Pierre Gasly cruzó la línea de meta tercero en Mónaco. Luego le cayeron dos sanciones por exceso de velocidad en el pitlane y bajó al séptimo puesto. Casi una semana después, los comisarios le devolvieron el podio. Lo que ocurrió en ese intervalo es la historia que Steve Nielsen, director general de Alpine, contó este jueves en Barcelona, donde Autonoción estuvo presente.
La clave estaba en los bucles de cronometraje del pitlane de Mónaco. Y es que la FOM había fijado la distancia mínima entre los dos primeros bucles en 2.692 centímetros. Esa distancia es la que se usa para calcular la velocidad media en esa zona y determinar si un piloto ha superado el límite de 60km/h.
El problema es que los escaneos LIDAR realizados después de la carrera demostraron que la distancia real mínima entre esos dos puntos era de 2.615 centímetros, casi 80 centímetros menos. Con esa distancia corregida, Gasly estaba casi 2km/h por debajo del límite en las dos ocasiones en que fue sancionado. El cronometraje era correcto, pero la distancia estaba mal medida.
Alpine ya sospechaba que algo no cuadraba antes de que terminara la carrera
Nielsen explicó que el equipo Alpine no llegó a la revisión por casualidad. Desde el viernes y el sábado habían detectado irregularidades en esa parte del pitlane y habían avisado internamente.
Cuando durante la carrera empezaron a llover sanciones, las piezas empezaron a encajar. «Éramos conscientes de que había habido problemas con esa parte de la pista el viernes y el sábado, así que teníamos algunas dudas al respecto y por eso ya habíamos advertido a nuestros pilotos«, explicó el directivo.
El volumen de sanciones fue lo que terminó de convencerles. «Llevo unos cuantos años haciendo esto, y a lo largo de la temporada, los excesos de velocidad en el pitlane son uno o dos, quizá cuatro o cinco en un año entero. Así que ver seis en una tarde, combinado con lo que sabíamos del viernes y el sábado, te hace pensar que algo va mal. No sabíamos exactamente qué era, pero estábamos muy seguros de que había algo mal».
Lo que terminó de inclinar la balanza fue que los datos internos del equipo no mostraban ninguna infracción. En Alpine, como en todos los equipos, los ingenieros de control monitorean la velocidad en el pitlane en tiempo real.
Normalmente, cuando hay un exceso de velocidad, el equipo lo ve en sus propios datos antes incluso de que llegue la notificación de la FIA. Esta vez no había nada. «Lo diferente esta vez fue que todos nuestros ingenieros de control decían que no había nada en nuestros datos, lo cual es la mayor señal de alarma para nosotros».
Nielsen valoró la transparencia de la FIA y la FOM pero lamentó no poder celebrar el podio de Gasly
La sanción por exceso de velocidad en el pitlane no es directamente apelable, así que Alpine utilizó el mecanismo del derecho de revisión, que permite presentar nuevas pruebas ante los comisarios. El argumento fue concreto: la distancia entre bucles estaba mal calculada, lo que hacía parecer que Gasly iba más rápido de lo que realmente iba.
Nielsen fue generoso con la FIA y la FOM en su valoración del proceso. «Todo el crédito a FOM y a la FIA, han estado completamente transparentes con nosotros desde el comienzo. No intentaron esconderlo, lo que fue apreciado, y estoy seguro de que van a aprender de eso y avanzar».
Aun así, dejó claro que recuperar los puntos no es lo mismo que haber celebrado el podio en pista. «Honestamente, absolutamente. Si pudiera elegir, tendría ese momento del podio sobre los puntos. Es lo que no podemos recuperar. Es una pena para Pierre y para el equipo».
Para los demás equipos afectados por sanciones similares ese domingo, la situación es muy distinta. La ventana de 96 horas para presentar un derecho de revisión ya ha expirado, y un equipo que haya cumplido su sanción durante la carrera no tiene mecanismo para revertirla.
George Russell fue uno de los sancionados. «Nunca sabremos si su velocidad en el pitlane era real o no. Es una situación muy desafortunada, porque en nuestro caso fue relativamente fácil demostrarlo, ya que todo se añadió después de la carrera. Con ellos es diferente, y no sé cómo empezarías a demostrarlo. Siento por ellos».
El podio de Mónaco es el primero de Alpine desde Brasil 2024 y Nielsen lo puso en valor más allá de lo anecdótico. Para un equipo que lleva dos temporadas reconstruyéndose, este resultado confirma que el proyecto avanza en la dirección correcta. «Es muy agradable y confirma que estamos de vuelta, que estamos en el camino correcto y queremos mantener el momento».









