En los últimos diez años, la forma de comprar coche ha cambiado de forma radical. Hoy, la mayoría de los vehículos que se venden son SUV urbanos híbridos, que han acabado casi con cualquier otro segmento, sobre todo entre las opciones más populares del mercado.
Que sean coches grandes, den sensación de seguridad y a la vez aporten espacio los convierte en la opción preferida para la mayoría. Sin embargo, hay un tipo de vehículo que, aunque le cuesta, sobrevive a este empuje: el de los compactos.
Bien es cierto que este segmento también ha estado muy descuidado, y encontrar un urbano por debajo de los 30.000 euros y con buena autonomía parece, a día de hoy, casi imposible.
Ante el empuje de las marcas chinas, Renault fue de las primeras en mover ficha con el Renault 4, un movimiento que pilló a muchos descuidados, menos a otros asiáticos: los coreanos de Hyundai, que contratacan con el Ioniq 3. Quizá estamos recuperando en los compactos esa competencia que tanta falta hacía.
El nuevo Ioniq 3
El Ioniq 3 —presentado oficialmente en abril de 2026, durante la Milan Design Week— se coloca entre el Inster, el eléctrico más pequeño y barato de Hyundai (3,82 metros), y el Kona Electric, que ronda los 4,35 metros. Un hueco que la marca no tenía cubierto con un eléctrico puro.
Y aquí hay un matiz importante: pese a lo que se rumoreó durante meses (llegó a darse por hecho que se llamaría “Ioniq 2” y que sería un pequeño SUV), el coche definitivo es un hatchback, lo que Hyundai llama un “Aero Hatch”, con una silueta muy trabajada en lo aerodinámico.
Mide 4,15 metros de largo (4,17 en el acabado N-Line), 1,80 de ancho y 1,50 de alto, con una batalla de 2,68 metros. Un tamaño que en Europa sigue siendo de lo más popular, porque combina comodidad urbana al volante con espacio interior suficiente para un uso familiar.
Sus rivales directos son el Renault 4, que acaba de llegar con muy buena acogida, el propio Kia EV2 (su gemelo dentro del grupo), el Cupra Raval, el Volvo EX30 y los eléctricos chinos que rondan ese precio, como el BYD Atto 2 o el Leapmotor C10.
El Ioniq 3 llega, además, con una gran ventaja: la red de servicio y la garantía de Hyundai en Europa, y la plataforma E-GMP en su configuración de 400 voltios, la misma que estrenó el Kia EV3 y que comparte con el EV2. Se fabricará en Turquía.
Autonomía, motor y tecnología
Al compartir plataforma con el Kia EV2, las especificaciones del Ioniq 3 son muy parecidas a las de su gemelo. Hay dos opciones de batería.
La más pequeña y asequible es de 42,2 kWh, de química LFP, y ofrece unos 344 kilómetros de autonomía en ciclo WLTP. La de mayor tamaño, de 61 kWh y química NMC, sube esa cifra hasta los 496 kilómetros, rozando los 500 con un coche de apenas 4,15 metros, algo notable en este segmento de precio.
Curiosamente, y como ocurre en el EV2, la versión de acceso monta el motor más potente: 108 kW, unos 147 CV, frente a los 99,5 kW de la Long Range. En ambos casos es un único motor en el eje delantero, con un par cercano a los 250 Nm. La carga del 10 al 80% se resuelve en torno a media hora, y hay carga en corriente alterna de hasta 22 kW.
Una vez dentro, se percibe un salto tecnológico relevante frente al Inster o el Kona. La gran novedad es el nuevo sistema de infoentretenimiento Pleos Connect, de base Android, que estrena precisamente aquí en Europa.
Se apoya en una pantalla central tipo tableta de 12,9 o 14,6 pulgadas —según el acabado— acompañada de una segunda pantalla tras el volante para la información de conducción, con un diseño limpio y minimalista. Eso sí, Hyundai ha mantenido botones físicos para las funciones de uso frecuente, un detalle que muchos agradecerán.
El precio, en torno a 30.000 euros
Hyundai quiere dar un golpe sobre la mesa, y la intención es lanzar el coche por debajo de los 30.000 euros en su versión de acceso, colándose bajo esa barrera psicológica. Si al precio se le suma el Plan Auto+ y la financiación de la marca, la cifra final puede quedar bastante más atractiva.
Para ponerlo en contexto, el Renault 4 arranca alrededor de los 32.000 euros. Si Hyundai consigue quedarse por debajo de los 30.000 en la versión de acceso, con esos 344 kilómetros de autonomía de partida, tendrá un argumento muy difícil de ignorar que puede decantar las ventas.
El Ioniq 3 no es el único eléctrico que Hyundai prepara para Europa —la gama Ioniq está en plena expansión—, pero sí es, probablemente, el que más interés va a despertar entre quien no quiere gastar mucho. Llega al segmento donde más volumen de ventas hay y donde la competencia aprieta más, con las marcas chinas presionando desde hace tiempo en esa franja. Renault acaba de reforzarla con el 4, y ahora le toca a Hyundai. Veremos si el precio aguanta cuando se confirme la tarifa definitiva para España.









