Desde julio de 2022, Renault fabrica el Austral en la planta de Palencia, un SUV híbrido que se vende por 36.909 euros, un precio muy por debajo de su principal competidor, el Toyota RAV4, que se vende por 7.341 euros más pese a que las cifras de potencia y consumo son muy similares.
El hecho de que se fabrique en España va mucho más allá de un dato de su ficha técnica. Para la confección del vehículo, la fábrica tuvo que llevar a cabo cambios importantes, introducir una nueva tecnología, con balancines de altura variable que permiten mejorar la ergonomía en cada puesto, control automático de aspecto a la salida de la línea de embutición, robots Perceptron para controlar geométricamente la soldadura, además de un túnel automático de detección de defectos, y una línea de pintura bitono para convertir al vehículo en el primero del grupo Renault que cuenta con pintura satinada, siendo también el primer bitono construido en Palencia.
Antes de que el vehículo se lanzara a la venta, se recorrieron dos millones de kilómetros en seis meses, la prueba «Confirmation Run», para encontrar fallos antes de que fueran los clientes quienes los reportaran.
Renault Austral y un mercado unificado
El Renault Austral comparte el 75% de sus piezas con el Espace de sexta generación, un vehículo que, en la práctica, es una versión familiar del propio Austral con siete plazas disponibles. También comparte similitudes con el Rafale, el SUV coupé de la marca, y todos ellos se fabrican en Palencia sobre la plataforma CMF-CD de Renault-Nissan. Por tanto, la ficha técnica es también similar a la del Nissan Qashqai.
Del vehículo, a quienes lo han conducido, les ha llamado la atención el sistema multimedia basado en Google, con Google Maps integrado en la pantalla de 12 pulgadas y el head-up display de 9. Se han reportado algunos problemas en la conectividad Bluetooth y se ha registrado algún ruido aislado en el habitáculo, aspectos a corregir en un modelo que, en líneas generales, ha recibido excelentes críticas.
Potencia, consumo y autonomía
El sistema E-Tech Hybrid monta un motor de gasolina 1.2 turbo de tres cilindros combinado con uno eléctrico. Ambos aportan un total de 200 CV a un HEV puro, no hay nada que enchufar. La transmisión reparte el trabajo entre cuatro relaciones para el motor térmico y dos para el eléctrico, ofreciendo hasta 15 combinaciones diferentes que se gestionan de manera automática, dependiendo de la conducción y la situación en la carretera. Es tal la tecnología que lleva encima, que Renault ha registrado más de 200 patentes relacionadas con estas innovaciones que, sobre todo, buscan reducir las emisiones de CO2.
Solo necesita 8,4 segundos para pasar de 0 a 100 km/h, y tiene una velocidad punta de 180 km/h. Consume 4,7 litros cada 100 km combinados según la homologación, siendo uno de los vehículos híbridos más ajustados del mercado. Además, tiene un maletero con una capacidad de 527 litros que se amplía hasta los 1.736 si se abaten los asientos traseros.
El RAV4 es más caro con cifras muy parecidas
El Renault Austral E-Tech tiene un precio de salida de 36.909 euros, y pese a este precio, no hay quejas respecto al equipamiento. El acabado Evolution ofrece llantas de 18 pulgadas, faros LED, cámara trasera, sensores de aparcamiento en las tres zonas, crucero adaptativo, acceso sin llave, climatizador bizona, cuadro digital de 12,3 pulgadas y pantalla central de 9. Con el plan multiopción, se puede financiar por 165 euros al mes.
El rival de referencia es el Toyota RAV4, un vehículo que se ha ganado ser el referente del sector, y que cuenta con una fórmula clásica japonesa, con un motor 2.5 litros atmosférico de cuatro cilindros combinado con un motor eléctrico de 183 CV y caja de cambios CVT. Pasa de 0 a 100 km/h en solo 8 segundos, y tiene un consumo de 4,9 litros a los 100 km, es decir, cifras que se asemejan al Austral. La diferencia, el precio, 7.341 euros más, es decir, 44.250 euros.
La principal diferencia entre un vehículo y otro es la reputación. Toyota y RAV4 son unos referentes, ya no de los últimos años, sino de las últimas décadas, en fiabilidad, en el valor de reventa, en garantía. Sigue siendo la opción preferente para miles de personas en nuestro país, que prefieren pagar más. Pero quienes miran la ficha técnica, los que no quieren o no pueden pagar esa diferencia de más de 7.000 euros, van a encontrar en el Renault Austral un vehículo con características similares, y con sello español. En caso de tomar una decisión coherente basada en el precio y en la ficha técnica, el debate se cierra rápido, pero sabiendo la eficiencia y la reputación de Toyota, es una elección completamente válida y comprensible. La pregunta es, si esa reputación y esa confianza, de verdad valen más de esos 7.000 euros.









