El futuro ya está aquí, y lo que hace unos años parecía ciencia ficción, poco a poco, se va convirtiendo en una realidad que pronto podremos ver en las carreteras. El coche autónomo ha pasado de ser algo impensable, a empezar a dar sus primeros pasos en Europa, y ahora, uno de esos pasos es de gran importancia. Bolt, la plataforma de movilidad, para muchos, uno de los principales rivales de Uber aquí en Europa, acaba de firmar una alianza con la tecnológica china Pony.ai, y también con Stellantis, con el objetivo de poner en marcha un nuevo programa piloto que se va a convertir en el primer servicio de robotaxis que se desarrolla dentro de Europa.
Por el momento, la iniciativa se va a llevar a cabo en Luxemburgo, y el protagonista va a ser una furgoneta de tamaño medio que está basada en la plataforma Stellantis de L4-Ready. Lo que se busca con este proyecto es demostrar que estos vehículos no necesitan conductor para poder circular en condiciones reales, un inicio para allanar el camino de futuros servicios comerciales de movilidad autónoma en las diferentes ciudades de toda Europa.
El robotaxi europeo
Aunque poco se sabe de ella en líneas generales, refiriéndonos a la población en general, en la industria se está liando una batalla tecnológica que tiene a la conducción autónoma como gran actor. Waymo o Tesla, desde Estados Unidos, y otros grupos chinos, están logrando importantes avances en un mercado que apunta a transformar la movilidad. Y en este sentido, Europa no se quiere quedar fuera de la ecuación, y pese a ir con cierto retraso, parece que está pisando el acelerador para ponerse a la altura. Y este nuevo acuerdo forma parte de esa nueva estrategia. Stellantis, con Pony.ai y Bolt, son los grandes responsables.
Este sistema de conducción autónoma, corresponde a la séptima generación por parte de la compañía china, lo que evidencia los años que llevan desarrollándolo. Hablamos de la Gen-7, y se va a probar en las carreteras de Luxemburgo, y debería demostrar su capacidad para poder desarrollar su actividad de forma segura en tráfico real, con todo lo que repecta a la normativa.
Pero no solo se quiere comprobar si puede circular o no, porque eso, en cierta manera, se presupone que puede hacerlo. Sirve más para validar los procesos necesarios que para que un servicio comercial funcione en el futuro. Como, por ejemplo, la propia integración con las diferentes plataformas de transporte, la gestión de las flotas, o los mismos protocolos de seguridad. Todo ello, con la coordinación con las autoridades regulatorias.
Luxemburgo es una de las ciudades más activas en cuanto a la innovación tecnológica, y eso le ha favorecido a la hora de ser la ciudad elegida para este tipo de pruebas de movilidad. En este sentido, el país lleva años aprobando medidas, impulsando marcos regulatorios que facilitan la aprobación y la experimentación con nuevas tecnologías de transporte, y por eso, es ahora uno de los laboratorios más adelantados del viejo continente en este ámbito de la movilidad autónoma
El nuevo robotaxi
Como hemos comentado, el vehículo elegido para estas primeras pruebas del robotaxi, será una furgoneta de tamaño medio construida bajo la plataforma L4-Ready de Stellantis, cuya arquitectura ha sido especialmente diseñada para implementar sistemas avanzados de automatización, y por tanto, permite la implantación de estas tecnologías que pueden funcionar sin la intervención humana.
Hablamos del nivel 4 de automatización, es decir, el vehículo está capacitado para realizar tareas de conducción dentro de una serie de condiciones operativas, y no hay necesidad de que una persona tenga que tomar el control. El mayor escollo, son las propias limitaciones dentro de la normativa.
Que se haya elegido una furgoneta de tamaño medio, no es casualidad, es ideal para poder comprender su funcionamiento, sin las ventajas de movilidad de un vehículo pequeño, poniendo más a prueba sus capacidades con tamaños que, en principio, hace más complicada, o al menos, menos ágil, la propia movilidad. Y el objetivo es alcanzar el “driverless readiness”, es decir, que cuando acabe el programa, esté todo listo para poner en marcha la movilidad de forma definitiva.
Europa acelera la carrera del robotaxi
Este acuerdo refleja a las claras cuál es el futuro de la movilidad en Europa o, al menos, hacia donde se está moviendo la industria y qué nos puede esperar en los próximos años. Luxemburgo tendrá estas primeras pruebas, pero Madrid, por ejemplo, también ha aprobado la implantación en pruebas del robotaxi para finales de este 2026. Los impulsores de esta tecnología, afirman que su implantación hará al transporte más accesible, incluso, los más aventurados se atreven a afirmar que en muchos años, los coches ya no se conducirán por personas, todo lo harán las máquinas.
Por el momento, parece que la movilidad entra en un escenario nuevo, un escenario del que siempre se ha hablado, de ciencia ficción, que por fin parece estar aterrizando.









