James Vowles, jefe de equipo de Williams, compareció ante los medios este viernes en Silverstone, en una rueda de prensa en la que estuvo presente Autonoción.com. El británico abordó sin rodeos la situación actual del equipo en la temporada 2026, marcada por un inicio mucho más complicado de lo esperado tras el cambio de reglamento.
Williams afronta el Gran Premio de Gran Bretaña desde la parte baja de la parrilla, lejos del rendimiento mostrado en 2025. Vowles fue claro al admitir que el equipo no ha estado donde esperaba en este arranque de año y explicó por qué el proceso de adaptación al nuevo reglamento ha sido tan exigente.
James Vowles reconoce que Williams no ha arrancado 2026 como esperaba
Preguntado por el rendimiento del coche en las primeras carreras, Vowles no trató de maquillar la situación. El responsable del equipo de Carlos Sainz admitió que el comienzo de temporada ha estado por debajo de las previsiones internas y que el equipo ha pagado caro varios factores acumulados desde el invierno.
El británico explicó que Williams llegó a la pretemporada con retrasos importantes en el programa y que la falta de rodaje inicial condicionó la capacidad de entender el coche desde las primeras carreras. “Cuando no completas el plan que tenías previsto, todo lo que viene después se vuelve más cuesta arriba”, señaló.
El FW48 y las limitaciones detectadas en las primeras carreras
Vowles también se refirió directamente al comportamiento del FW48, reconociendo que el coche ha mostrado debilidades claras en varias áreas clave. Entre ellas, destacó la dificultad para encontrar un balance consistente y la falta de margen para trabajar con reglajes en comparación con otros equipos.
Según explicó, parte del problema ha sido identificar con rapidez qué áreas del coche estaban realmente limitando el rendimiento y cuáles eran consecuencia de una falta de correlación entre simulador, túnel de viento y pista. Ese proceso, admitió, ha llevado más tiempo del deseado.
Otro de los puntos sobre los que habló Vowles fue el peso del monoplaza, una cuestión especialmente sensible en el nuevo reglamento. El jefe de Williams reconoció que el coche no arrancó la temporada en el punto óptimo y que eso ha tenido un impacto directo en el rendimiento global.
Sin entrar en cifras concretas, explicó que reducir peso no es una solución inmediata y que implica cambios estructurales que deben introducirse de forma escalonada. “No es algo que puedas arreglar de una carrera a otra”, aclaró ante los medios.

El plan de actualizaciones de Williams a partir de Silverstone
De cara a las próximas carreras, Vowles confirmó que Williams tiene previsto introducir una serie de mejoras progresivas a lo largo del verano. Silverstone marca el inicio de ese plan, aunque dejó claro que no se trata de un único paquete que vaya a cambiar radicalmente el rendimiento del coche.
El enfoque, según explicó, pasa por introducir piezas que ayuden a entender mejor el FW48 y permitan sentar una base más sólida para la segunda mitad de la temporada. Spa y Hungría también forman parte de ese calendario de evolución.
Por último, el jefe de Williams quiso poner el foco en la gestión de expectativas. Vowles insistió en que el objetivo de 2026 no es recuperar posiciones de forma rápida, sino asegurarse de que el equipo está tomando las decisiones correctas a medio plazo.
“Este año es importante para aprender y corregir”, señaló, dejando claro que el equipo es consciente de la frustración que puede generar la situación, pero que considera necesario atravesar este proceso para evitar repetir errores en el futuro.
En Silverstone, Williams llega en un momento en el que las mejoras empiezan a ser visibles, aunque todavía lejos de traducirse en resultados consistentes. En ese contexto, James Vowles sigue siendo una figura clave dentro del proyecto, con su gestión puesta bajo el foco más por la dirección que está tomando el equipo que por la posición puntual en el campeonato. El británico insiste en que el trabajo de reconstrucción empieza a reflejarse en el día a día del equipo tras meses de cambios en la organización y en la forma de trabajar.









