmento en el que se posiciona. Llama la atención el tamaño del maletero, con una capacidad de 375 litros. A esta capacidad hay que sumarle otros 70 litros del compartimento «frunk», en la parte delantera, para guardar pequeños objetos, aunque con una capacidad muy amplia.
Su diseño apuesta por una imagen moderna, con líneas suaves, grandes grupos ópticos delanteros, manillas de las puertas enrasadas y una carrocería bitono, que intenta atraer a un público especialmente joven y urbano. Además, Geely ha confirmado que ofrecerá una gran variedad de colores para la personalización del vehículo —verde, beige, blanco, gris o plata—, con el verde como tono de lanzamiento, y la posibilidad de combinar la parte superior en color negro brillante.
Potencia y autonomía
Uno de los puntos más relevantes de este vehículo va a ser, sin lugar a dudas, su mecánica. Todo hace indicar que, para su desembarco en Europa, ofrecerá lo más potente que tiene entre manos.
De confirmarse, hablamos de un motor eléctrico de 85 kW y 116 CV, asociado a una batería de litio-ferrofosfato (LFP) de 39,4 kWh. Existe además un acceso de 58 kW (79 CV) para quien priorice el precio. Con esta configuración, el Geely E2 alcanza unas cifras de autonomía muy elevadas teniendo en cuenta que es un coche pensado para moverse en el día a día por la ciudad: hasta 325 kilómetros según el ciclo WLTP.
En cuanto a la tecnología, la batería de litio-ferrofosfato (LFP) está hoy entre las preferidas de los fabricantes por su durabilidad, su menor coste de producción y su capacidad para soportar ciclos completos de carga sin degradaciones importantes.
Además, el Geely E2 admite carga rápida en corriente continua de hasta 70 kW, y esto le permite pasar del 30 % al 80 % de la batería en unos 25 minutos. Obviamente, ya hay tecnología que supera estas cifras, pero dado el modelo, supone unos tiempos excelentes.
El equipamiento también es otro aspecto a tener muy en cuenta, uno de los puntos fuertes con el que buscan atraer a posibles compradores. Viene con faros Full LED, instrumentación digital de 8,8 pulgadas, una enorme pantalla central de 14,6 pulgadas, además de control de crucero adaptativo, frenada automática de emergencia, asistente de mantenimiento de carril y una cámara panorámica de 540 grados.
Ese llamativo «540 grados» no es un truco de marketing sin más. Geely combina la visión perimetral de 360 grados con una vista de «chasis transparente», capaz de mostrar en la pantalla central lo que hay justo debajo del coche. Resulta especialmente útil para maniobrar en garajes estrechos o esquivar bordillos y badenes.
Conviene matizar que a Europa el E2 no llegará con una sola configuración. Geely ha confirmado tres acabados —Pro, Max y Ultra—, todos con la pantalla de 14,6 pulgadas. El Pro de acceso se moverá en torno a los 252 km WLTP, mientras que Max y Ultra escalarán hasta los 345 km WLTP con la batería de mayor capacidad. Las cifras y el precio definitivos para el mercado español se cerrarán en el momento del lanzamiento.
Geely E2 y Valencia
Uno de los aspectos que afecta directamente a la industria y a la economía españolas es el lugar de fabricación. Todo apunta a Almussafes, en Valencia, la misma planta en la que Ford ha producido durante décadas algunos de sus modelos más emblemáticos.
Conviene aclarar, eso sí, que Ford no abandona Valencia. La marca americana mantiene allí la producción del Kuga y ya ha asignado nuevos modelos a futuro: un SUV compacto de la familia Bronco en 2028 y la próxima generación del Kuga en 2029. Lo que negocia con Geely es la cesión de la nave Body 3, una zona moderna de la planta que hoy está sin carga de trabajo; ambas marcas convivirían en el mismo complejo.
El motivo de fondo del movimiento es estratégico. Fabricar dentro de la Unión Europea permite a Geely esquivar los aranceles que Bruselas aplica a los eléctricos importados desde China, además de acercar la producción al cliente y recortar plazos. Para Almussafes, la operación llega en un momento delicado: la planta cerró 2025 por debajo de las 100.000 unidades, muy lejos de las más de 400.000 que llegó a ensamblar en su mejor época.
Esto abre una nueva vía de producción para España y, al mismo tiempo, genera tranquilidad entre los trabajadores de la misma planta, que podrían fabricar el Geely E2, un coche que quiere conquistar el mercado europeo.
Queda el dato que más interesa al comprador: el precio. Nada es oficial todavía, pero las estimaciones del sector sitúan al Geely E2 en una horquilla de entre 22.000 y 25.000 euros antes de ayudas, muy competitiva frente a rivales como el Dacia Spring. Si se confirman tanto la tarifa como la fabricación en Valencia, Geely tendría entre manos algo poco habitual en el mercado: un eléctrico asequible, práctico y, además, ensamblado en España.









