En la historia del automóvil hay muchas marcas que ya son historia, algunas completamente desconocidas, pero otras, han quedado en el recuerdo de miles, millones de personas, y no se entiende que hayan desaparecido, por ejemplo, Santana Motors.
La fábrica situada en Linares fue uno de los lugares clave, donde se fabricaban algunos de sus todoterrenos, que tenían fama de gran fortaleza, de ser muy resistentes, y muy fuertes. Ahí se han creado modelos como los Land Rover bajo licencia, después Suzuki, muy demandados antiguamente en las zonas rurales y cuerpos de seguridad, gracias a sus capacidades robustas de 4×4.
Pero en el año 2011, después de muchos años de dificultades, se vio obligada a cerrar, eso sí, lo que nadie ha podido borrar, ni ese año ni ahora, es su historia.
Hasta tal punto que, en el año 2025, volvió con la pick-up 400, y el proyecto ha avanzado según lo previsto, hasta tal punto, que ahora han confirmado que este mismo mes de julio, en Linares, se va a presentar el segundo modelo de esta nueva era, el Cajal, el que será la pieza central de la nueva gama.
El nombre de aquella pick-up, por cierto, no era casual: la 400 retomaba la numeración histórica de la casa justo donde se quedó, porque el Santana 350 fue el último vehículo que salió de Linares antes del cierre de 2011.
El nombre se debe a que Santana quiere que todos los modelos rindan homenaje a España, a su historia, a sus territorios, y a sus figuras más relevantes. Y este modelo, coge su nombre del médico y científico tan conocido y tan mítico en nuestro país, Ramón y Cajal, primer español en ganar un Premio Nobel científico, el de Fisiología o Medicina, en 1906, gracias a las investigaciones sobre la estructura del sistema nervioso, considerado el padre de la neurociencia moderna.
Santana sorprende con el Cajal
Santana Cajal nace de la colaboración entre Santana Motors y el grupo chino BAIC, y aunque poco se sabe al respecto, todo hace indicar que se va a basar en el BAIC B40 Pro, un todoterreno de chasis de largueros, bastidor independiente de la carrocería, tracción total permanente y capacidades off-road reales, el cual ya se vende en varios mercados internacionales.
Sus medidas, similares a las del modelo chino, 4,7 metros de largo, 1,9 de ancho, y 1,9 de alto, con una distancia de 2,7 metros entre ejes. Tendrá cinco plazas y un planteamiento todoterreno total 4×4, nada de SUV familiar.
Y ojo, que la base no es ninguna desconocida por aquí: el B40 ya ha llegado a venderse en España bajo el nombre de ICH-X K2, con motor diésel, así que el terreno está más que explorado. Entre sus credenciales destaca también una altura libre al suelo de 22 centímetros.
Si vemos los ángulos del todoterreno B40 Pro, podemos ver una idea de lo que es capaz de ofrecer el Cajal en el campo, con 37 grados de ángulo de ataque, 31 de salida y 23 ventral, y una profundidad de vadeo de hasta 80 centímetros, algo que depende de la versión.
El chasis con largueros y travesaños construido en acero de alta resistencia es, sin lugar a dudas, lo que cabría esperar de un vehículo destinado a operar fuera del asfalto, y es uno de los aspectos que lo distancia de casi todos los SUV del mercado, que están fabricados sobre un tipo de carrocería autoportante.
Combustible y electrificación
La gama comenzará con las versiones de gasolina y diésel, las cuales, si nos guiamos por el modelo de BAIC, vienen con un motor de 2,0 litros turbo, caja automática de 8 velocidades y tracción total permanente. El gasolina da 245 CV de potencia y 386 Nm de par, mientras que el diésel da 163 CV y 390 Nm.
Son cifras que encajan a la perfección en un todoterreno de este tamaño y de esta filosofía, robusto y sin pretensiones deportivas.
Es previsible que para el 2027 llegue la versión REEV, eléctrico con autonomía extendida. Partiendo de la variante electrificada del B40, que en China se conoce como BJ40e, la versión REEV combinaría un 1,5 litros turbo con dos motores eléctricos, uno en cada eje, que aportan en total 548 CV y una cifra de par motor de 655 Nm.
Todo ello alimentado por una batería de 40,3 kWh que homologa 152 kilómetros de autonomía puramente eléctrica, eso sí, según el generoso ciclo chino CLTC, que en WLTP se quedaría en torno a los 100 kilómetros. La autonomía combinada supera los 1.200 kilómetros bajo ese mismo ciclo.
Y un detalle que lo cambia todo: en este sistema el motor de gasolina no mueve las ruedas en ningún momento, funciona solo como generador, y aun así el conjunto es capaz de plantar un 0 a 100 km/h en 5,5 segundos. El BJ40e mantiene el chasis de largueros, suma tres bloqueos de diferencial y ofrece hasta 11 modos de conducción, de los cuales seis son específicos para el campo.
El regreso a Linares
Más allá del regreso de Santana, importa mucho que, de nuevo, Linares, sea el lugar elegido para el ensamblaje. La localidad se había visto sometida a un bajón económico evidente con el cierre en 2011, y la reapertura supone una inyección para la economía local, pero también para el conjunto de la economía del país.
El montaje se hará en formato CKD, es decir, con kits que llegan desde China y se ensamblan en la planta jienense, el mismo esquema con el que arrancó la pick-up 400. Y las ambiciones no se quedan en casa: la marca ya está buscando concesionarios en Italia para dar el salto internacional.
Pocos entendieron el fin de la marca por aquel entonces, y muchos esperaban su resurgir, y este, por fin ha llegado, y con la fuerza que cabría esperar.









